El celular dejó de ser un dispositivo.
Es la base de la vida cotidiana.
Desde ahí las personas pagan, trabajan, se comunican y acceden a servicios.
Y hay un punto clave: 𝗻𝗼 𝗮𝗰𝘁𝘂𝗮𝗹𝗶𝘇𝗮𝗿𝗹𝗼 𝗲𝘀 𝗲𝗺𝗽𝗲𝘇𝗮𝗿 𝗮 𝗾𝘂𝗲𝗱𝗮𝗿𝘀𝗲 𝗮𝗳𝘂𝗲𝗿𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗲𝗰𝗼𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗺𝗮 𝗱𝗶𝗴𝗶𝘁𝗮𝗹.
Las Apps pierden compatibilidad, seguridad y funcionalidad.
Por eso, cambiar el celular no es una decisión tecnológica.
Es una decisión de continuidad.
También el celular es la base de todos los que trabajamos en tecnología.
Porque es ahí donde ocurre la experiencia y se construye el vínculo con el cliente.
En D’Alessio IROL medimos este proceso de manera sistemática.
𝗟𝗼𝘀 𝗱𝗮𝘁𝗼𝘀 𝘀𝗼𝗻 𝗰𝗹𝗮𝗿𝗼𝘀:
• 𝟱𝟮% 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗮𝗿𝗶́𝗮 𝗽𝗼𝗿 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝗱𝘂𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝗯𝗮𝘁𝗲𝗿𝗶́𝗮
• 𝟱𝟮% 𝗽𝗼𝗿 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱
• 𝟰𝟭% 𝗽𝗿𝗶𝗼𝗿𝗶𝘇𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝗲𝗮 𝘀𝗶𝗺𝗽𝗹𝗲 𝗱𝗲 𝘂𝘀𝗮𝗿
• 𝟰𝟯% 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗮𