Nota: 𝗖𝗵𝗶𝗻𝗮 𝟮𝟬𝟮𝟲, 𝗱𝗲𝘀𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗺𝗶𝗿𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗮𝗿𝗴𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗮.- Parte 3

A casi 19.000 kilómetros de Buenos Aires, encontrar un pedacito de Argentina.

Después de diez días intensos de clases, presentaciones y encuentros ante distintas audiencias en Beijing, tuve el honor de ser invitada a nuestra Embajada Argentina.

China es fascinante, pero también un país complejo para quien llega desde nuestra cultura. El idioma, los códigos y las formas de relacionarse son diferentes. Y hasta lo cotidiano puede ser un desafío: con un celular con número argentino, conectarse con algunas de las plataformas indispensables para moverse, comunicarse y desenvolverse en China no siempre resulta sencillo.

Por eso, entrar a la Embajada tuvo para mí un significado especial. Y apenas crucé la puerta me encontré con la imagen que encabeza este post: la portada de “De la percepción a la relación: cómo los argentinos piensan y se conectan con China”, la cuarta medición que realizamos desde 2024, esperándome en la pantalla de entrada.

Después de tantos días inmersa en otra cultura, encontrar nuestra bandera, nuestro idioma y mi trabajo esperándome allí, sumado a la calidez con la que me recibieron, hizo que casi “se me soltara un lagrimón”.

Tuve el privilegio de presentar los resultados ante el Embajador Marcelo Gabriel Suárez Salvia, la Cónsul Brenda Pangrazi y altos funcionarios civiles y militares de nuestra representación. Me impresionaron la seriedad y el interés con que siguieron la presentación. Hubo preguntas inteligentes, intercambio y muchas ganas de comprender qué había detrás de los datos: cómo está cambiando la mirada de los argentinos sobre China, qué nos acerca y qué todavía nos distancia.

Y también me llevé un afectuoso “tirón de orejas” del Embajador: me recriminó no haber recurrido a ellos para ayudarme a armar mi agenda en China. Detrás de la broma había algo que valoré muchísimo: la voluntad de colaborar con una argentina que estaba tratando de encontrar su camino en un país tan diferente y complejo.

Así que, señor Embajador: créame que pienso aprovechar su ofrecimiento a partir de ahora… ¡y espero que después no se arrepienta! 😊

Días antes había tenido mi primer encuentro con nuestra Embajada al ser invitada a celebrar allí el 25 de Mayo. ¡Qué lindo fue, tan lejos de casa, volver a ponerse la escarapela y escuchar dos excelentes discursos: el de nuestro Embajador y el del representante de la Cancillería china. Ambos cálidos y mencionando a nuestras Islas Malvinas!

Uno viaja para conocer otro país. Pero a veces descubre también el valor de saber que, a miles de kilómetros, hay un equipo argentino dispuesto a orientar, acompañar y ayudar a abrir puertas.

Gracias al Embajador y a todo el equipo de nuestra Embajada por la calidez y el profesionalismo. En un país tan enorme y desafiante como China, fue muy lindo descubrir que tenía un lugar argentino al cual recurrir.

Nota de Nora D’ Alessio, vicepresidenta de D’ Alessio IROL.

Nota: 𝗖𝗵𝗶𝗻𝗮 𝟮𝟬𝟮𝟲, 𝗱𝗲𝘀𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗺𝗶𝗿𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗮𝗿𝗴𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗮 🇦🇷🇨🇳- Parte 2

𝗡𝗼 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗮𝗿𝗶𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗽𝗲𝗻𝘀𝗮𝗺𝗼𝘀 𝗶𝗴𝘂𝗮𝗹. 𝗬 𝗾𝘂𝗶𝘇𝗮́𝘀 𝗮𝗵𝗶́ 𝗲𝘀𝘁𝗲́ 𝗹𝗼 𝗺𝗮́𝘀 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗿𝗲𝘀𝗮𝗻𝘁𝗲.

