Nota: 𝗔𝗷𝘂𝘀𝘁𝗲, 𝗲𝗺𝗼𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗲 𝗜𝗔: 𝗾𝘂𝗲́ 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗿𝘂𝘆𝗲 (𝗼 𝗲𝗿𝗼𝘀𝗶𝗼𝗻𝗮) 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮

El ajuste económico dejó de ser solo un dato macro: es una experiencia cotidiana que se vive de manera muy distinta según el nivel socioeconómico. Esa vivencia condiciona cómo se perciben a las empresas —y a la tecnología con la que se relacionan con las
personas.

Nuestros datos muestran dos realidades contrastantes:

𝗖𝗹𝗮𝘀𝗲 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗮 𝘆 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗮-𝗮𝗹𝘁𝗮.
Para el 48% del total, el ajuste ya es parte de la rutina; sube al 68% en nivel alto y al
74% entre votantes de La Libertad Avanza. Predomina una lógica de adaptación: se reorganiza el gasto, se planifica y se comparan alternativas.

𝗖𝗹𝗮𝘀𝗲 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗮 𝗯𝗮𝗷𝗮 𝘆 𝘀𝗲𝗰𝘁𝗼𝗿𝗲𝘀 𝘃𝘂𝗹𝗻𝗲𝗿𝗮𝗯𝗹𝗲𝘀.
Para el 27% del total —y para el 75% del Frente de Izquierda y 58% de Fuerza Patria— el ajuste es preocupación permanente. No es rutina: es incertidumbre diaria, con mayor ansiedad y menor margen de maniobra.

Este contraste define cómo se recibe la 𝗜𝗻𝘁𝗲𝗹𝗶𝗴𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗔𝗿𝘁𝗶𝗳𝗶𝗰𝗶𝗮𝗹 en la relación con las empresas.

En medios de pago, la mayoría percibe que la IA ya está presente (41% la nota claramente y 25% “en algunos casos”). Pero las asociaciones espontáneas no son neutras: aparecen palabras como 𝘥𝘦𝘴𝘤𝘰𝘯𝘧𝘪𝘢𝘯𝘻𝘢, 𝘪𝘮𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘭, 𝘧𝘢𝘭𝘵𝘢 𝘥𝘦 𝘩𝘶𝘮𝘢𝘯𝘰𝘴 𝘦 𝘪𝘯𝘴𝘦𝘨𝘶𝘳𝘪𝘥𝘢𝘥.

¿𝗤𝘂𝗲́ 𝘀𝗶𝗴𝗻𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗹𝗮 𝗴𝗲𝘀𝘁𝗶𝗼́𝗻?

• Para quienes naturalizaron el ajuste, la IA puede ser valorada como eficiencia y  rapidez… 𝘀𝗶𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝘅𝗶𝘀𝘁𝗮 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗮𝗹𝗱𝗼 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗼 𝗮𝗰𝗰𝗲𝘀𝗶𝗯𝗹𝗲.
• Para quienes viven el ajuste como angustia, una IA mal implementada puede reforzar la sensación de desprotección: menos contacto humano se lee como abandono, no como modernización.

𝗗𝗼𝘀 𝗱𝗲𝘀𝗮𝗳𝗶́𝗼𝘀 𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮𝘁𝗲́𝗴𝗶𝗰𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗹𝗮𝘀 𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲𝘀𝗮𝘀:

1. 𝗦𝗲𝗴𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗿 𝗽𝗼𝗿 𝘃𝗶𝘃𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮, 𝗻𝗼 𝘀𝗼𝗹𝗼 𝗽𝗼𝗿 𝗶𝗻𝗴𝗿𝗲𝘀𝗼.
2. 𝗜𝗻𝘁𝗲𝗴𝗿𝗮𝗿 𝗜𝗔 𝗰𝗼𝗻 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗮 𝗿𝗲𝗮𝗹.
Automatizar procesos sí; deshumanizar vínculos, no.

En una Argentina donde el ajuste es rutina para algunos y angustia para otros, el diferencial competitivo no será solo cuánta IA usan las empresas, sino 𝗰𝗼́𝗺𝗼 𝗰𝗼𝗺𝗯𝗶𝗻𝗮𝗻 𝗜𝗔 𝗰𝗼𝗻 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱, 𝗰𝘂𝗶𝗱𝗮𝗱𝗼 𝘆 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮.

Nota: 𝗔𝗿𝗴𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗮, 𝗲𝗺𝗼𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝘆 𝗺𝗮𝗿𝗰𝗮𝘀: 𝗽𝗼𝗿 𝗾𝘂𝗲́ 𝗹𝗮 𝗰𝗿𝗲𝗮𝘁𝗶𝘃𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗶𝘁𝗮 𝗰𝘂𝗶𝗱𝗮𝗱𝗼 𝗲𝘅𝗽𝗲𝗿𝘁𝗼

Hablar de Argentina activa emociones intensas: el desafío para las empresas es mantener el ingenio, pero ejercerlo con mayor sensibilidad y lectura experta del contexto.

Cada vez que por cualquier medio se habla de la situación de la Argentina —noticias, redes, tertulias, memes o comentarios cotidianos— no solo circulan datos: se activan emociones profundas.

Nuestros estudios muestran que predominan 𝗽𝗿𝗲𝗼𝗰𝘂𝗽𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 (𝟯𝟯%) 𝘆 𝗲𝗻𝗼𝗷𝗼 (𝟮𝟭%): más de la mitad de la sociedad entra en modo alerta emocional antes de cualquier argumento racional. Además, 𝗹𝗮 𝗶𝗱𝗲𝗼𝗹𝗼𝗴𝗶́𝗮 𝘆 𝗹𝗮 𝗲𝗱𝗮𝗱 𝗶𝗺𝗽𝗼𝗿𝘁𝗮𝗻: el enojo alcanza al 𝟲𝟰% 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲 𝗼𝗽𝗼𝘀𝗶𝘁𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗮𝗹 𝗴𝗼𝗯𝗶𝗲𝗿𝗻𝗼 y al 𝟰𝟬% 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗺𝗮́𝘀 𝗷𝗼́𝘃𝗲𝗻𝗲𝘀.

Esto no es solo “opinión pública”: es 𝗻𝗲𝘂𝗿𝗼𝗰𝗼𝗺𝘂𝗻𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗲𝗻 𝗮𝗰𝗰𝗶𝗼́𝗻, es cómo funciona el cerebro. Primero se activa el sistema emocional —marcado hoy por tensión e incertidumbre— y recién después interviene la razón.

El desafío para las empresas no es renunciar al ingenio, sino 𝗲𝗷𝗲𝗿𝗰𝗲𝗿𝗹𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝘀𝗲𝗻𝘀𝗶𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝗹𝗲𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗲𝘅𝗽𝗲𝗿𝘁𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗲𝘅𝘁𝗼.

Por eso, la creatividad sigue siendo clave para las empresas, pero debe ejercerse con 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝘀𝗲𝗻𝘀𝗶𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱, 𝗰𝗿𝗶𝘁𝗲𝗿𝗶𝗼 𝘆 𝗹𝗲𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗲𝘅𝗽𝗲𝗿𝘁𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗹𝗶𝗺𝗮 𝗲𝗺𝗼𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹. Comunicar bien ya no es solo ser ingenioso: es ser responsable.

𝗛𝗼𝘆 𝗺𝗶 𝘀𝘂𝗴𝗲𝗿𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗮 𝗰𝗿𝗲𝗮𝘁𝗶𝘃𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗶𝘁𝗮 𝗰𝘂𝗶𝗱𝗮𝗱𝗼 𝗲𝘅𝗽𝗲𝗿𝘁𝗼, lo que implica:

1. 𝗘𝘀𝗰𝘂𝗰𝗵𝗮𝗿 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗺𝘂𝗻𝗶𝗰𝗮𝗿.
Una escucha rigurosa, sistemática y bien hecha —basada en experiencia y
método— es el punto de partida.
2. 𝗟𝗲𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝗰𝗹𝗶𝗺𝗮 𝗲𝗺𝗼𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹.
No todo lo ingenioso es oportuno en contextos de tensión y preocupación.
3. 𝗣𝗿𝗶𝗼𝗿𝗶𝘇𝗮𝗿 𝗲𝗺𝗽𝗮𝘁𝗶́𝗮 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝘂𝗺𝗼𝗿.
Cuando predominan enojo y ansiedad, el chiste puede herir más de lo que conecta.
4. 𝗗𝗶𝘀𝗲𝗻̃𝗮𝗿 𝗺𝗲𝗻𝘀𝗮𝗷𝗲𝘀 𝗰𝗼𝗻 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗼𝗻𝘀𝗮𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘀𝗼𝗰𝗶𝗮𝗹 𝘆 𝘀𝗲𝗻𝘀𝗶𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗰𝘂𝗹𝘁𝘂𝗿𝗮𝗹.
No alcanza con ser original: hay que ser pertinente.
5. 𝗜𝗻𝘁𝗲𝗴𝗿𝗮𝗿 𝗰𝗿𝗲𝗮𝘁𝗶𝘃𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗰𝗼𝗻 𝗰𝗿𝗶𝘁𝗲𝗿𝗶𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮𝘁𝗲́𝗴𝗶𝗰𝗼.
Innovar sí —pero con brújula ética, comprensión del contexto y foco en
efectividad.

𝗘𝗻 𝘀𝗶́𝗻𝘁𝗲𝘀𝗶𝘀: cuando se escucha o se habla de Argentina manda el cerebro emocional. En el escenario actual, el verdadero desafío no es hablar más fuerte, sino 𝗹𝗲𝗲𝗿 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 —y transformar esa lectura, con experiencia y oficio, en una comunicación que 𝗰𝘂𝗶𝗱𝗲 𝘆 𝗳𝘂𝗻𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲 𝗮𝗹 𝗺𝗶𝘀𝗺𝗼 𝘁𝗶𝗲𝗺𝗽𝗼.

