Siete de cada diez empresarios dicen estar peor que en 2017, pero creen que el segundo semestre será mejor

Los datos surgen de una encuesta a 230 miembros de IDEA

Un buen arranque de año. Un segundo trimestre donde la economía retrocedió varios pasos. Y una proyección de que recién al final del último cuarto de 2018 se logren ver datos económicos encaminados otra vez hacia un terreno positivo. Esa es la hoja de ruta que varios analistas del sector privado e incluso de algunos integrantes de económico del Gobierno para lo que queda del año.

Pero una proporción importante del empresariado local parece incluso apostar a más: un 51% cree que el segundo semestre será “moderadamente mejor” o “mucho mejor” que el primero. Así se desprende de una encuesta de IDEA que la consultora D’Alessio IROL realizó en junio entre 230 ejecutivos y empresarios socios del instituto empresario.

La perspectiva se sostiene, entre otras cosas por un grado de recuperación en las exportaciones, inversiones y un sector industrial que espera mantener sus margenes de ganancia o ver un leve crecimiento.

El dato se contrasta con una evaluación de la primera mitad del año que es principalmente negativa, con un 68% opinando que la situación económica durante ese período fue moderadamente o mucho peor que el anterior. Las bases de esa visión negativa se resumieron en las cuestiones como la inflación; las tasas de interés y el acceso al crédito; y la política económica en cuestiones como la crisis cambiaria y la baja del déficit fiscal.

De cara a lo que viene, un 43% de los encuestados esperan que las exportaciones de sus empresas aumenten de forma moderada o significativamente durante el próximo año. El segmento más grande fue el 49% que considera que no verá un cambio en sus exportaciones a lo largo de los siguientes 12 meses.

 Para mejorar la competitividad, consignan los encuestados, es de primordial importancia mejorar en los frentes inflacionarios, impositivos y laborales

En el frente inversor, el grueso de los encuestados sostiene su visión actual o tiene perspectivas de mejora hacia futuro. A pesar del actual clima económico, un 47% no espera modificaciones en la inversión en su empresa, y otro 23% estima que la inversión crecerá moderada o significativamente.

Otro rubro donde la mayoría espera mantener su posición actual o crecer en alguna medida es la rentabilidad empresaria. Un 52% cree que durante los próximos doce meses la rentabilidad de sus empresas quedará igual o mejorará. De los que proyectan un crecimiento en rentabilidad, un 30% pertenecen a empresas industriales.

Lo más importante para tratar

Un aspecto que continúa en boca del sector privado es la competitividad de Argentina respecto del resto del mundo. En ese frente, temas como infraestructura y política de cambio no son los más importantes.

Los encuestados apuntan a lograr una baja de la inflación (64%), la reforma impositiva (59%), y la reforma laboral (47%), como los tres principales ejes sobre los cuales la competitividad argentina se tendrá que basar.

Publicado en Infobae el 11/07/2018

A los empresarios les preocupa la inflación y el equipo económico

La medición sobre las expectativas de los ejecutivos muestra que esperan una leve mejora antes de fin de año.

Hoy el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) difundió los resultados de la encuesta de expectativas empresariales que realizó durante junio. Según esta medición, la inflación volvió al tope de las preocupaciones de los ejecutivos.Con la devaluación del 55% en lo que va del año y las perspectivas de que el índice de precios trepe por encima del 30%, los empresarios creen que el empleo y la rentabilidad caerán en los próximos 12 meses.

Ante la pregunta acerca de cuáles son los principales factores para aumentar la competitividad del país, en una consulta que admitía respuestas múltiples, el 64% de los entrevistados mencionó “bajar la inflación”, un ítem que en la medición de octubre pasado había quedado en el segundo lugar con el 47%, desplazado por la reforma impositiva con el 74%. Esta vez, la necesidad de avanzar con los cambios tributarios quedó segunda con el 59%. En tercer lugar parece la reforma laboral con el 47%.

“La reforma impositiva parece ser la madre de todas las batallas”, dijo hoy en la presentación Eduardo D’Alessio, titular de la consultora D’Alessio Irol que llevó adelante la muestra. De la encuesta participaron de manera online 230 ejecutivos socios de IDEA.

De los temas relevados, el único que tiene una perspectiva más positiva hoy que la que tenía en octubre de 2017 -cuando se realizó la encuesta anterior- son las exportaciones. En esta medición el 35% opina que evolucionarán positivamente, mientras que en la anterior la visión favorable era del 19%.

En los otros temas relevados -inversión, empleo, rentabilidad y ventas- los números son peores hoy que hace nueve meses, cuando los ejecutivos  estaban influenciados por la ola amarilla de las elecciones legislativas que el Gobierno ganó con comodidad. Hoy solo el 19% considera que aumentará el empleo, contra 48% de la muestra anterior. En rentabilidad, los guarismos pasaron de 53% a 28% entre octubre y junio.

La pérdida más significativa vino del lado de los pronósticos en las ventas, que pasaron de una expectativa favorable del 75% a un baja del 7%.

 Roque Fernández: “Si Macri cumple el acuerdo del FMI, dará vuelta la economía y ganará las elecciones”

Al marcar los aciertos del Gobierno, los ejecutivos mencionan la apertura al mundo y la eliminación del cepo cambiario. La lista de los desaciertos está encabezada por “la comunicación” y el “equipo inadecuado”, en referencia al ala económica. Este ítem aparece por primera vez en la medición.

En la encuesta, los empresarios reflejan una percepción adversa acerca de la economía en el primer semestre -con 68% de menciones negativas-, con una recuperación leve de las expectativas en la segunda parte del año -51% de respuestas favorables-.

Pese al deterioro de las expectativas, los niveles de inversión como porcentaje de la facturación anual están en el 13%, por encima del promedio de los últimos ocho años, que había sido del 12%. El pico más alto de esta serie que arrancó en 2010 se había registrado el año pasado, con el 14%.

Según D’Alessio, está caída de la actividad se parece mucho a la que ocurrió en 2008/9 tras la pelea entre el kirchnerismo y el campo. Aunque remarcó que “en general no se está viendo una profundización de la crisis”.

“En este país nadie tiene más credibilidad que el dólar”, dijo el economista José Siaba Serrate al analizar el contexto económico y los resultados de la encuesta.

 Las últimas encuestas y un alerta para el Gobierno: pese a los cambios, no mejoran las expectativas económicas

La medición se hizo en la segunda y tercera semana de junio. “Estamos tomando un período con un variabilidad extrema y no podemos estar seguros de que haya tocado un final. Las probabilidades de que nos recuperemos para la próxima encuesta de octubre son relativamente bajas”. Como saldo positivo, Siaba Serrate remarcó que tras la corrida cambiaria, “el sistema financiero está intacto. El acuerdo con el FMI fue uno de los factores que contribuyó a que el sistema conservara los depósitos en pesos y en dólares”.

De aquí en adelante, el economista declaró que vendrán “dos o tres meses son una sensación térmica espantosa” acerca de la evolución de la actividad. “La reducción del gasto va a pasar por el consumo. Las tasas de interés reales van a tender a subir”.

Publicado en Clarín el 11/07/2018

El sector de servicios, la excepción en un panorama complicado

La devaluación le permitió bajar costos (salarios sobre todo) y ganar rentabilidad

El salto del tipo de cambio y sus posteriores consecuencias -aumento de la inflación, suba de las tasas de interés e incertidumbre financiera, entre otras- cambiaron los planes de las empresas, que en octubre pasado esperaban un panorama mejor para este año. Sin embargo, hay un sector en especial que parece haber sido inmune a las turbulencias.

“En los próximos seis meses vamos a contratar a 600 personas. A nivel local somos casi 9000 profesionales, y esperamos aumentar en mil esa cifra de acá a un año”, indicó Sergio Kaufman, secretario de IDEA y presidente de Accenture Argentina, empresa multinacional dedicada a la prestación de servicios en estrategia, consultoría, digital, tecnología y operaciones.

Al sector de los servicios, principalmente los basados en el conocimiento que operan con clientes en el exterior, la devaluación de la moneda le permitió bajar los costos (los salarios en dólares son más baratos) y aumentar la rentabilidad.

“El mercado local está superdinámico, hay muchas compañías que están esperando para hacer inversiones estructurales, como comprar un proyecto de transformación digital. Estos servicios siguen siendo muy interesantes. En nuestro caso, las expectativas de negocios no decrecieron, sino que aumentaron. Hay muchos proyectos que nos pidieron en las áreas de transformación en energía, industria pesada y sector financiero, que crecieron fuertemente y ahora están madurando. A todo esto se le suma la mayor competitividad que tiene el país con el tipo de cambio”, agregó.

En la encuesta de D’Alessio IROL, el 19% de los ejecutivos que creen que va a aumentar el empleo en su empresa pertenecen al sector de los servicios, según señaló Eduardo D’Alessio, presidente de la consultora. Además, destacó que “los exportadores son los únicos que ven positiva la situación actual”.

Publicado en La Nación el 11/07/2018

IDEA: siete de cada diez empresarios dicen estar peor que el año pasado

Las expectativas que tenían para este año los empresarios chocaron de frente con la realidad. El optimismo récord que habían mostrado en la encuesta de D’Alessio IROL para la organización IDEA en octubre pasado mostró en el relevamiento de este año un dato elocuente: el 68% de los 230 ejecutivos sondeados dijo que en el primer semestre de este año les fue peor que en el período anterior.

El estudio, que se hace dos veces al año desde 2000, toma a un grupo de empresas que representa entre el 70 y 80% del PBI. En el coloquio pasado de IDEA, que se llevó a cabo en octubre, una semana antes de la victoria del Gobierno en las elecciones legislativas, la encuesta presentada indicaba que el 76% de los sondeados creía que la economía iba a mejorar en el primer semestre del año. Había sido un récord de optimismo para el historial de la encuesta.

“Los resultados están alejados de las expectativas. Hubo mucho optimismo y los resultados no fueron los esperados”, indicó ayer Eduardo D’Alessio, presidente de la consultora, al presentar el informe. El especialista señaló que el sondeo se realizó entre la segunda y la tercera semana de junio, cuando la mayor parte de la devaluación ya se había concretado.

Solo una vez desde que se hace la encuesta hubo una diferencia mayor entre las expectativas y la realidad. Fue en los informes de mayo y octubre de 2001, cuando en el medio sucedió el atentado del 11 de Septiembre a las Torres Gemelas.

“Cuando se realizó la anterior encuesta, el dólar estaba en menos de $18 y todavía no se había dado el 28 de diciembre [la conferencia de prensa con el presidente del Banco Central en la Casa Rosada]. La expectativa de inflación todavía era alta, pero se estimaba por abajo del 20%. Tuvimos desde entonces un período de variabilidad extrema”, explicó el economista José Siaba Serrate, al comentar los resultados en la presentación de la encuesta. “Hay que tomar con pinzas las expectativas y analizar en qué momento se formularon para entenderlas”, agregó.

Para el próximo semestre, si bien los ejecutivos consultados sostienen una percepción adversa de la situación económica, el 51% confía en que va a estar moderadamente o mucho mejor. Las razones que dan son una mejor posición financiera del país, luego del acuerdo con el FMI y la recategorización a país emergente por la sociedad MSCI, y una mejora en el comercio exterior, producto de la apertura internacional, del aumento del dólar y de la mejora en los términos de intercambio. Mientras un 24% de los consultados cree que la situación se mantendrá igual, el 25% restante que cree que el contexto actual es mucho peor señala que es culpa de la devaluación del peso, de la inflación, de la caída del nivel de actividad, de la baja en el consumo, de la falta de inversión, de las elevadas tasas de interés y de la imposibilidad de bajar el déficit fiscal.

Nuevas expectativas

Para el próximo año, todas las expectativas de empleo, ventas y rentabilidad bajaron considerablemente en comparación con las previsiones de las empresas en octubre pasado.

La única variable que continúa estable es la inversión estimada. Si bien el año pasado los niveles habían sido récord, con una promesa de invertir el 14% de la facturación anual, el porcentaje solo cayó al 13%, aun en niveles por encima del promedio de los últimos ocho años. “La inversión por unidad de negocio sigue estando por encima del promedio, aun con este panorama. Lo que cambió fue el destino de la inversión: ahora prevalecen las del tipo blandas (desarrollo de tecnología, de nuevos productos y búsqueda de nuevos mercados), más que la inversión dura (incorporación de maquinaria, obras civiles y equipamiento informático)”, indicó D’Alessio.

En cuanto a la creación de puestos de trabajo, de los 230 ejecutivos consultados, apenas un 19% cree que el empleo en su empresa aumentará en los próximos doce meses; una caída significativa con respecto al 48% que esperaba aumentar la cantidad de personal en el informe anterior.

La expectativa de ventas, por otro lado, también cayó fuertemente: del 83% que creía el año pasado que iban a aumentar, la estimación en el último sondeo bajó al 34%. Asimismo, el 41% de los ejecutivos ahora proyecta que el nivel de ventas disminuirá dentro de los próximos 12 meses, mientras que en octubre pasado solo el 8% preveía un panorama negativo.

Además, solo el 28% de las empresas cree que su rentabilidad aumentará en el próximo año, mientras que en la encuesta pasada, el 43% creía que crecería.

Otro cambio de tendencia fue en el comercio exterior, donde un 43% cree que sus exportaciones van a aumentar, en comparación con el 31% de octubre pasado, lo que refleja el mejor contexto que brinda la devaluación a esta actividad.

Publicado en La Nación el 11/07/2018

Empresarios prevén mejor segundo semestre pero baja de rentabilidad

Consideran que la reforma impositiva es vital para los negocios. La comunicación y la conformación del equipo económico, los mayores errores del Gobierno.

El optimismo empresario chocó contra la realidad económica. La percepción de los ejecutivos para el primer semestre fuela más alta en los 22 años que D’Alessio Irol realiza una encuesta junto al Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA). Pero una vez superado este período, el balance de los ejecutivos es como el célebre “no positivo”. El 68% de los 230 empresarios relevados afirma que su situación está mucho o moderadamente peor en la primera parte del año. Sin embargo, los resultados de la medición de junio arrojan un panorama alentador para los hombres de negocio, ya que más de la mitad (51%) pronostica un segundo semestre mejor. La reforma impositiva es uno de los temas mencionados como vitales para los próximos meses. Además señalan a la comunicación y a la conformación del equipo económico como los mayores errores del Gobierno.

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Para los ejecutivos que ven con buenos ojos la performance de los últimos seis meses, los puntos más altos son el acuerdo con el FMI, la reclasificación de la Argentina como “mercado emergente”, la apertura internacional y el aumento del dólar. En cambio, aquellos que evalúan que están en una situación actual “mucho peor” señalan a la inflación, la devaluación, las elevadas tasas de interés y la crisis cambiaria como algunas de las principales causas.

“Hay una percepción adversa del primer semestre, pero existe una expectativa de recuperación”, mencionó Eduardo D’Alessio durante la presentación del informe. Entre los relevados, solo el 25% pronostica un semestre moderadamente o mucho peor, mientras que 2 de cada 10 creen que la performance no cambiará.

La única variable económica en la que los empresarios muestran perspectivas positivas son las exportaciones. El 43% afirma que aumentarán entre moderada y significativamente, lo cual marca un aumento respecto al 31% de la encuesta de octubre de 2017. Esto es producto, de acuerdo al informe, de las modificaciones cambiarias. Solo el 8% señala que disminuirán.

Las expectativas para las ventas y la inversión son menos prometedoras. Una quinta parte de los consultados confía en incrementar las inversiones, especialmente las empresas medianas. En tanto, tres de cada 10 aseguran que disminuirán en los próximos 12 meses. No obstante, la inversión estimada como porcentaje de la facturación anual continúa por encima del promedio de los últimos años.

Respecto a las ventas, un tercio de las empresas espera subas (34%), a diferencia del resultado de octubre de 2017 que arrojaba optimismo en 83% de los relevados. Más del 40% de los ejecutivos prevé que las ventas caigan el año que viene.

La mitad de los ejecutivos (49%) considera que no habrá cambios en materia de empleo. El 19% espera que aumente, en particular las empresas pequeñas y de servicios, mientras que un 32% asegura que disminuirá. En la medición de octubre de 2017, solo el 11% pronosticaban un descenso. Los empresarios también esperan que la rentabilidad de sus compañías acuse recibo de la turbulencia económica. El 48% pronostica una caída para los próximos 12 meses.

Publicado en El Cronista el 11/07/2018

Las últimas encuestas que alertan al Gobierno: no mejoran las expectativas económicas

Distintas consultoras reflejan un escenario similar: se agudiza la percepción negativa del futuro. Cómo cae la imagen del Presidente y qué dicen sobre 2019

Las encuestas, uno de los principales instrumentos para medir el humor social, no arrojan buenas noticias para el Gobierno.

Desde que comenzó la corrida cambiaria, que llevó a que el dólar rozase los $30 y aumentase la inflación, el presidente Mauricio Macri no logró torcer el rumbo de las expectativas de la sociedad en torno al futuro económico del país. Estas siguen a la baja, lo que implica un mal augurio para Cambiemos. Es que el malestar se siente, incluso, en la tropa propia. Ni los cambios en el gabinete nacional ni el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) lograron repercutir positivamente en la opinión pública.

Distintas encuestas de diferentes consultoras a las que accedió Clarín muestran el recorrido de la imagen de Macri y su gestión.

Tras el triunfo de Cambiemos en las elecciones de octubre, la imagen de Macri y el Gobierno tocó su pico. Pero el optimismo no se mantuvo. Tras la cuestionada reforma previsional, los números empezaron a caer. No obstante, ante la medición de los distintos escenarios electorales, el Presidente se muestra como un candidato aceptable para el 2019, con capacidad de traccionar los votos necesarios para lograr un triunfo.

La baja de Macri, como suele suceder cuando cae la imagen del referente de un espacio, arrastró a las de la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Tan evidente como esto fue que ningún opositor logró capitalizar el descenso de la imagen del oficialismo en general.

En pos de avivar la grieta, y acaso una buena noticia para la Casa Rosada, es que la que más creció fue la expresidenta Cristina Kirchner, quien aún mantiene altos niveles de rechazo.

Ricardo Rouvier & Asociados

La encuesta mensual que realiza la consultora Ricardo Rouvier & Asociados, una firma que estuvo relacionada al kirchnerismo, realizó en su último monitoreo nacional dos ponderaciones de las expectativas económicas. Una general y otra puntual con la inflación. Las dos le dan al Gobierno en baja.

Según el trabajo de Ricardo Rouvier, la imagen negativa de Macri asciende al 58,8% contra una positiva de 37,4%. Las cifras son similares a las de mayo.

La imagen del Gobierno nacional empeora un poco más respecto a la de su referente: 61,8%. Y también se profundiza la caída de las expectativas económicas: 51,9% es pesimista respecto al futuro.

No obstante, a la hora de evaluar un escenario de balotaje entre Macri y la ex presidenta Cristina Kirchner, gana el actual mandatario: 43,6% contra 35,8%. La grieta vuelve a jugar a favor de Cambiemos.

Management & Fit

La encuesta semanal, nacional, que la consultora hace en exclusiva para Clarín, muestra en su última medición números bajos en las expectativas económicas y políticas.

El índice de expectativas económicas llega a 32,1 puntos sobre 100. Apenas un 10,3% cree que la situación de los precios mejorará. También hay alertas por el empleo.

Respecto a las expectativas políticas, cayó en la última semana la ponderación del liderazgo del Presidente y de la capacidad del Gobierno.

“La diferencia en el optimismo entre lo que se espera del futuro de la economía y el diagnóstico sobre la situación actual se situó en 4,6 puntos (la diferencia entre índice de expectativas y el de confianza económica). Esto implica una caída de 8,2 puntos en dicha diferencia respecto a su pico en Junio de 2016, cuando las expectativas mantenían un nivel muy por encima del diagnóstico actual”, resume el licenciado Juan Pablo Hedo, de M&F, según publicó el matutino.