El 20 de mayo tuve el honor de ser invitada por segunda vez a un foro académico en la 𝗔𝗰𝗮𝗱𝗲𝗺𝗶𝗮 𝗖𝗵𝗶𝗻𝗮 𝗱𝗲 𝗖𝗶𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝘀 𝗦𝗼𝗰𝗶𝗮𝗹𝗲𝘀 (𝗖𝗔𝗦𝗦), uno de los principales centros de pensamiento e investigación del país.

Organizado por su 𝗜𝗻𝘀𝘁𝗶𝘁𝘂𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝗔𝗺𝗲́𝗿𝗶𝗰𝗮 𝗟𝗮𝘁𝗶𝗻𝗮 (𝗜𝗟𝗔𝗦), estuvo dedicado a la cooperación entre China y Argentina: 𝗰𝗼́𝗺𝗼 𝗻𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗻𝗼𝗰𝗲𝗺𝗼𝘀, 𝗾𝘂𝗲́ 𝗻𝗼𝘀 𝗱𝗶𝗳𝗲𝗿𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝘆 𝗾𝘂𝗲́ 𝗽𝗼𝗱𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗿𝘂𝗶𝗿 𝗷𝘂𝗻𝘁𝗼𝘀.

Participación por invitación, audiencia reducida, datos, análisis y mucho espacio para el intercambio y el debate.

El foro fue organizado por Diego Guo Cunhai, Director en ILAS-CASS y del Centro de Estudios Argentinos, junto con Jimena Lin Hua, Secretaria General del Centro. Mi especial agradecimiento a ambos por la invitación y la apertura.

𝗝𝗮𝘃𝗶𝗲𝗿 𝗟𝗼𝘇𝗮𝗱𝗮, presidente de la Cámara Argentino-China, y yo participamos como 𝗸𝗲𝘆𝗻𝗼𝘁𝗲 𝘀𝗽𝗲𝗮𝗸𝗲𝗿𝘀.

También participaron 𝗧𝗮𝗻 𝗗𝗮𝗼𝗺𝗶𝗻𝗴, investigador de ILAS-CASS; Wenmo Jin, asesora de YangShengTang 𝗠𝗲𝗻𝗴𝗾𝗶 𝗬𝘂𝗮𝗻 (𝗔𝗯𝗯𝘆), de la Universidad de Tsinghua; y Wang Min, empresario del sector tecnológico.

Compartí datos positivos y otros quizás más duros. 𝗡𝗮𝗱𝗶𝗲 𝗰𝘂𝗲𝘀𝘁𝗶𝗼𝗻𝗼́ 𝗾𝘂𝗲 𝗺𝗶 𝗺𝗶𝗿𝗮𝗱𝗮 𝗼 𝗺𝗶 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗳𝘂𝗲𝗿𝗮𝗻 𝗱𝗶𝗳𝗲𝗿𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀. Encontré respeto, interés y voluntad de comprender. Y una pregunta compartida: ¿cómo seguimos?

China y Argentina son sociedades muy diferentes. El desafío no es borrar esas diferencias, sino preguntarnos: ¿𝗰𝗼́𝗺𝗼 𝘀𝗮𝗰𝗮𝗿 𝗹𝗼 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝗮𝗺𝗯𝗮𝘀 𝘆 𝗮𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿 𝘂𝗻𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗼𝘁𝗿𝗮?

Los datos muestran una transformación: 𝗖𝗵𝗶𝗻𝗮 𝘆𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗽𝗲𝗿𝗰𝗶𝗯𝗶𝗱𝗮 𝗽𝗿𝗶𝗻𝗰𝗶𝗽𝗮𝗹𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝘂𝗻 𝗿𝗶𝗲𝘀𝗴𝗼 𝘆 𝗮𝗽𝗮𝗿𝗲𝗰𝗲 𝗰𝗮𝗱𝗮 𝘃𝗲𝘇 𝗺𝗮́𝘀 𝗮𝘀𝗼𝗰𝗶𝗮𝗱𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝗽𝗿𝗼𝗴𝗿𝗲𝘀𝗼, 𝘁𝗲𝗰𝗻𝗼𝗹𝗼𝗴𝗶́𝗮 𝘆 𝗽𝗼𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝗹. 𝗣𝗲𝗿𝗼 𝗲𝘀𝗼 𝗻𝗼 𝘀𝗶𝗴𝗻𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗮𝗿𝗶𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝘀𝗲𝗻𝘁𝗶𝗿𝗹𝗮 𝗺𝗮́𝘀 𝗰𝗲𝗿𝗰𝗮.