Nota: 𝗘𝗻𝘁𝗿𝗲 𝗲𝗹 𝗯𝗮𝗻𝗰𝗼 𝘆 𝗹𝗮 𝗯𝗶𝗹𝗹𝗲𝘁𝗲𝗿𝗮: 𝗲𝗹 𝗶𝗻𝗴𝗿𝗲𝘀𝗼, 𝗲𝗹 𝗻𝘂𝗲𝘃𝗼 𝘁𝗲𝗿𝗿𝗲𝗻𝗼 𝗲𝗻 𝗱𝗶𝘀𝗽𝘂𝘁𝗮

El avance de las billeteras virtuales ya no se limita a los pagos cotidianos.
Hoy, la verdadera disputa del sistema financiero pasa por 𝗾𝘂𝗶𝗲́𝗻 𝗮𝗱𝗺𝗶𝗻𝗶𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗲𝗹 𝗶𝗻𝗴𝗿𝗲𝘀𝗼 𝗽𝗿𝗶𝗻𝗰𝗶𝗽𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀: 𝗲𝗹 𝘀𝘂𝗲𝗹𝗱𝗼, 𝗹𝗮 𝗷𝘂𝗯𝗶𝗹𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗼 𝗹𝗮 𝗽𝗲𝗻𝘀𝗶𝗼́𝗻.

En ese marco, 𝘂𝗻𝗮 𝗽𝗿𝗲𝗴𝘂𝗻𝘁𝗮 𝗶𝗻𝗰𝗼𝗿𝗽𝗼𝗿𝗮𝗱𝗮 𝗮𝗹 𝗘𝘀𝘁𝘂𝗱𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗠𝗲𝗱𝗶𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗣𝗮𝗴𝗼 𝗱𝗲 𝗗’𝗔𝗹𝗲𝘀𝘀𝗶𝗼 𝗜𝗥𝗢𝗟, 𝗮 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗿 𝗱𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝘀𝘂𝗴𝗲𝗿𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗙𝗲𝗿𝗻𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗠𝗲𝗮𝗻̃𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘀𝘂 𝗰𝗼𝗹𝘂𝗺𝗻𝗮 𝗲𝗻 𝗜𝗻𝗳𝗼𝗯𝗮𝗲, 𝗽𝗲𝗿𝗺𝗶𝘁𝗲 𝗮𝗻𝘁𝗶𝗰𝗶𝗽𝗮𝗿 𝗵𝗮𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗼́𝗻𝗱𝗲 𝘀𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗿𝗲𝗼𝗿𝗱𝗲𝗻𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗺𝗮 𝗳𝗶𝗻𝗮𝗻𝗰𝗶𝗲𝗿𝗼.

Los datos muestran una 𝗮𝗽𝗲𝗿𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗰𝗿𝗲𝗰𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲, 𝗽𝗲𝗿𝗼 𝘁𝗼𝗱𝗮𝘃𝗶́𝗮 𝗰𝗮𝘂𝘁𝗲𝗹𝗼𝘀𝗮 𝘆 𝘀𝗲𝗴𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗱𝗮:

🔹 𝟮𝟲% acepta cobrar indistintamente en banco o billetera
🔹 𝟭𝟱% lo haría bajo ciertas condiciones (transferencias simples, beneficios concretos)
🔹 𝟯𝟳% sigue eligiendo la cuenta bancaria tradicional como espacio de resguardo del ingreso

👉 El banco conserva su rol como refugio, pero la billetera comienza a disputar centralidad, especialmente en algunos segmentos.

Las diferencias son claras:
• 𝗘𝗱𝗮𝗱: mayor apertura entre los menores de 34; más cautela y búsqueda de respaldo entre los mayores de 55.
• 𝗡𝗶𝘃𝗲𝗹 𝘀𝗼𝗰𝗶𝗼𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼́𝗺𝗶𝗰𝗼: a mayor nivel, mayor apertura; en los niveles bajos, el principal freno no es tecnológico, sino el riesgo percibido de perder el ingreso ante fallas o falta de soporte.
• 𝗧𝗲𝗿𝗿𝗶𝘁𝗼𝗿𝗶𝗼: CABA lidera la apertura; GBA y PBA refuerzan el valor de la cercanía y la atención física.

El ingreso sigue siendo 𝗲𝗹 𝘂́𝗹𝘁𝗶𝗺𝗼 𝗯𝗮𝘀𝘁𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲𝗹 𝘃𝗶́𝗻𝗰𝘂𝗹𝗼 𝗳𝗶𝗻𝗮𝗻𝗰𝗶𝗲𝗿𝗼.
Y su disputa ya no se define solo por tecnología o promociones, sino por 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮, 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝗰𝗮𝗽𝗮𝗰𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝗿𝗲𝘀𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮.