CIGP

En el mismo sentido que las anteriores, el sondeo mensual de la Consultora de Imagen y Gestión Política (CIGP) le da números en rojo a Macri y su Gobierno pero el Presidente se mantiene medianamente sólido electoralemente.

El trabajo de CIGP es en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires: consta de 939 casos con un margen de error de 3,2%.

El pesimismo sobre la gestión del Gobierno y el futuro económico se manifiesta en varios cuadros y números del estudio.

Según la encuesta, un 44,41% considera que la gestión de Cambiemos es “muy mala” mientras que un 17,89% la considera “mala”. Esto implica que más de un 60% considera estos dos años y medio de Macri como “malos o muy malos”.

Además, un 57,83% no cree que Macri sea capaz de “revertir la crisis”.

En lo que implica una profundización de la caída de las expectativas, un 60% piensa que el año próximo empeorará su situación personal. Un poco más, el 68%, considera que la situación del país tampoco se revertirá en 2019.

A pesar de estos datos, en el escenario electoral, si bien cae un poco la intención de voto del oficialismo y crece la del FPV, Cambiemos sigue arriba.

Opinaia

Otra consultora que mide online, Opinaia, registra una mejora de la percepción de la situación económica actual (la negativa baja de 55 a 50 puntos y la regular sube de 31 a 37), pero también refleja que sigue creciendo el pesimismo respecto a cómo estará dentro de un año.

El 45% cree que empeorará. Esto implica 15 puntos porcentuales más que en noviembre.

En este trabajo también aparece fuerte el descontento de los seguidores de Cambiemos: son más los que creen que la situación actual del país es entre “mala y muy mala” (28%) que los que la consideran “buena y muy buena” (26%).

Gustavo Córdoba & Asociados

Días atrás, presentó su último trabajo nacional en el que registró que la inflación sigue siendo el principal problema que preocupa a los argentinos (25,5%) y que la gestión de Macri mantiene altos niveles de rechazo (un 60%).

Ante este escenario, no sorprende que haya pesimismo respecto de la marcha de la economía a futuro.

Taquion / Trespuntozero

En este caso, se destaca un estudio de credibilidad, en el que se registró un nivel de desconfianza generalizado entre las figuras y los partidos políticos.

Un 55,6% dijo que “no le cree” a Macri cuando habla (contra 34,4% que “sí le cree”) y fueron más aún los que aseguraron no creer “cuando el Gobierno dice que trabaja para mejorar el futuro de los argentinos”.

Circuitos

El sondeo de la consultora Circuitos también muestra números muy negativos en cuanto a las expectativas económicas, pubicó Clarin.

Es de las que peores números le da al Gobierno en el principal distrito del país: la provincia de Buenos Aires.

Respecto al futuro, un 57,1% piensa que el Gobierno no puede resolver los problemas económicos del país.

Un 33,5% cree que la situación actual del país es “muy mala” y 25,3% “mala”; un 58,9% considera que las medidas adoptadas por Macri “lo perjudican”; y 35,2% cree que la situación económica puede “empeorar” en los próximos meses.

Finalmente, un 22,4% cree que el cuadro económico puede “empeorar mucho”.

D’Alessio IROL – Berensztein

Según esta consultora, “los sucesos económicos recientes acentuaron la crítica del presente y el pesimismo hacia el futuro. Los votantes del actual Gobierno sienten que aún no recibieron lo que esperaban, pero mantienen su confianza en la gestión”, dice el informe, publica Clarín.

De acuerdo al trabajo, un 57% considera que la situación económica del país dentro de un año estará peor.

Publicado en IProfesional el 09/07/2018

Las últimas encuestas y un alerta para el Gobierno: pese a los cambios, no mejoran las expectativas económicas

Clarín accedió a ocho sondeos distintos. Locales y nacionales. El descontento en la tropa propia y el consuelo de la grieta.

Incertidumbre. Acaso en una sola palabra, que el Gobierno no logra despejar, se explique el (mal) humor social extendido entre los argentinos. Y que encuentra hoy al presidente Mauricio Macri y su administración en un presente complicado a los ojos de la sociedad: pese al acuerdo con el FMI, pese a los cambios de funcionarios, las expectativas económicas siguen con tendencia a la baja. Ahora, con un aditamento extra: el descontento también se siente fuerte entre los votantes de Cambiemos.

Clarín analizó los resultados de 8 encuestas de diferentes consultoras a las que accedió en los últimos días. Decenas de números que muestran el recorrido de la imagen de Macri y su gestión, de dónde viene, la foto actual y lo que vislumbran los argentinos a futuro.

Más allá de los matices, hay algunas conclusiones bastante generalizadas:

– La imagen del Presidente y su administración habían tocado un pico (positivo) tras el triunfo electoral de octubre, pero tras la cuestionada reforma previsional empezó a caer y aún no está claro cómo terminará. Hoy todos esos números tienen un diferencial en rojo (más negativos que positivos).

– La caída de Macri arrastró a sus dos principales gobernadores: María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta. Más a la primera que al segundo en varios sondeos, aunque la mandataria bonaerense sigue siendo la dirigente con mejor imagen del país.