Ahí está parte del camino: 𝗽𝗮𝘀𝗮𝗿 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗼𝗻𝗼𝗰𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗮𝗹 𝗲𝗻𝘁𝗲𝗻𝗱𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗺𝘂𝘁𝘂𝗼, 𝘀𝗶𝗻 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝗽𝗲𝗻𝘀𝗮𝗿 𝗶𝗴𝘂𝗮𝗹.

Su sede ocupa un lugar dedicado al conocimiento desde 1415, antiguo recinto de los exámenes imperiales.

Gracias a nuestros anfitriones y participantes. Me fui con la sensación de que 𝗹𝗮𝘀 𝗱𝗶𝗳𝗲𝗿𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝘀, 𝗯𝗶𝗲𝗻 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗶𝗱𝗮𝘀, 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲𝗻 𝗮𝘆𝘂𝗱𝗮𝗿𝗻𝗼𝘀 𝗮 𝗱𝗲𝘀𝗰𝘂𝗯𝗿𝗶𝗿 𝗰𝘂𝗮́𝗻𝘁𝗼 𝘁𝗲𝗻𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗮𝗽𝗼𝗿𝘁𝗮𝗿𝗻𝗼𝘀 𝗺𝘂𝘁𝘂𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲.

Nota de Nora D’ Alessio, vicedirectora de D’ Alessio IROL. 

Nota: La transformación digital seguirá abriendo oportunidades. El desafío es que también reduzca la distancia con el cliente.

Después de más de cuatro décadas investigando, aprendí que los datos adquieren valor cuando logramos interpretarlos y convertirlos en conocimiento útil para toda la organización.

Nuestro Radar de Salud Financiera y Comportamiento de Pago® ofrece un buen ejemplo.

Cuando preguntamos qué única cosa debería mejorar su banco o billetera, el 46% mencionó aspectos relacionados con un vínculo más humano. El 39% expresó una necesidad muy concreta: poder hablar con una persona cuando tiene un problema.

El 29% priorizó mejores condiciones económicas: 11% pidió mayor acceso al crédito y 8%, alternativas para refinanciar sus deudas. Otro 16% señaló la necesidad de mayor seguridad frente a los ciberdelitos y de una mejor experiencia al operar.

El cliente distingue entre lo que necesita resolver y cómo espera ser acompañado mientras lo resuelve.

Puede necesitar crédito, refinanciar una deuda o resolver una operación. Pero, cuando aparece un problema, también espera una respuesta que contemple su situación particular.

No se trata de elegir entre tecnología y atención humana, sino de combinar sus fortalezas.

La tecnología aporta velocidad, eficiencia, disponibilidad y escala. Las personas aportan escucha, empatía, interpretación y la capacidad de comprender situaciones que no caben en un proceso
estándar.

𝗘𝗦𝗖𝗨𝗖𝗛𝗔𝗥 𝗔𝗟 𝗖𝗟𝗜𝗘𝗡𝗧𝗘 𝗡𝗢 𝗘𝗦 𝗥𝗘𝗦𝗣𝗢𝗡𝗦𝗔𝗕𝗜𝗟𝗜𝗗𝗔𝗗 𝗗𝗘 𝗨𝗡 𝗔́𝗥𝗘𝗔.

𝗘𝗦 𝗨𝗡𝗔 𝗥𝗘𝗦𝗣𝗢𝗡𝗦𝗔𝗕𝗜𝗟𝗜𝗗𝗔𝗗 𝗖𝗢𝗠𝗣𝗔𝗥𝗧𝗜𝗗𝗔 𝗣𝗢𝗥 𝗧𝗢𝗗𝗔 𝗟𝗔 𝗢𝗥𝗚𝗔𝗡𝗜𝗭𝗔𝗖𝗜𝗢́𝗡.

