Esta foto me alegra y me emociona. Hace treinta años, cuando empezamos a participar de los coloquios de IDEA ARG, las mujeres éramos un grupo muy reducido. Ver cuántas somos hoy merece una gran felicitación a todas las que fueron abriendo camino y a las que siguen llegando.
Pero también tengo un deseo: que algún día no necesitemos reunirnos en una escalera para mostrar que las mujeres estamos presentes en la dirección de las empresas. Que nuestra participación sea tan habitual que esa foto ya no haga falta.
Durante el Coloquio de IDEA de este año, Rocio Elizabeth Galarza Del Viso, del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, nos preguntó a Del Gener, Maria Ines, CEO de Deloitte Cono Sur; a Paola Resnicosky, gerente de Impuestos de Frávega, y a mí si la maternidad sigue siendo una barrera para crecer profesionalmente.
En mi caso, ser madre me dio más fuerza. Y me entusiasma ver a las nuevas generaciones construir otras formas de vivir la maternidad, compartir responsabilidades y seguir sus proyectos. Tenemos una fuerza enorme, muchas veces puesta a prueba por tener que sostener tantos frentes a la vez.
Pero mi historia no estaría completa sin reconocer algo: siempre tuve un compañero que me dijo «adelante», con quien compartimos la vida en pie de igualdad. Creo que, sin ese apoyo, para mí habría sido imposible dar presentaciones por el mundo o llegar a Beijing una madrugada de este año, con la misma ilusión de seguir aprendiendo y haciendo.
Gracias, amigas del Comité de Diversidad de IDEA ARG, por ayudarnos a encontrarnos y acompañarnos. Celebrar que somos más también implica ayudar a que otras puedan llegar.
Mientras el camino siga costando, quienes llevamos más años tenemos que tenderles la mano a las recién llegadas, abrirles puertas y decirles, con palabras y con hechos:
«𝙑𝙤𝙨 𝙥𝙤𝙙𝙚́𝙨. 𝙔 𝙡𝙖 𝙢𝙖𝙩𝙚𝙧𝙣𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙣𝙤 𝙩𝙞𝙚𝙣𝙚 𝙦𝙪𝙚 𝙨𝙚𝙧 𝙪𝙣𝙖 𝙡𝙞𝙢𝙞𝙩𝙖𝙣𝙩𝙚».
Ese es mi mensaje para quienes están llegando.
Solo espero que muy pronto no necesitemos esta foto.