– Ningún opositor logró capitalizar aún esta caída. La que más creció es Cristina Kirchner, con su inteligente silencio en medio de la crisis económica, pero aún mantiene altos niveles de rechazo.

– Esta particularidad, y la persistencia gruesa de la grieta, hace que Cambiemos (Macri, básicamente) siga conservando números aceptables cuando se plantean escenarios electorales para 2019.

Sin embargo, los últimos trabajos encienden dos nuevos alertas: los anuncios económicos (el acuerdo con el Fondo, y el recambio de funcionarios en el Banco Central y los ministerios de Producción y Energía) no lograron recrear las expectativas económicas, un insumo clave para los triunfos electorales de Cambiemos. El dólar inestable y la inflación en alza repercuten claramente.

La mayoría de los consultados por las firmas dice que está peor que hace un año y cree que dentro de un año el panorama será aún más complicado. También ponen en duda la capacidad del Gobierno para solucionar los problemas.

Uno por uno, estos son los datos más salientes de las encuestas:

Management & Fit

La encuesta semanal, nacional, que la consultora hace en exclusiva para Clarín muestra en su última medición números bajos en las expectativas económicas y políticas.

El trabajo se denomina “Indice de Optimismo”, aunque a futuro pareciera haber más bien pesimismo. El índice de expectativas económicas llega a 32,1 puntos sobre 100. Apenas un 10,3% cree que la situación de los precios mejorará. También hay alertas por el empleo.

Respecto a las expectativas políticas, cayó en la última semana la ponderación del liderazgo del Presidente y de la capacidad del Gobierno (en 27,6 y 22,3 puntos, respectivamente).

“La diferencia en el optimismo entre lo que se espera del futuro de la economía y el diagnóstico sobre la situación actual se situó en 4,6 puntos (la diferencia entre índice de expectativas y el de confianza económica). Esto implica una caída de 8,2 puntos en dicha diferencia respecto a su pico en Junio de 2016, cuando las expectativas mantenían un nivel muy por encima del diagnóstico actual”, resume el licenciado Juan Pablo Hedo, de M&F.

D’Alessio IROL – Berensztein

Sondeo online, nacional, de 1.477 casos. ¿Algunas conclusiones? “Los sucesos económicos recientes acentuaron la crítica del presente y el pesimismo hacia el futuro. Los votantes del actual Gobierno sienten que aún no recibieron lo que esperaban, pero mantienen su confianza en la gestión”, dice el informe en su arranque.

Opinaia

Otra consultora que mide online y tuvo excelentes pronósticos en las últimas elecciones. En este caso, su último trabajo incluye el análisis de 3.108 casos, de todo el país, con un margen de error de 1,5%.

A favor del Gobierno, mejora la ponderación de la situación económica actual (la negativa baja de 55 a 50 puntos y la regular sube de 31 a 37), pero sigue creciendo el pesimismo respecto a cómo estará dentro de un año. El 45% cree que empeorará; 15 puntos más que en noviembre.

En este trabajo también aparece fuerte el descontento de los seguidores de Cambiemos: aunque por poco, son más los que creen que la situación actual del país es entre “mala y muy mala” (28%) que los que la consideran “buena y muy buena” (26%).

Gustavo Córdoba & Asociados

Días atrás, presentó su último trabajo nacional, de 1.200 casos y un margen de error de 2,83%. Sus principales conclusiones:

– La inflación sigue siendo el principal problema que preocupa a los argentinos (25,5%).

– La gestión del presidente Macri mantiene los altos niveles de rechazo en la opinión pública, con un 60%.

– Se mantiene el pesimismo respecto de la marcha de la economía a futuro. La mayoría de los argentinos cree que dentro de un año la situación de la economía va a empeorar y sólo 27% opina de modo contrario.

Ricardo Rouvier & Asociados

Su último monitoreo nacional, de 1.200 casos y un margen de error de +/- 2,8%, hace dos ponderaciones de las expectativas económicas. Una general y otra puntual con la inflación. Las dos le dan al Gobierno en baja.

Consuelo para Macri: aunque se trata de un encuestador que midió durante años para el kirchnerismo, es uno de los que aún le otorga una diferencia clara al actual presidente en un eventual balotaje con Cristina: 43,6% vs. 35,8%.

CIGP

El trabajo de la Consultora de Imagen y Gestión Política, una firma chica que viene midiendo en las últimas elecciones, es de Ciudad y Provincia de Buenos Aires: 939 casos con un margen de error de 3,2%.

El pesimismo sobre la gestión del Gobierno y el futuro económico se manifiesta en varios cuadros y números: más de un 60% considera estos dos años y medio de Macri como malos o muy malos; un 57,83% cree que el Gobierno no será capaz de revertir la crisis económica que atraviesa el país; un 60% piensa que el año próximo empeorará su situación personal; y un 68% opina que la situación del país también evolucionará para mal en 2019.

Taquion / Trespuntozero

En este caso, los datos de alerta para el Gobierno vienen en un interesante estudio sobre “credibilidad”, cuyos resultados adelantó Clarín la semana anterior. Fue un trabajo nacional, de 2.275 encuestados y un margen de error de +/- 2,05%.