Lo que aprendemos de los clientes debe llegar a quienes diseñan productos, establecen condiciones, desarrollan sistemas, organizan procesos, atienden consultas, resuelven dificultades y conducen la organización.

Muchas gracias a Fernando Meaños, director de Economía de infobae, por la profundidad y claridad con las que presentó los resultados de nuestro Radar y por ayudarnos a ampliar esta conversación.

La próxima etapa de la transformación digital también representa la oportunidad de comprender mejor, acompañar mejor y estar más cerca del cliente cuando realmente nos necesita.

Nota de Nora D’ Alessio, vicepresidenta de D’ Alessio IROL.

Nota: ¿Qué pasa cuando termina una encuesta?

En realidad, allí comienza lo más importante: transformar las respuestas en conclusiones que permitan comprender qué siente y necesita la sociedad, y que resulten útiles para quienes deben tomar decisiones. Ese fue el eje de la última clase de “Entender, Comprender y Decidir”, el curso que dicto en el MBA de Universidad del CEMA.

Para recorrer ese proceso invitamos a Eduardo Luis D’Alessio, con quien desde hace más de 14 años realizamos, junto con Sergio Berensztein, el Monitor de Humor Político y Social.

Mes tras mes, este estudio nos permite observar cómo evolucionan las preocupaciones, expectativas y percepciones de los argentinos. Pero detrás de cada resultado publicado existe un trabajo que pocas veces se ve.

Por eso, en esta clase quisimos mostrar su backstage.

Fuimos recorriendo, paso a paso, qué hacemos desde el momento en que regresan las respuestas: cómo verificamos su consistencia, analizamos los datos, relacionamos los distintos indicadores e identificamos las señales que permiten ir más allá de los porcentajes.

Porque investigar no consiste solamente en preguntar y medir. El verdadero desafío es interpretar: descubrir qué nos están diciendo los datos acerca de la realidad y cómo convertir esa información en conocimiento útil para decidir.

Después, Eduardo brindó una clase magistral sobre el significado de esos resultados para la sociedad argentina. Con su enorme experiencia y claridad, mostró cómo leer lo que hay detrás de las cifras y cómo reconocer los cambios que anticipan nuevas demandas, preocupaciones y expectativas.

Fue una oportunidad excepcional para que los alumnos conocieran desde adentro un estudio que se ha convertido en una fuente de consulta para dirigentes, gobiernos, empresarios y medios de comunicación.

Gracias, Eduardo, por compartir con tanta generosidad no solo el backstage del Monitor, sino también una forma de comprender la investigación: escuchar a la sociedad, interpretar lo que siente y transformar ese conocimiento en mejores decisiones.

Nota escrita por Nora D’ Alessio, vicepresidenta de D’ Alessio IROL. 

En los medios – julio 2026

? Primera Plana – 2/7/2026 – El 43% de los argentinos sufrió un fraude o hackeo digital

?Letra P – 18/07/2026 – Javier Milei, la maKinita apagada y 2027
?Prensario Tila – 21/07/2026 – Certisur, a favor del mercado

Nota: 𝗡𝗼 𝗲𝘀 𝘀𝗼́𝗹𝗼 𝘂𝗻𝗮 𝗲𝗻𝗰𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮 𝗽𝗼𝗹𝗶́𝘁𝗶𝗰𝗮. 𝗧𝗮𝗺𝗯𝗶𝗲́𝗻 𝗲𝘀 𝘂𝗻𝗮 𝗿𝗮𝗱𝗶𝗼𝗴𝗿𝗮𝗳𝗶́𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘂𝗺𝗶𝗱𝗼𝗿 𝗮𝗿𝗴𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗼.

¿Qué tienen en común una persona que deja de pagar una cuota, cambia de marca, posterga una compra o siente que una empresa no la escucha?