𝘌𝘴𝘵𝘶𝘥𝘪𝘰 𝘚𝘪𝘴𝘵𝘦𝘮𝘢́𝘵𝘪𝘤𝘰 𝘥𝘦 𝘔𝘦𝘥𝘪𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘗𝘢𝘨𝘰 – 𝘋’𝘈𝘭𝘦𝘴𝘴𝘪𝘰 𝘐𝘙𝘖𝘓 | 1ª 𝘖𝘭𝘢 2026

Nota: 𝗔𝗿𝗴𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗮, 𝗱𝗶𝗰𝗶𝗲𝗺𝗯𝗿𝗲 𝟮𝟬𝟮𝟱: 𝗲𝗹 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮 𝘆𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝘀𝗼𝗹𝗼 𝗹𝗮 𝗶𝗻𝗳𝗹𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻

Durante años, la inflación ordenó todas las preocupaciones.
Hoy, los datos muestran otra cosa.

𝗟𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗺𝗮́𝘀 𝗽𝗿𝗲𝗼𝗰𝘂𝗽𝗮 𝗮 𝗹𝗼𝘀 𝗮𝗿𝗴𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗼𝘀 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝘂𝗻 𝗽𝗿𝗲𝗰𝗶𝗼: 𝗲𝘀 𝗲𝗹 𝗳𝘂𝘁𝘂𝗿𝗼.

Según el Monitor D’Alessio IROL Berensztein · diciembre 2025

La inflación dejó de ser el único eje. (48% lo sigue indicando como problema) pero la ansiedad social pasó a primer plano.

• 𝟲𝟲% 𝗺𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮 𝗹𝗮 𝗶𝗻𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱
• 𝟲𝟬% la 𝗶𝗻𝗰𝗲𝗿𝘁𝗶𝗱𝘂𝗺𝗯𝗿𝗲 𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼́𝗺𝗶𝗰𝗮
• 𝟱𝟰% no ve 𝗽𝗿𝗼𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮𝘀 𝗰𝗹𝗮𝗿𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝗰𝗿𝗲𝗰𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼
• 𝟱𝟮% está preocupado por 𝗹𝗼𝘀 𝗮𝗷𝘂𝘀𝘁𝗲𝘀 𝗲𝗻 𝗰𝘂𝗿𝘀𝗼

¿𝗤𝘂𝗲́ 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗱𝗶𝗰𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝗱𝗮𝘁𝗼?

Que la sociedad ya no pregunta solo “¿𝘤𝘶𝘢́𝘯𝘵𝘰 𝘴𝘶𝘣𝘦?”
Pregunta “¿𝘩𝘢𝘤𝘪𝘢 𝘥𝘰́𝘯𝘥𝘦 𝘷𝘢𝘮𝘰𝘴?”.

Cuando la incertidumbre supera al precio,
el problema no es técnico: es 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮.

𝘓𝘢𝘴 𝘴𝘰𝘤𝘪𝘦𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘵𝘰𝘭𝘦𝘳𝘢𝘯 𝘴𝘢𝘤𝘳𝘪𝘧𝘪𝘤𝘪𝘰𝘴.
𝘓𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰 𝘵𝘰𝘭𝘦𝘳𝘢𝘯 𝘦𝘴 𝘯𝘰 𝘴𝘢𝘣𝘦𝘳 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘲𝘶𝘦́.

𝗖𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝗽𝗿𝗶𝗻𝗰𝗶𝗽𝗮𝗹 𝗽𝗿𝗲𝗼𝗰𝘂𝗽𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲𝗷𝗮 𝗱𝗲 𝘀𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝗽𝗿𝗲𝗰𝗶𝗼 𝘆 𝗽𝗮𝘀𝗮 𝗮 𝘀𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝗿𝘂𝗺𝗯𝗼, 𝗲𝗹 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮 𝘆𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼́𝗺𝗶𝗰𝗼.

𝘔𝘰𝘯𝘪𝘵𝘰𝘳 𝘋’𝘈𝘭𝘦𝘴𝘴𝘪𝘰 𝘐𝘙𝘖𝘓 𝘉𝘦𝘳𝘦𝘯𝘴𝘻𝘵𝘦𝘪𝘯 · 𝘥𝘪𝘤𝘪𝘦𝘮𝘣𝘳𝘦 2025

En los medios – enero 2026

? Noticias de Mendoza – 02/01/2026 – El termómetro político rumbo a 2026: respaldo estable y alertas sociales encendidas

? El Cronista – 02/01/2026 – La encuesta que marca al Gobierno en 2026: el dato que lo consolida y la urgencia que persiste

? Diario del Norte – 15/01/2026 – Tarjeta de crédito: crece su uso para llegar a fin de mes
? Catamarca Ya – 21/01/2026 – Una encuesta midió a los principales políticos

? Aire de Santa Fe – 24/01/2026 – La baja de los índices nacionales de seguridad y la sensación de que el problema se agudiza

? El Cronista – 26/01/2026 – Un vacío de representación que busca ser llenado
? FM sol pehuajo – 29/01/2026 – Encuesta: los políticos con mala nota

Nota: 𝗟𝗮𝘀 𝘀𝗲𝗻̃𝗮𝗹𝗲𝘀 𝘁𝗲𝗺𝗽𝗿𝗮𝗻𝗮𝘀 𝗲𝘅𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻. 𝗘𝗹 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮 𝗲𝘀 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗻𝗼 𝘀𝗲 𝗹𝗲𝗲𝗻.

