Después de 20 días en China, decidí comenzar este relato por el día 16.
No porque haya sido uno de los últimos encuentros del viaje.
Sino porque allí encontré una de las respuestas más claras a algo que venía observando desde el primer día en China.
¿Cómo logra una organización crecer, innovar y mantenerse relevante sin perder de vista a las personas que la hacen posible?
Gracias a la invitación de Chandee Zhuang, Co-founder & Senior Advisor y CEO de Alibaba Global Initiatives, Alibaba Group, tuve la oportunidad de participar en una mesa de trabajo e intercambio junto a Chandee y a otros destacados directivos de la organización: Dan Liu, Head of Alibaba Global Initiatives; Jonny Wan, Country Manager of AliExpress LATAM; y Nelly Zhang, Research Associate, Alibaba Group.
Compartimos perspectivas sobre las oportunidades, desafíos y particularidades que presenta América Latina para las empresas globales.
Llegué pensando en Alibaba como una de las mayores plataformas de comercio electrónico del mundo.
Comprendí que detrás de esa definición hay algo mucho más amplio: una organización que construye ecosistemas.
Tecnología, inteligencia artificial, logística y medios de pago son parte de la ecuación.
Pero lo que más me llamó la atención fue el énfasis puesto en las personas.
Durante una conversación posterior a la reunión, Chandee ilustró con ejemplos concretos cómo entienden el desarrollo del talento, la cultura y el crecimiento de largo plazo.
Y no encontré esa idea solo en las palabras.
La vi reflejada en una combinación que apareció repetidamente durante mi viaje por China:
𝗲𝘅𝗶𝗴𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮, 𝗲𝘀𝗳𝘂𝗲𝗿𝘇𝗼, 𝗰𝗮𝗽𝗮𝗰𝗶𝘁𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗶𝗻𝘂𝗮 𝘆 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗿𝘂𝗰𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗺𝘂𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱.
Alibaba invierte en el desarrollo de sus colaboradores y también en la formación de las empresas y emprendedores que comercializan sus productos a través de la plataforma, ayudándolos a crecer y competir en mercados cada vez más exigentes.
Quizás esa fue una de las enseñanzas más valiosas que me traje de China:
Las ventajas competitivas no se construyen únicamente con tecnología. También se construyen formando personas, fortaleciendo organizaciones y pensando en el largo plazo.
En las próximas semanas compartiré otros aprendizajes que pueden aportar ideas para empresas, instituciones educativas y organizaciones argentinas.
No para copiar modelos.
Sí para reflexionar sobre aquello que puede ayudarnos a construir un mejor futuro.
¿𝗘𝘀𝘁𝗮𝗺𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗱𝗶𝗰𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝗺𝗶𝘀𝗺𝗼 𝗲𝘀𝗳𝘂𝗲𝗿𝘇𝗼 𝗮 𝗱𝗲𝘀𝗮𝗿𝗿𝗼𝗹𝗹𝗮𝗿 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗹 𝗾𝘂𝗲
𝗱𝗲𝗱𝗶𝗰𝗮𝗺𝗼𝘀 𝗮 𝗱𝗲𝘀𝗮𝗿𝗿𝗼𝗹𝗹𝗮𝗿 𝘁𝗲𝗰𝗻𝗼𝗹𝗼𝗴𝗶́𝗮?
Nota de Nora D´Alessio, vicepresidenta de D´Alessio IROL.