La explicación rara vez está sólo en el precio.

Antes ocurre algo mucho más profundo: 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗮 𝘀𝘂 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗺𝗼𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹.

El último 𝗠𝗼𝗻𝗶𝘁𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝗛𝘂𝗺𝗼𝗿 𝗣𝗼𝗹𝗶́𝘁𝗶𝗰𝗼 𝘆 𝗦𝗼𝗰𝗶𝗮𝗹 𝗗’𝗔𝗹𝗲𝘀𝘀𝗶𝗼 𝗜𝗥𝗢𝗟-𝗕𝗲𝗿𝗲𝗻𝘀𝘇𝘁𝗲𝗶𝗻 muestra un contexto que ayuda a entender mucho más que la política.

• 𝟲𝟲% considera que la situación económica del país está peor que hace un año.
• 𝟲𝟳% siente que su situación económica personal también empeoró.
• 𝟲𝟮% teme que sus ingresos no alcancen para mantener su nivel de vida.
• 𝟱𝟵% expresa incertidumbre sobre la situación económica.
• 𝟱𝟵% está preocupado por el costo de los servicios públicos.
• El Gobierno parece haber encontrado un piso de aprobación cercano al 40%, mientras 𝟭𝟵 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝟮𝟬 𝗽𝗿𝗶𝗻𝗰𝗶𝗽𝗮𝗹𝗲𝘀 𝗱𝗶𝗿𝗶𝗴𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀 presentan más imagen negativa que positiva.
Muchos leerán estos datos desde la política.

En D’Alessio IROL creemos que también deben leerse desde el comportamiento humano.

Porque ese es el estado emocional con el que millones de personas trabajan, consumen, pagan, eligen una empresa, reclaman un servicio o deciden postergar una compra.

Cuando predominan la incertidumbre y la sensación de pérdida de poder adquisitivo:

• aumenta la sensibilidad al precio;
• se reemplazan marcas por alternativas más económicas;
• se postergan decisiones de compra;
• disminuye la tolerancia frente a una mala experiencia;
• crece la necesidad de sentirse escuchado y comprendido.

La política también refleja ese clima social. Que hoy casi ningún dirigente logre generar un saldo positivo de imagen no habla sólo de la dirigencia. Habla de una sociedad más exigente, más escéptica y con menor disposición a otorgar confianza. Y esa misma actitud también se traslada a las empresas, las marcas y las instituciones.

Por eso, el Humor Social no sólo ayuda a comprender la política. También permite anticipar cambios en el comportamiento de consumidores, clientes y ciudadanos.

𝗟𝗮𝘀 𝗲𝗺𝗼𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗮𝗻 𝗽𝗿𝗶𝗺𝗲𝗿𝗼. 𝗟𝗮𝘀 𝗱𝗲𝗰𝗶𝘀𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝘃𝗶𝗲𝗻𝗲𝗻 𝗱𝗲𝘀𝗽𝘂𝗲́𝘀. 𝗟𝗼𝘀 𝗶𝗻𝗱𝗶𝗰𝗮𝗱𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗻𝗲𝗴𝗼𝗰𝗶𝗼 𝗿𝗲𝗰𝗶𝗲́𝗻 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗲𝗳𝗹𝗲𝗷𝗮𝗻 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗼 𝘆𝗮 𝗼𝗰𝘂𝗿𝗿𝗶𝗼́.

Las investigaciones de opinión pública y las de mercado no son dos mundos separados; ambas ayudan a comprender cómo piensan, sienten y deciden las personas.

Nota: 𝗟𝗼 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗱𝗲𝗹 𝗠𝘂𝗻𝗱𝗶𝗮𝗹 𝗻𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗰𝗮𝗻𝗰𝗵𝗮. 𝗘𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮 𝗲𝗻 𝘂𝗻𝗮 𝗲𝘀𝗾𝘂𝗶𝗻𝗮 𝗱𝗲 𝗕𝘂𝗲𝗻𝗼𝘀 𝗔𝗶𝗿𝗲𝘀.