Las crisis no aparecen de golpe.
Se construyen en silencio, a partir de alertas pequeñas que se subestiman, se naturalizan o se postergan.
En la experiencia de 𝗘𝗱𝘂𝗮𝗿𝗱𝗼 𝗗’𝗔𝗹𝗲𝘀𝘀𝗶𝗼, trabajando durante décadas en resolución de crisis reputacionales, hay una constante clara:
👉 𝗹𝗮𝘀 𝗰𝗿𝗶𝘀𝗶𝘀 𝗺𝗮́𝘀 𝗰𝗼𝘀𝘁𝗼𝘀𝗮𝘀 𝗻𝗼 𝗳𝘂𝗲𝗿𝗼𝗻 𝗽𝗼𝗿 𝗳𝗮𝗹𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗶𝗻𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻, 𝘀𝗶𝗻𝗼 𝗽𝗼𝗿 𝗳𝗮𝗹𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗽𝗹𝗮𝗻𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝗮𝗰𝗰𝗶𝗼́𝗻.Cuando la crisis se vuelve visible, 𝗲𝗹 𝟴𝟬% 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗯𝗮𝘁𝗮𝗹𝗹𝗮 𝗿𝗲𝗽𝘂𝘁𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹 𝘆𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗲𝗻 𝗿𝗶𝗲𝘀𝗴𝗼.
Las crisis son como los incendios: la diferencia entre una anécdota y una catástrofe está en la 𝗽𝗿𝗲𝗽𝗮𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝘆 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗼𝗿𝗱𝗶𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗽𝗿𝗲𝘃𝗶𝗮.

Hoy, además, las organizaciones están más expuestas que nunca.
Un comentario en redes, un conflicto interno, un proveedor en problemas o una mala decisión comunicacional pueden escalar en cuestión de horas.

Por eso, la verdadera prevención 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗿𝗲𝗮𝗰𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗿 𝗿𝗮́𝗽𝗶𝗱𝗼, sino 𝗱𝗲𝘁𝗲𝗰𝘁𝗮𝗿 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀.
Leer correctamente las señales, integrarlas en un sistema y transformarlas en decisiones.

Porque la reputación no se protege cuando estalla el conflicto.
𝗦𝗲 𝗽𝗿𝗼𝘁𝗲𝗴𝗲 𝗺𝘂𝗰𝗵𝗼 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀.

Nota: 𝗟𝗮 𝗮𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗮𝗹 𝘃𝗶𝗮𝗷𝗲𝗿𝗼 𝗱𝗲𝗷𝗼́ 𝗱𝗲 𝘀𝗲𝗿 𝘂𝗻 𝗮𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹 𝗱𝗲𝗹 𝘃𝗶𝗮𝗷𝗲 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗰𝗼𝗻𝘃𝗲𝗿𝘁𝗶𝗿𝘀𝗲 𝗲𝗻 𝘂𝗻𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝘁𝗿𝗮𝗻𝗾𝘂𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱

No se elige por lo que cubre, sino por la certeza de no quedar solo.

𝗦𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼́𝗺𝗶𝗰𝗮 𝗽𝗿𝗶𝗺𝗲𝗿𝗼, 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲𝘀𝗽𝘂𝗲́𝘀 (𝗽𝗲𝗿𝗼 𝗷𝘂𝗻𝘁𝗮𝘀)

Al momento de viajar, las personas priorizan 𝘃𝗮𝗿𝗶𝗮𝗯𝗹𝗲𝘀 𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼́𝗺𝗶𝗰𝗮𝘀 𝗱𝘂𝗿𝗮𝘀 —tipo de cambio y costos—, pero 𝗹𝗮 𝗔𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗮𝗹 𝗩𝗶𝗮𝗷𝗲𝗿𝗼 𝗮𝗽𝗮𝗿𝗲𝗰𝗲 𝗶𝗻𝗺𝗲𝗱𝗶𝗮𝘁𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗱𝗲𝘀𝗽𝘂𝗲́𝘀.

𝗣𝗮𝗴𝗼𝘀, 𝗮𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝘆 𝘃𝗶𝗮𝗷𝗲 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗻 𝘂𝗻 𝘀𝗼𝗹𝗼 𝗲𝗰𝗼𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗺𝗮.

Todo se evalúa como una 𝗲𝘅𝗽𝗲𝗿𝗶𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗴𝗿𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝘃𝗶𝗮𝗷𝗲: si uno falla, cae la percepción del conjunto.

