Nota: El efecto mariposa y una posible pérdida de imagen de las billeteras no bancarias.

El efecto mariposa, derivado de la teoría del caos, nos enseña que pequeñas
variaciones en las condiciones iniciales pueden generar cambios significativos en el resultado final. Recientemente hemos visto que la caída de la criptomoneda $LIBRA, puede tener repercusiones en el clima político de nuestro país. Hoy quiero abordar otro posible impacto – la pérdida de imagen de las billeteras no bancarias.

El ascenso de las billeteras no bancarias en Argentina.

Las billeteras digitales han ganado un rol clave en la vida financiera de los argentinos. Según datos de nuestro último estudio de “Estilos de Vida y Medios de Pago 2025 D´Alessio IROL®”, 4 de cada 10 argentinos mencionaron haber pagado con alguna billetera digital no bancaria en enero. Estas herramientas han facilitado pagos, transferencias y promovido la inclusión de sectores tradicionalmente alejados del sistema bancario. Sin embargo, también en la investigación de este año, encontramos que la mayoría de las plataformas digitales financieras aún enfrentan desafíos en términos de confianza, resolución de problemas y aceptación. Un momento crucial para la consolidación.
Las billeteras no bancarias tienen en sus manos las herramientas para mitigar el impacto negativo. Algunas que aunque son obvias vale la pena reforzar, y también se basan en los resultados del estudio realizado: fortalecer la confianza, estabilidad, adquirencia, propuesta de valor y comunicarlo.
El efecto mariposa nos recuerda que pequeños eventos pueden tener repercusiones que necesitamos conocer para poder contrarrestarlos. El futuro del ecosistema de pagos digitales dependerá de cómo estas plataformas enfrenten los desafíos actuales y consoliden su posición en la vida financiera de los usuarios.

Nota: Señales de reactivación en Argentina: oportunidades para sectores clave ante un nuevo perfil de cliente.

La economía argentina muestra indicios de recuperación con una notable disminución de la inflación, que en enero de 2025 se ubicó en 2,2%, la cifra más baja en casi cinco años.

En este contexto, nuestro “Estudio de Demanda de Créditos – Primer Bimestre 2025”, revela que 4 de cada 10 argentinos desean obtener un préstamo, especialmente en los sectores socioeconómicos medio y medio-alto, y en las generaciones de 18 a 44 años. Y, que en este tema desaparece la grieta ideológica.

Los principales objetivos de este financiamiento incluyen la renovación del hogar, la compra de automóviles y, en un 10% de los casos, la concreción de proyectos inmobiliarios.

Esta creciente demanda de créditos representa una oportunidad significativa para los sectores dedicados a la comercialización de artículos para el hogar, automóviles, el sector financiero e inmobiliario, así como para las entidades gubernamentales. Sin embargo, nuestro estudio también indica que los factores que frenan la demanda de créditos van más allá de una simple reducción de tasas.

Es necesario un cambio en las estrategias comerciales y de comunicación para adaptarse al nuevo perfil de cliente y sus requerimientos, volver a ganar su confianza y así capitalizar este renovado interés en el financiamiento.

Nota: Delincuencia y ciberataques: el doble temor que frena la adopción digital en Argentina.

Los argentinos se sienten vulnerables: la delincuencia acecha en las calles, mientras que los ciberataques los persiguen en sus celulares y computadoras.

Según el Monitor de Humor Social y Político de D´Alessio IROL y Berensztein de enero de este año, el 58% de la población identifica a la delincuencia como el principal problema, superando a la inflación, que preocupa al 49% de los ciudadanos (que viene disminuyendo del 89% de enero de 2024).

Esta sensación de vulnerabilidad se ve agravada por la percepción que se mantiene la impunidad en relación con la corrupción gubernamental y el fácil acceso a las drogas. Paralelamente, Argentina se está posicionando como uno de los países con más ciberataques en la región.

Esta realidad ha generado un creciente temor entre los usuarios hacia los hackeos y fraudes en línea, especialmente en las transacciones financieras digitales. A pesar de liderar en la región en el uso de aplicaciones de pago móvil, muchos usuarios aún se muestran reticentes a adoptarlas plenamente.

Una barrera a vencer es la sensación de desprotección ante posibles hackeos y fraudes. Según el trabajo que efectuamos en enero del 2025, los usuarios priorizan la seguridad en las aplicaciones, valorando la protección de sus datos por encima de las funcionalidades.(Estudio sobre estilos de vida, medios de pago y retención sin beneficios® D´Alessio IROL).

Este contexto evidencia una intersección entre la inseguridad física y la digital. La desconfianza hacia las instituciones y la percepción de impunidad en casos de corrupción alimentan el temor a ser víctimas de delitos, ya sea en las calles o en el ciberespacio. Es imperativo que tanto el sector público como el privado trabajen en conjunto para fortalecer las medidas de seguridad y generar confianza en la ciudadanía.

Solo así se podrá avanzar hacia una sociedad más segura, tanto en el mundo físico como en el digital.

Nota: ¿Adiós a la SUBE? El 84% de los argentinos prefiere pagar el subte con Apps.

Desde el 1° de diciembre de 2024, los pasajeros del subte de Buenos Aires pueden pagar su viaje simplemente acercando tarjetas y dispositivos móviles a los molinetes.

Según el último estudio que realizamos en D’Alessio IROL sobre estilos de vida y medios de pago®, la mayor parte de los consultados preferiría pagar con otro método consolidando la tendencia hacia pagos más ágiles y sin fricción. Aunque la tarjeta SUBE seguiría siendo utilizada por un 40% de los pasajeros, su uso se complementará o incluso reemplazaría con opciones como VISA, Mercado Pago, MasterCard y Naranja X, en ese orden de preferencia.

La digitalización del transporte público avanza y Argentina comienza a adoptarla. ¿Será este el impulso definitivo para la masificación de pagos móviles en la movilidad urbana?

Mientras la Generación Z, los más jóvenes, prioriza Mercado Pago, las demás generaciones se inclinan más por algún formato de VISA.

El mundo ya ha recorrido este camino: en China, donde los pagos móviles dominan el transporte público con Alipay y WeChat Pay, permitiendo pagar con códigos QR o tarjetas de pago flash. En Estados Unidos, con un ingreso más lento, ciudades como Nueva York y San Francisco han adoptado pagos sin contacto con Apple Pay, Google Pay y Samsung Pay, facilitando el acceso y agilizando la experiencia de viaje.