Era un frío sábado de julio.

Decenas de chicos, acompañados por sus padres, intercambiaban figuritas del Mundial con una concentración y una alegría que contagiaban. Había conversaciones, risas, negociaciones interminables y abrazos cuando aparecía esa figurita tan esperada.

Y de pronto entendí que no estaba viendo un intercambio de figuritas. Estaba viendo algo mucho más valioso.

No había pantallas.

No había apuro.

No había grietas.

Había conversaciones.

Había risas.

Había padres compartiendo tiempo con sus hijos.

Había chicos aprendiendo que la alegría también se construye esperando un turno, negociando una figurita o celebrando un intercambio.

Nadie preguntó de qué barrio eras, a quién votabas o qué pensabas.

Lo único que importaba era estar juntos.

Mientras los adultos hablamos de las divisiones que nos atraviesan, ellos, sin darse cuenta, estaban construyendo puentes.

Quizás el mayor legado de este Mundial no sean los goles, ni los resultados.

Quizás sea habernos regalado otra vez el placer de encontrarnos.

De descubrir que todavía somos capaces de compartir una pasión, una vereda, una conversación… y una ilusión.

Porque estoy convencida que un país también se construye así.En estas escenas sencillas que casi pasan desapercibidas.

En padres que dedican una tarde a sus hijos.

En chicos que aprenden que compartir vale más que ganar.

𝗚𝗿𝗮𝗰𝗶𝗮𝘀, 𝗦𝗲𝗹𝗲𝗰𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗔𝗿𝗴𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗮.

Por recordarnos que, aun en tiempos difíciles, todavía hay cosas que nos unen más de lo que nos separan.

Y eso, para mí, también es esperanza.

Nota de Nora D’ Alessio, vicepresidenta de D’ Alessio IROL. 

Nota: 𝗖𝗵𝗶𝗻𝗮 𝟮𝟬𝟮𝟲 – 𝗗𝗲𝘀𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗺𝗶𝗿𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗮𝗿𝗴𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗮 – Parte 1

En la era de la Inteligencia Artificial, lo más importante que encontré dentro de un medio que llega a más de 𝟱𝟯𝟬 𝗺𝗶𝗹𝗹𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀 no fue la tecnología.

𝗙𝘂𝗲𝗿𝗼𝗻 𝗹𝗮𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀.

Tuve el privilegio de ser invitada a la sede central de Global Times, la principal organización internacional de medios de China.

Como muchos visitantes, esperaba encontrar lo último en tecnología.

Inteligencia Artificial.

Redacciones digitales.

Automatización.

Después de todo, estaba en China.

Y en una de las organizaciones periodísticas más influyentes del país.

La tecnología estaba.

Pero rápidamente comprendí que no es ella la que mueve al diario.

Lo siguen moviendo las personas.

Una redacción de escritorios y pantallas esperando el próximo día de trabajo.

Mi sincero agradecimiento a 𝗠𝗿. 𝗚𝘂𝗮𝗻 𝗞𝗲𝗷𝗶𝗮𝗻𝗴, Presidente y Editor en Jefe de 𝗚𝗹𝗼𝗯𝗮𝗹 𝗧𝗶𝗺𝗲𝘀, por recibirme y abrirme las puertas del diario.

También estoy profundamente agradecida a 𝗭𝗵𝗮𝗻𝗴 𝗤𝗶, Directora Ejecutiva del 𝗚𝗹𝗼𝗯𝗮𝗹 𝗧𝗶𝗺𝗲𝘀 𝗜𝗻𝘀𝘁𝗶𝘁𝘂𝘁𝗲, y a su excelente equipo —incluida 𝗬𝗶 𝗝𝗶𝗮— por su extraordinaria generosidad durante toda mi visita.

Tanto en nuestra reunión de trabajo como durante la recorrida por la redacción, no hablaban de tecnología.

Hablaban de cómo nacen las historias.

De las preguntas que se hacen antes de escribir.

De los debates antes de publicar.