En un nivel de desconfianza generalizado entre las figuras y los partidos políticos, un 55,6% dijo que “no le cree” a Macri cuando habla (contra 34,4% que “sí le cree”) y fueron más aún los que aseguraron no creer “cuando el Gobierno dice que trabaja para mejorar el futuro de los argentinos”.

Circuitos

Otra encuestadora chica, que también midió para los últimos comicios. Ahora hizo un estudio en la provincia de Buenos Aires, de 955 casos y margen de error de +/- 3,5%.

Es de las que peores números le da al Gobierno en el principal distrito del país. Respecto al futuro, más del 50% cree que la situación económica en los próximos meses empeorará y un 57,1% piensa que el Gobierno no puede resolver los problemas económicos del país.

Publicado en Clarín el 08/07/2018

Casi el 90% de los argentinos cree que Sampaoli y Tapia deben dejar su cargo

Una encuesta revela que Diego Simeone parte como uno de los favoritos de la gente para hacerse con la dirección técnica.

El fracaso de la Selección Argentina en el Mundial de Rusia tiene dos responsables, en la opinión de la gente: Jorge Sampaoli y Claudio “Chiqui” Tapia.

El 87% de los encuestados por la consultora D´Alessio Irol/Berenzstein cree que Tapia debe dejar el cargo, número similar (86%) al rechazo que provoca Sampaoli. El 48% de los encuestados cree que la AFA es la principal responsable de la pronta eliminación, mientras que el 36% apunta al director técnico y sólo un 13% a los jugadores.

Entre los mayores reclamos se destaca la ausencia de Mauro Icardi, centrodelantero y capitán del Inter de Italia. El 50%, en una pregunta abierta, respondieron que fue el gran ausente de la lista de 23 convocados. Por detrás quedaron Lautaro Martínez y Ricardo Centurión.

Por otra parte, Paulo Dybala y Giovanni Lo Celso fueron los dos futbolistas señalados por el público que les hubiera gustado ver con más presencia en el equipo. El 10 de la Juventus solo tuvo 22 minutos de fútbol en la derrota ante Croacia y el volante del Paris Saint Germain no jugó en todo el campeonato.

En reemplazo de Sampaoli, quien tendría los días contados como entrenador de la albiceleste, la gente se inclina mayoritariamente por Diego Simeone. El 40% cree que el DT del Atlético Madrid debe tomar el cargo, bien por delante de Josep Guardiola (14%) y Marcelo Gallardo (13%).

Publicado en Marcelo Longobardi el 05/07/2018

La AFA y el problema de que nos sigan sacando la lengua

Aterrizar en Ezeiza con la burlona lengua de los Rolling Stones en el fuselaje generó hoy un extraño efecto: puso en marcha la máquina del tiempo. Sólo así se explica el tono sepia que se desprendía de las fotos, obviamente en colores, que registraron la llegada de Claudio “Chiqui” Tapia a Buenos Aires. Al estilo del peronismo verticalista de los ’70, sesenta dirigentes aplaudiendo al líder, muchos de ellos sin poder dejar de mirar al piso. ¿Pudor? Seguramente, porque no está el asunto precisamente para aplaudir. Y los aplaudidores no sabían aún del resultado del trabajo de D’Alessio IROL/Berenzstein que LA NACION publicará mañana. Un adelanto: el 87 por ciento de los encuestados cree que Tapia deben dejar su puesto. Lo mismo cree el 86 por ciento sobre Jorge Sampaoli. Un dato que no le hará ni cosquillas a la dirigencia de la AFA, que sigue el modelo del sindicalismo peronista: el desprestigio es un asunto menor, la clave pasa por mantener el poder y lo que se ha dado en llamar “la caja”. La AFA, dice, tiene “la caja” mejor que nunca, porque cumple con sus pagos en término y ya no existe más el tráfico de cheques endosados. Cuando la economía funciona, ninguna molestia por otros aspectos gana suficiente entidad, pasa también en la política.

Lo que está claro ya es que lo de la AFA es caso de estudio, protagonista de un insólito agrande tras el peor resultado de la selección en 16 años. Es cierto que la salud del fútbol argentino no pasa sólo por los resultados de la selección, y es cierto, también, que esta AFA gobierna hace sólo un año. Pero es la que gobierna, por eso es la responsable. No sirve tomarse en serio lo que dice Humberto Grondona (“Mi Papá elegía a entrenadores campeones y del medio local. Nunca hubiera pagado una rescisión como la de Sampaoli”), entre otras cosas porque su padre le dio la selección en un Mundial a Diego Maradona. Pero, claro, fueron 35 años, y el fútbol argentino tiene el problema de seguir recordando a papá.

