Nota: ¿𝗖𝗼́𝗺𝗼 𝗯𝘂𝘀𝗰𝗮 𝗖𝗵𝗶𝗻𝗮 𝗮 𝗾𝘂𝗶𝗲𝗻𝗲𝘀 𝗮𝗹𝗴𝘂́𝗻 𝗱𝗶́𝗮 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲𝗻 𝗮𝘆𝘂𝗱𝗮𝗿 𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗱𝘂𝗰𝗶𝗿 𝗲𝗹 𝗘𝘀𝘁𝗮𝗱𝗼?

Hay algo de Tsinghua que me quedó dando vueltas después de conocerla.

Tsinghua ocupa hoy el primer lugar entre las universidades de China según
ShanghaiRanking. Forma científicos, investigadores, empresarios y también
personas que algún día pueden ocupar responsabilidades importantes en el Estado.

Después de estar ahí quise entender mejor cómo funcionaba ese proceso y le pedí a Ma Xin, del Student Career Development Center, que me lo explicara.

Y encontré algo bastante diferente de lo que imaginaba.

El Centro no es simplemente una oficina que ayuda a los graduados a conseguir trabajo. Los acompaña para que conozcan sus capacidades y aspiraciones, pero también para que piensen cómo vincular sus decisiones profesionales con las necesidades de la sociedad y del país.

Su historia cuenta también algo de la transformación de China. En los primeros años de la República Popular, los graduados eran asignados a puestos según las prioridades nacionales. Con las reformas económicas, ese modelo evolucionó hacia otro en el que estudiantes y empleadores se eligen mutuamente.

Pero algo permaneció: la preocupación por orientar talento hacia donde el país considera que más lo necesita.

Una parte del trabajo de Ma Xin está dedicada precisamente a preparar y acompañar a estudiantes interesados en el servicio público, incluidos procesos de selección de ministerios del gobierno central y autoridades provinciales.

Y no se trata solamente de conseguirles una posición. Hay cursos, orientación individual, formación en liderazgo y trabajo de campo. Quienes piensan dedicarse al servicio público deben conocer China más allá de los libros: sus distintas realidades, sus instituciones y la vida cotidiana de su gente.

También buscan que algunos graduados elijan las regiones menos desarrolladas del oeste y nordeste del país. Para incentivarlos existen becas y otras políticas específicas. Y, en los últimos cinco años aumentó 44% el número de graduados que decidió trabajar en estas zonas más desafiantes.

Tsinghua habla de formar tres grandes tipos de talento: académicos líderes, líderes de la industria y pilares de la gobernanza pública.

No todos sus mejores estudiantes irán al Estado, por supuesto. Pero el servicio público es considerado uno de los lugares donde también es necesario atraer y formar a los mejores.

Y detrás de todo esto hay una pregunta que quizás explica mejor cómo piensan su tarea:

“¿Qué quiero hacer con lo que aprendí y qué quiero aportar a los demás y a la sociedad?”

Me hizo pensar que quizás formar buenos funcionarios no comienza cuando llegan al gobierno. Empieza mucho antes, cuando todavía están en la universidad.

Otra de esas ideas que me traje de China pensando cuánto podemos aprender unos de otros.

Nota de Nora D’ Alessio, vicepresidenta de D’ Alessio IROL.