De la responsabilidad de ayudar a millones de lectores a comprender tanto a China como al mundo.

Recordaron algunos de sus artículos más memorables y las discusiones que les dieron origen.

Después de más de cuatro décadas dedicada a la investigación para medios, reconocí algo familiar.

Respeto profesional.

Curiosidad intelectual.

La disposición a escuchar antes de hablar.

La disciplina de comprender antes de explicar.

Hoy escuchamos que la Inteligencia Artificial está transformando el periodismo.

Y es cierto.

Pero al recorrer la redacción encontré en China —uno de los grandes motores mundiales de la innovación— algo muy parecido a lo que he visto durante tantos años trabajando con medios en la Argentina.

La Inteligencia Artificial puede potenciar el periodismo.

𝗣𝗲𝗿𝗼 𝗲𝗹 𝗰𝗿𝗶𝘁𝗲𝗿𝗶𝗼 𝗲𝗱𝗶𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮𝗹 𝘀𝗶𝗴𝘂𝗲 𝘀𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗽𝗿𝗼𝗳𝘂𝗻𝗱𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗼.

Las personas siguen decidiendo qué preguntas vale la pena hacer.

Qué hechos merecen convertirse en noticia.

Qué historias importan.

Dentro de una de las organizaciones periodísticas más influyentes de China descubrí que, aunque la tecnología potencia el periodismo, 𝗲𝗹 𝗰𝗿𝗶𝘁𝗲𝗿𝗶𝗼 𝗲𝗱𝗶𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮𝗹 𝘆 𝗲𝗹 𝘀𝗲𝗻𝘁𝗶𝗱𝗼 𝗱𝗲 𝗰𝗮𝗱𝗮 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮 𝘀𝗶𝗴𝘂𝗲𝗻 𝗱𝗲𝗽𝗲𝗻𝗱𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀.

𝗘𝘀𝗲 𝗳𝘂𝗲 𝗺𝗶 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝗮𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗶𝘇𝗮𝗷𝗲 𝗲𝗻 𝗚𝗹𝗼𝗯𝗮𝗹 𝗧𝗶𝗺𝗲𝘀.

𝗬 𝗻𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮 𝗲𝗻 𝗹𝗼𝘀 𝘁𝗶𝘁𝘂𝗹𝗮𝗿𝗲𝘀.

 

Nota de Nora D’ Alessio, vicepresidenta de D’ Alessio IROL.

Nota: 𝗟𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮 𝗱𝗶𝗴𝗶𝘁𝗮𝗹 𝘆𝗮 𝗻𝗼 𝗮𝗹𝗰𝗮𝗻𝘇𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝗽𝗿𝗼𝗺𝗲𝘁𝗲𝗿𝗹𝗮. 𝗛𝗮𝘆 𝗾𝘂𝗲 𝗱𝗲𝗺𝗼𝘀𝘁𝗿𝗮𝗿𝗹𝗮.

𝟴𝟯% 𝗹𝗮 𝗯𝘂𝘀𝗰𝗮. 𝗦𝗼𝗹𝗼 𝟰𝟬% 𝗰𝗿𝗲𝗲 𝗲𝗻𝗰𝗼𝗻𝘁𝗿𝗮𝗿𝗹𝗮. 𝗗´𝗔𝗹𝗲𝘀𝘀𝗶𝗼 𝗜𝗥𝗢𝗟 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗖𝗲𝗿𝘁𝗶𝘀𝘂𝗿

𝗟𝗮 𝗯𝗿𝗲𝗰𝗵𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝗱𝗲𝗳𝗶𝗻𝗶𝗿 𝗲𝗹 𝗳𝘂𝘁𝘂𝗿𝗼 𝗱𝗲 𝗺𝘂𝗰𝗵𝗮𝘀 𝗺𝗮𝗿𝗰𝗮𝘀.

Hace casi 𝟮𝟬 𝗮𝗻̃𝗼𝘀, junto a CertiSur, seguimos la evolución de Internet en Argentina.

