Vuelven los clásicos: este invierno, las heladerías porteñas apuestan por los sabores vintage

Con la compra de un kilo de helado artesanal, este sábado regalarán medio de sabores vintage, como la crema rusa.

Castañas, nueces, higos, pasas de uva embebidas en ron, whisky. Todos estos ingredientes tienen calorías de las buenas, de esas que calientan el alma en el invierno. Todos ellos forman parte de gustos de helado tradicionales que, sin embargo, fueron desapareciendo de las heladerías. Pero este invierno vuelven con todo. Y para que la gente los redescubra, por iniciativa de la Asociación Fabricantes Artesanales de Helados y Afines, este sábado quienes compren un kilo en los locales adheridos a la promoción recibirán medio más de regalo de estos «sabores vintage».

Los sabores que regresan a la oferta son kinotos al whisky, crema rusa, málaga, marrón glacé, crema de higos y moka. El rescate de sus fórmulas forma parte de un plan para que el helado artesanal se consuma todo el año. Porque se trata de gustos que se caracterizan por ser cremosos y darle protagonismo a frutas secas. Y su composición los convierte en una muy buena opción para comer cuando hace frío.

“El Helado Artesanal tiene un consumo cada vez menos estacional y desde AFADHYA lo incentivamos año tras año con nuestras campañas. De esta manera, hemos generado resultados notables, como un aumento en el consumo a casi siete kilos al año per cápita. Esta vez decidimos traer nuevamente los sabores clásicos vintage que, además, se distinguen por ser los que aportan más energía durante los meses más fríos”, manifestó Gabriel Famá, presidente de AFADHYA.

“Estos sabores de antaño nos remiten a los elegidos por nuestros padres y abuelos y nos remontan a aquellos años en donde la crema rusa, málaga o marrón glacé, eran favoritos -rememoró Francisco Maccarrone, vicepresidente de la entidad que reúne a los heladeros artesanales-. Esta campaña nos llena de recuerdos y volver a preparar estos clásicos vintage en nuestras heladerías forma parte de nuestro ADN”.

Una investigación de mercado realizada por AFADHYA junto a la consultora D’Alessio IROL revela que el 83,25% de los argentinos consume helado artesanal en todas las estaciones del año. Y 7 de cada 10 personas lo hace en invierno. Además, el 70% de las personas consultadas afirma que el helado gratifica.

Las recetas de de los sabores del recuerdo
Kinotos al whisky. Es un clásico argentino y se hace con una crema de huevo, parecida a la vainilla. Lleva los kinotos confitados, que se maceran con whisky y después se pasan por un molino para que la crema adquiera el sabor. Luego, se le agregan kinotos enteros.

Málaga.  Es una especie de sambayón y tiene su origen en la Argentina. Se usan pasas de uva rubias sultaninas embebidas en ron hasta que se hinchan por el licor. Las pasas no se mezclan en forma homogénea con la crema, sino que al sacar el helado de la máquina se hace un «variegato» con las pasas de uva. El variegato es una técnica tradicional, que consiste en una mezcla tosca, para que el helado quede marmoleado. La receta varía un poco según cada maestro heladero.

Marrón glacé. Se elabora con crema de huevo y castañas en almíbar. La preparación es parecida a la de kinotos al whisky, solo que con un variegato de castañas. Se le puede adosar algún licor que pueda funcionar.

Crema rusa. La base se hace con crema de huevo y después se le agrega una cantidad de nueces para que adquiera el sabor de la fruta seca, si es posible en caliente. Después de mantecarlo, es decir batirlo mientras se congela, se le agregan nueces a modo de variegato. Estas se pasan por un molino para que quede todo integrado. Es un sabor conocido en todo el mundo.

Moka. Es un sabor muy difundido en Italia y llegó a la Argentina con los inmigrantes. Para prepararlo se hace una infusión de café y después se elabora el helado con crema y azúcar. Lo más importante al momento de la preparación es que salga una buena infusión que le aporte su sabor característico al helado.

Crema de higos. Se distingue por estar elaborado con una crema blanca tipo chantilly. Luego se le agrega un variegato de higos en almíbar.

Publicado por Clarín el 10/08/19.