Nota: ๐—–๐—ต๐—ถ๐—ป๐—ฎ ๐Ÿฎ๐Ÿฌ๐Ÿฎ๐Ÿฒ โ€“ ๐——๐—ฒ๐˜€๐—ฑ๐—ฒ ๐—น๐—ฎ ๐—บ๐—ถ๐—ฟ๐—ฎ๐—ฑ๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜‚๐—ป๐—ฎ ๐—ฎ๐—ฟ๐—ด๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ถ๐—ป๐—ฎ

En la era de la Inteligencia Artificial, lo mรกs importante que encontrรฉ dentro de un medio que llega a mรกs de ๐Ÿฑ๐Ÿฏ๐Ÿฌ ๐—บ๐—ถ๐—น๐—น๐—ผ๐—ป๐—ฒ๐˜€ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ฝ๐—ฒ๐—ฟ๐˜€๐—ผ๐—ป๐—ฎ๐˜€ no fue la tecnologรญa.

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Tuve el privilegio de ser invitada a la sede central de Global Times, la principal organizaciรณn internacional de medios de China.

Como muchos visitantes, esperaba encontrar lo รบltimo en tecnologรญa.

Inteligencia Artificial.

Redacciones digitales.

Automatizaciรณn.

Despuรฉs de todo, estaba en China.

Y en una de las organizaciones periodรญsticas mรกs influyentes del paรญs.

La tecnologรญa estaba.

Pero rรกpidamente comprendรญ que no es ella la que mueve al diario.

Lo siguen moviendo las personas.

Una redacciรณn de escritorios y pantallas esperando el prรณximo dรญa de trabajo.

Mi sincero agradecimiento a ๐— ๐—ฟ. ๐—š๐˜‚๐—ฎ๐—ป ๐—ž๐—ฒ๐—ท๐—ถ๐—ฎ๐—ป๐—ด, Presidente y Editor en Jefe de ๐—š๐—น๐—ผ๐—ฏ๐—ฎ๐—น ๐—ง๐—ถ๐—บ๐—ฒ๐˜€, por recibirme y abrirme las puertas del diario.

Tambiรฉn estoy profundamente agradecida a ๐—ญ๐—ต๐—ฎ๐—ป๐—ด ๐—ค๐—ถ, Directora Ejecutiva del ๐—š๐—น๐—ผ๐—ฏ๐—ฎ๐—น ๐—ง๐—ถ๐—บ๐—ฒ๐˜€ ๐—œ๐—ป๐˜€๐˜๐—ถ๐˜๐˜‚๐˜๐—ฒ, y a su excelente equipo โ€”incluida ๐—ฌ๐—ถ ๐—๐—ถ๐—ฎโ€” por su extraordinaria generosidad durante toda mi visita.

Tanto en nuestra reuniรณn de trabajo como durante la recorrida por la redacciรณn, no hablaban de tecnologรญa.

Hablaban de cรณmo nacen las historias.

De las preguntas que se hacen antes de escribir.

De los debates antes de publicar.

De la responsabilidad de ayudar a millones de lectores a comprender tanto a China como al mundo.

Recordaron algunos de sus artรญculos mรกs memorables y las discusiones que les dieron origen.

Despuรฉs de mรกs de cuatro dรฉcadas dedicada a la investigaciรณn para medios, reconocรญ algo familiar.

Respeto profesional.

Curiosidad intelectual.

La disposiciรณn a escuchar antes de hablar.

La disciplina de comprender antes de explicar.

Hoy escuchamos que la Inteligencia Artificial estรก transformando el periodismo.

Y es cierto.

Pero al recorrer la redacciรณn encontrรฉ en China โ€”uno de los grandes motores mundiales de la innovaciรณnโ€” algo muy parecido a lo que he visto durante tantos aรฑos trabajando con medios en la Argentina.

La Inteligencia Artificial puede potenciar el periodismo.

๐—ฃ๐—ฒ๐—ฟ๐—ผ ๐—ฒ๐—น ๐—ฐ๐—ฟ๐—ถ๐˜๐—ฒ๐—ฟ๐—ถ๐—ผ ๐—ฒ๐—ฑ๐—ถ๐˜๐—ผ๐—ฟ๐—ถ๐—ฎ๐—น ๐˜€๐—ถ๐—ด๐˜‚๐—ฒ ๐˜€๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ผ ๐—ฝ๐—ฟ๐—ผ๐—ณ๐˜‚๐—ป๐—ฑ๐—ฎ๐—บ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฒ ๐—ต๐˜‚๐—บ๐—ฎ๐—ป๐—ผ.

Las personas siguen decidiendo quรฉ preguntas vale la pena hacer.

Quรฉ hechos merecen convertirse en noticia.

Quรฉ historias importan.

Dentro de una de las organizaciones periodรญsticas mรกs influyentes de China descubrรญ que, aunque la tecnologรญa potencia el periodismo, ๐—ฒ๐—น ๐—ฐ๐—ฟ๐—ถ๐˜๐—ฒ๐—ฟ๐—ถ๐—ผ ๐—ฒ๐—ฑ๐—ถ๐˜๐—ผ๐—ฟ๐—ถ๐—ฎ๐—น ๐˜† ๐—ฒ๐—น ๐˜€๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ถ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ฐ๐—ฎ๐—ฑ๐—ฎ ๐—ต๐—ถ๐˜€๐˜๐—ผ๐—ฟ๐—ถ๐—ฎ ๐˜€๐—ถ๐—ด๐˜‚๐—ฒ๐—ป ๐—ฑ๐—ฒ๐—ฝ๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—ฝ๐—ฒ๐—ฟ๐˜€๐—ผ๐—ป๐—ฎ๐˜€.

๐—˜๐˜€๐—ฒ ๐—ณ๐˜‚๐—ฒ ๐—บ๐—ถ ๐—บ๐—ฎ๐˜†๐—ผ๐—ฟ ๐—ฎ๐—ฝ๐—ฟ๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ถ๐˜‡๐—ฎ๐—ท๐—ฒ ๐—ฒ๐—ป ๐—š๐—น๐—ผ๐—ฏ๐—ฎ๐—น ๐—ง๐—ถ๐—บ๐—ฒ๐˜€.

๐—ฌ ๐—ป๐—ผ ๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ฎ๐—ฏ๐—ฎ ๐—ฒ๐—ป ๐—น๐—ผ๐˜€ ๐˜๐—ถ๐˜๐˜‚๐—น๐—ฎ๐—ฟ๐—ฒ๐˜€.

 

Nota de Nora D’ Alessio, vicepresidenta de D’ Alessio IROL.