En estas dos décadas vimos nacer el e-commerce, las apps, las billeteras virtuales, la firma electrónica, los contratos digitales y, más recientemente, la inteligencia artificial.

Gracias, 𝗖𝗲𝗿𝘁𝗶𝘀𝘂𝗿, por la confianza de todos estos años y por seguir apostando a
entender cómo evolucionan las personas, además de la tecnología.

Al terminar esta edición del Tracking hubo un dato que nos hizo detenernos.

No habla de tecnología.

Habla de 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮.

Y debería preocupar a quienes lideran 𝗲-𝗰𝗼𝗺𝗺𝗲𝗿𝗰𝗲, 𝗺𝗮𝗿𝗸𝗲𝘁𝗽𝗹𝗮𝗰𝗲𝘀, 𝗯𝗮𝗻𝗰𝗼𝘀, 𝗳𝗶𝗻𝘁𝗲𝗰𝗵, 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗽𝗮𝗴𝗼, 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗼𝘀, 𝘁𝗲𝗹𝗲𝗰𝗼𝗺𝘂𝗻𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀, 𝗿𝗲𝘁𝗮𝗶𝗹, 𝘀𝗮𝗹𝘂𝗱 𝗱𝗶𝗴𝗶𝘁𝗮𝗹, 𝗹𝗼𝗴𝗶́𝘀𝘁𝗶𝗰𝗮, 𝘁𝘂𝗿𝗶𝘀𝗺𝗼, 𝗲𝗱𝘂𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗼𝗻𝗹𝗶𝗻𝗲 𝘆 𝗰𝘂𝗮𝗹𝗾𝘂𝗶𝗲𝗿 𝗻𝗲𝗴𝗼𝗰𝗶𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗼𝗽𝗲𝗿𝗲 𝗲𝗻 𝗲𝗻𝘁𝗼𝗿𝗻𝗼𝘀 𝗱𝗶𝗴𝗶𝘁𝗮𝗹𝗲𝘀.

Los usuarios están enviando un mensaje muy claro:
• 𝟴𝟯% elegiría la plataforma que le transmita mayor seguridad.
• 𝟵𝟰% espera que las empresas monitoreen permanentemente para prevenir fraudes.
Pero…
• 𝗦𝗼𝗹𝗼 𝟰𝟬% cree que las empresas realmente protegen a sus clientes.

Ahí está, para nosotros, el principal hallazgo.

Los clientes saben qué necesitan. Lo valoran. Lo esperan.

Pero sienten que todavía no lo encuentran.

Cuando esa expectativa no se cumple, el problema deja de ser tecnológico.

Empieza a afectar la confianza en la marca, la decisión de compra, la recomendación y la fidelización.

Durante años nos preguntamos cómo digitalizar más.

Quizás la pregunta que viene sea otra:

¿𝗤𝘂𝗲́ 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗺𝗼𝘀 𝗵𝗮𝗰𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼𝘀 𝗰𝗹𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶́𝗲𝗻 𝗺𝗮́𝘀?

Nota: Agradecimiento a Christian Balatti

Desde D’ Alessio IROL queremos agradecerte, Christian Balatti, por acompañarnos como invitado en la clase “Escuchar, Entender y Decidir Mejor. Investigación de mercado aplicada a la estrategia” del MBA de UCEMA.
Con más de 30 años de experiencia liderando procesos de transformación en banca, seguros, fintech y tecnología, compartiste mucho más que conocimientos: acercaste casos reales, respondiste cada pregunta con enorme generosidad y ayudaste a mostrar cómo la investigación, la tecnología y la inteligencia de negocios se transforman en mejores decisiones.
Tu empatía, tu vocación docente y la cercanía con la que interactuaste hicieron que tres horas de clase, de 19 a 22, pasaran volando.
Creemos que también pudiste comprobar el nivel, la rapidez de análisis y el compromiso de los alumnos, que participaron con preguntas y reflexiones de gran calidad.
¡Gracias por tu tiempo, tu generosidad y por inspirar a la próxima generación de líderes!