En todo caso, papá es hoy “Chiqui”, dueño de un sólido poder no necesariamente condicionado por el de Daniel Angelici. Lo asombroso es cómo se sostiene el enojo con Marcelo Tinelli. No les alcanza el 38-38, ahora lo acusan de “grondonista”. “La continuidad del grondonismo era Tinelli. Ni Tapia ni ninguno de nosotros fuimos socios de Burzaco. Tinelli, sí. No fuimos tampoco socios de Cristóbal López y Fabián de Souza. Tinelli, sí. A Tinelli no le fue bien en una sola empresa, todas las quebró. Vendían a Tinelli como lo nuevo y era la continuidad de Burzaco”. Hablan los incondicionales de Tapia, que siguen exhibiendo el poder del fútbol de ascenso contra los clubes grandes y son capaces de pronunciar frases como la siguiente: “Esto es como cuando estaban convencidos de que ganaba Tinelli, se equivocó todo el periodismo. Fue Atlas, Villa Dálmine, Claypole y Victoriano Arenas contra Mirtha y los Leuco”.

El fútbol argentino tiene un problema si se instala la idea de que en la noble competencia de la D y el ascenso en general está su fuerza y su futuro. El fútbol son todos, claro, pero una federación nacional, que representa al país ante una internacional como la FIFA, y que tiene además una selección que disputa Mundiales con la ambición de llegar lejos, tiene que aspirar a más.

Si no sucede lo que se está dando con Sampaoli, ese técnico que fracasó y que por eso, pese a bajar del mismo avión con la lengua afuera, hoy fue ignorado por prácticamente todos los dirigentes que aplaudieron a Tapia. Ese Sampaoli que no fue contratado un año y medio atrás porque su cláusula de rescisión del Sevilla costaba un millón y medio de dólares, ese mismo que hoy, si lo forzaran a irse, podría costarle 11 millones a la AFA. O menos, si el “operativo desgaste” cumple sus objetivos, pero millones al fin. El avión tiene razón: nos siguen sacando la lengua.

Publicado en La Nación el 04/07/2018

Encuesta: los argentinos ya no quieren a Sampaoli, y tampoco creen en la AFA de Tapia

Sería un error pensar que el Mundial ya terminó. No solo por la evidencia de que en Rusia hay ocho equipos luchando por el título, sino porque para la Argentina nunca termina: a cuatro años y cuatro meses de que comience Qatar 2022, la selección está en crisis y hay que hacer algo con ella. ¿Debe seguir Jorge Sampaoli en el puesto de técnico hasta el Mundial en el emirato? ¿O hay que dar un nuevo golpe de timón? ¿Puede la AFA eludir su responsabilidad? Si se va Sampaoli, ¿quién debe entrar en su lugar? ¿Un técnico del campeonato local? ¿Uno que dirija en Europa? ¿O incluso un europeo? Y como el Mundial nunca se termina, los argentinos siguen analizando qué le faltó a la selección que se fue en octavos. ¿Un “9” no convocado, quizás?

Una encuesta de D’Alessio IROL/Berenzstein, exclusiva para LA NACION, refleja qué sienten los argentinos mientras en Rusia ocho selecciones preparan la caza del título. Y las conclusiones son sorprendentes. Ni Sampaoli ni Claudio Tapia , presidente de la AFA, salen bien parados: el 86 por ciento cree que el técnico debe dejar su puesto, aunque el peso mayor cae sobre la AFA, porque el 87 por ciento considera que Tapia debe renunciar a su cargo, mientras que otro 48 por ciento cree que es el ente rector del fútbol argentino el mayor responsable del fracaso en el Mundial; el 36 por ciento culpa al entrenador y solo el 13 por ciento a los jugadores. Ya entrando en los partidos, dos jugadores concentran la incomprensión del hincha hacia el técnico de la selección: el 38 por ciento cree que Paulo Dybala debió ser titular, y lo mismo opina el 24 por ciento sobre Giovani Lo Celso.

 Números contundentes, Sampaoli y Tapia, rechazados por los hinchas futboleros Números contundentes, Sampaoli y Tapia, rechazados por los hinchas futboleros

Visto lo visto, en especial en el fracasado intento de que Lionel Messi jugara como “falso nueve” ante Francia, los encuestados piden mayoritariamente un 9 de área, un “finalizador”. El 50 por ciento no perdona que en la lista de los 23 definitivos faltara Mauro Icardi, el 13 por ciento reclama a Lautaro Martínez y el 10 por ciento, a Ricardo Centurión.

En el supuesto de que Sampaoli deje tarde o temprano su cargo, la AFA deberá buscar nuevo técnico, y para ese puesto el favorito es Diego Simeone : lo pide el 40 por ciento. La sorpresa salta con el nombre del segundo más elegido: Josep Guardiola es reclamado por el 14 por ciento. Muy cerca quedó Marcelo Gallardo, pedido por el 13 por ciento, seguido de Ricardo Gareca, con el diez.

Resignados a ser espectadores y no protagonistas, los argentinos ya tienen su corazón puesto en un equipo: el 46 por ciento quiere ver campeón a Uruguay, seguido de un 13 por ciento que prefiere a Bélgica. Solo el seis por ciento se alegraría con un “hexa” brasileño -que despierta menos simpatías que el elenco local, Rusia- y apenas el uno por ciento toleraría una Inglaterra campeona del mundo 52 años después del último y único título de los “three lions”.

Publicado en La Nación el 05/07/2018