• La Asistencia al Viajero no se piensa como un extra: se piensa como parte del “viajar sin sobresaltos”.
• Incluso, 𝟰 𝗱𝗲 𝗰𝗮𝗱𝗮 𝟭𝟬 𝘃𝗶𝗮𝗷𝗲𝗿𝗼𝘀 especifica la necesidad de contar con atención medica en la 𝗔𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗮𝗹 𝗩𝗶𝗮𝗷𝗲𝗿𝗼 𝗶𝗻𝗰𝗹𝘂𝗶𝗱𝗮 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗽𝗮𝗾𝘂𝗲𝘁𝗲.
• 𝟮𝟲% solicita que también cubra fraude en la contratación de los servicios (booking, abnb, apps de viajes, etc.), robo de pertenencias y protección de compras (equipaje y objetos personales).
• 𝟴𝟰% consideran indispensable contar Asistencia al Viajero cuando el destino es más lejano e infrecuente como Asia.

𝗡𝗼 𝘀𝗲 𝗲𝘃𝗮𝗹𝘂́𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗼 𝘁𝗲́𝗰𝗻𝗶𝗰𝗼, sino como 𝗰𝗮𝗽𝗮𝗰𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝗿𝗲𝘀𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮 𝗮𝗻𝘁𝗲 𝘂𝗻 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮 𝗿𝗲𝗮𝗹.

Importa más:

• que alguien atienda en la central de asistencia 24/7,
• que hable mi idioma,
• que resuelva rápido,

que el detalle fino de la cobertura.

𝗔 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝗲𝗱𝗮𝗱, 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝗰𝗲𝗻𝘁𝗿𝗮𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗮𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮

A partir de los 𝟰𝟱 𝗮𝗻̃𝗼𝘀, y con mucha fuerza en 𝗚𝗲𝗻𝗲𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗦𝗶𝗹𝘃𝗲𝗿,
la asistencia al viajero 𝘀𝘂𝗯𝗲 𝗲𝗻 𝗷𝗲𝗿𝗮𝗿𝗾𝘂𝗶́𝗮 y se vuelve un factor decisivo, no complementario.

Funciona como una 𝗿𝗲𝗱 𝗽𝘀𝗶𝗰𝗼𝗹𝗼́𝗴𝗶𝗰𝗮 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼́𝗻, especialmente en viajes largos o al exterior. En el discurso espontáneo, la asistencia aparece asociada a:

• tranquilidad,
• respaldo,
• no estar solo si algo pasa.

Para este segmento: viajar sin asistencia es “viajar expuesto”.

𝗕𝗿𝗲𝗰𝗵𝗮 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲 𝗽𝗿𝗼𝗱𝘂𝗰𝘁𝗼 𝘆 𝗰𝗼𝗺𝘂𝗻𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻

Se encuentra, desde la visión de los clientes, una distancia entre:
• lo que las empresas creen que venden (cobertura),
• y lo que el viajero espera (respuesta).

De acuerdo a nuestro último sondeo sobre este tema, los potenciales clientes necesitan más que se les 𝗲𝘅𝗽𝗹𝗶𝗾𝘂𝗲 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗾𝘂𝗲́ 𝗽𝗮𝘀𝗮, 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗵𝗮𝗰𝗲𝗿, 𝘆 𝗹𝗮 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮 𝗲𝗻 𝗾𝘂𝗲 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗼𝗻𝗱𝗲𝗿𝗮́𝗻 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝘂𝗻𝗮 𝗲𝗺𝗲𝗿𝗴𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗺𝗲́𝗱𝗶𝗰𝗮 𝘀𝘂𝗰𝗲𝗱𝗲 que en una acumulación de adicionales.

Nota: Generación Silver e IA: datos que derriban mitos

Las empresas 𝗲𝘀𝘁𝗮́𝗻 𝗲𝗺𝗽𝗲𝘇𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗮 𝗰𝗼𝗻𝘀𝗶𝗱𝗲𝗿𝗮𝗿 𝗮 𝗹𝗮 𝗚𝗲𝗻𝗲𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗦𝗶𝗹𝘃𝗲𝗿 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗽𝘂́𝗯𝗹𝗶𝗰𝗼 𝗼𝗯𝗷𝗲𝘁𝗶𝘃𝗼.
Pero el camino todavía está 𝗹𝗹𝗲𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝗿𝘂𝗶𝗱𝗼𝘀 𝘆 𝗺𝗶𝘁𝗼𝘀.

Los datos muestran una realidad muy distinta.

La Generación Silver 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗰𝗼𝗻𝗲𝗰𝘁𝗮𝗱𝗮 𝘆 𝘂𝘀𝗮 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗹𝗶𝗴𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗮𝗿𝘁𝗶𝗳𝗶𝗰𝗶𝗮𝗹 𝗲𝗻 𝘀𝘂 𝘃𝗶𝗱𝗮 𝗰𝗼𝘁𝗶𝗱𝗶𝗮𝗻𝗮:
• 𝟵𝟬% sabe qué es la IA
• 𝟲𝟯% la utiliza activamente
• 𝟱𝟬% afirma que los productos y servicios con IA son más fáciles de usar

Además, 𝗿𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼𝗰𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗜𝗔 𝗲𝗻 𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝘂𝘀𝗮𝗻 𝘁𝗼𝗱𝗼𝘀 𝗹𝗼𝘀 𝗱𝗶́𝗮𝘀:
📱 𝟴𝟮% smartphones
🔐 𝟳𝟯% reconocimiento facial / biométrico
🗣️ 𝟲𝟵% asistentes de voz (Alexa / Google Assistant)
🤖 𝟲𝟱% ChatGPT

No es resistencia tecnológica. Es 𝘂𝘀𝗼 𝗽𝗿𝗮́𝗰𝘁𝗶𝗰𝗼.

𝗤𝘂𝗶𝗲𝗿𝗲𝗻 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗻𝗼𝗺𝗶́𝗮, 𝗻𝗼 𝘁𝘂𝘁𝗼𝗿𝗲𝘀.
Un aprendizaje recurrente en nuestras investigaciones:: a la Generación Silver 𝗹𝗲 𝗶𝗻𝗰𝗼𝗺𝗼𝗱𝗮 𝗱𝗲𝗽𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿 𝗱𝗲 𝘀𝘂𝘀 𝗵𝗶𝗷𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗮𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿.
Prefieren entender por sí mismos, con explicaciones claras y a su ritmo.

Ahí aparece la clave: 𝗲𝘀𝗰𝘂𝗰𝗵𝗮𝗿 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗮 𝗲𝗹 𝗱𝗶𝘀𝗲𝗻̃𝗼.

Desde 𝗵𝗮𝗰𝗲 𝗺𝗮́𝘀 𝗱𝗲 𝟲 𝗮𝗻̃𝗼𝘀, en 𝗗’𝗔𝗹𝗲𝘀𝘀𝗶𝗼 𝗜𝗥𝗢𝗟 investigamos a la Generación Silver
para ayudar a las organizaciones a 𝗱𝗶𝘀𝗲𝗻̃𝗮𝗿 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿,
no solo a 𝗶𝗻𝗰𝗹𝘂𝗶𝗿𝗹𝗼𝘀 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝘀𝗲𝗴𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻.

Nota: 𝗦𝗶 𝗹𝗼𝘀 𝗶𝗻𝗱𝗶𝗰𝗮𝗱𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿𝗮𝗻 𝘆 𝗻𝗼 𝗵𝗮𝘆 𝗰𝗿𝗶𝘀𝗶𝘀 𝘃𝗶𝘀𝗶𝗯𝗹𝗲…

¿P𝗼𝗿 𝗾𝘂𝗲́ 𝗲𝗹 𝗰𝗹𝗶𝗺𝗮 𝘀𝗶𝗴𝘂𝗲 𝘀𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗻𝗲𝗴𝗮𝘁𝗶𝘃𝗼?
¿𝗤𝘂𝗲́ 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗺𝗶𝗿𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗵𝗼𝘆 𝗹𝗮 𝗴𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗱𝗲𝗰𝗶𝗱𝗶𝗿?
2025 cerró con la 𝗺𝗲𝗻𝗼𝗿 𝗶𝗻𝗳𝗹𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲𝘀𝗱𝗲 𝟮𝟬𝟭𝟳 y con un diciembre sin estallidos sociales ni escenas de crisis extrema.
El país se ordenó, pero ese orden todavía no se tradujo en sensación de mejora.La inflación baja resuelve una demanda clave, pero no 𝗿𝗲𝗽𝗮𝗿𝗮: no recompone lo perdido ni borra la experiencia acumulada.Aun así, el último 𝗠𝗼𝗻𝗶𝘁𝗼𝗿 𝗣𝗼𝗹𝗶́𝘁𝗶𝗰𝗼 𝘆 𝗦𝗼𝗰𝗶𝗮𝗹 𝗗’𝗔𝗹𝗲𝘀𝘀𝗶𝗼 𝗜𝗥𝗢𝗟 / 𝗕𝗲𝗿𝗲𝗻𝘀𝘇𝘁𝗲𝗶𝗻 muestra que 𝘀𝗼𝗹𝗼 𝟰𝟭% siente que el país está mejor que un año atrás y 𝟱𝟯% mantiene una evaluación negativa. La economía mejora respecto de los peores momentos, pero todavía no se convierte en un activo político masivo.

Parte de la explicación está en el impacto desigual del ajuste. Los aumentos por encima del promedio en rubros que pesan en el presupuesto de la clase media —energía, transporte, servicios, regulados y según las zonas también los alquileres— sostienen la sensación de deterioro. Desde marzo de 2025 crece la percepción de empeoramiento: 𝟲 𝗱𝗲 𝗰𝗮𝗱𝗮 𝟭𝟬 sienten cada vez más difícil mantener la misma calidad de vida, y para 𝗲𝗹 𝟴𝟭% el ajuste dejó de ser coyuntural para volverse parte de la vida cotidiana.

A esto se suma la 𝗹𝗲𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗶𝗱𝗲𝗼𝗹𝗼́𝗴𝗶𝗰𝗮. El apoyo al gobierno es muy alto entre sus votantes (𝟵𝟯%), pero permanece encapsulado. Fuera de ese núcleo, la estabilidad macro no alcanza para cambiar la mirada: 𝗲𝗹 𝟵𝟴% 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗼𝗽𝗼𝘀𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻 evalúa negativamente la gestión.

El resultado es un escenario de 𝘁𝗲𝗻𝘀𝗮 𝗰𝗮𝗹𝗺𝗮: sin crisis visible y sin progreso compartido. El oficialismo supera su segundo año con respaldo suficiente para sostener gobernabilidad, reforzado por el resultado legislativo, pero insuficiente para volverse transversal.

¿𝗣𝗼𝗿 𝗾𝘂𝗲́ 𝗲𝘀𝘁𝗼 𝗶𝗺𝗽𝗼𝗿𝘁𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗹𝗼𝘀 𝗻𝗲𝗴𝗼𝗰𝗶𝗼𝘀?
• No hay clima de crisis aguda ni de expansión.
• Consumidores y empresas operan en 𝗺𝗼𝗱𝗼 𝗰𝗮𝘂𝘁𝗲𝗹𝗮.
• La demanda responde más a 𝗼𝗿𝗱𝗲𝗻, 𝗽𝗿𝗲𝘃𝗶𝘀𝗶𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝗰𝘂𝗺𝗽𝗹𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 que a promesas.
• Las decisiones se toman con lógica defensiva: 𝗮𝗱𝗺𝗶𝗻𝗶𝘀𝘁𝗿𝗮𝗿, 𝘀𝗼𝘀𝘁𝗲𝗻𝗲𝗿, 𝗽𝗿𝗶𝗼𝗿𝗶𝘇𝗮𝗿.

En este contexto, las marcas no compiten por entusiasmo.
𝗖𝗼𝗺𝗽𝗶𝘁𝗲𝗻 𝗽𝗼𝗿 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮 𝘆 𝗲𝗷𝗲𝗰𝘂𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗰𝗼𝗻𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝘁𝗲.

Con un gobierno 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗹𝗲 𝗽𝗲𝗿𝗼 𝗻𝗼 𝗲𝘅𝗽𝗮𝗻𝘀𝗶𝘃𝗼, una economía que mejora sin convencer
y una sociedad dividida en percepciones, ¿Las empresas están preparadas para operar con rentabilidad 𝗲𝗻 𝘂𝗻 𝗲𝘀𝗰𝗲𝗻𝗮𝗿𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝘁𝗲𝗻𝘀𝗮 𝗰𝗮𝗹𝗺𝗮 𝗽𝗿𝗼𝗹𝗼𝗻𝗴𝗮𝗱𝗮?

Nota: 𝗩𝗮𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝟮𝟬𝟮𝟲: 𝗺𝗲𝗻𝗼𝘀 𝗱𝗶́𝗮𝘀, 𝗺𝗮́𝘀 𝗽𝗹𝗮𝗻𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻

Según un estudio de 𝗗’𝗔𝗹𝗲𝘀𝘀𝗶𝗼 𝗜𝗥𝗢𝗟, el 50% de los argentinos no se tomará vacaciones este verano.

Entre quienes sí viajarán, el descanso se redefine: menos días, opciones cercanas y decisiones orientadas a controlar el gasto. Las vacaciones siguen siendo un valor, pero se adaptan al contexto. Sólo el 6% planea tomarse más días que el año pasado; el 28% mantendrá la misma duración y el 13% la reducirá.

La clásica quincena pierde centralidad. Entre quienes viajan, el 74% se tomará entre 7 y 15 días. Las vacaciones largas siguen siendo minoritarias: sólo el 18% de la Generación Silver prevé más de 21 días.

El 10% permanecerá en su ciudad. Entre quienes se trasladan, Argentina concentra el 56% de las elecciones y el exterior el 34%. Dentro del país se priorizan lugares conocidos y accesibles: Costa Atlántica (52%), Sur (22%), Córdoba (18%) y Mendoza (9%), Litoral (5%) y Salta (3%).

En el exterior predominan opciones regionales: Brasil (36%) y Uruguay (13%). Europa alcanza el 26% y Asia apenas el 1%, aunque llega al 18% entre los niveles de mayores ingresos. Además, 2 de cada 10 viajeros elige “la opción más económica”.

El financiamiento refleja la misma lógica de cuidado: no hay una sola forma de pagar. Y los argentinos combinan ahorros, (77%), aguinaldo, (28%) con cuotas en la tarjeta (29%) y el 19% buscará promociones bancarias y de medios de pago, clave para concretar el viaje, especialmente en los sectores medios bajos.

𝗘𝗻 𝘀𝗶́𝗻𝘁𝗲𝘀𝗶𝘀, el verano 2026 anticipa un consumo más calculado y segmentado: menos impulso, más planificación y mayor protagonismo de las herramientas financieras.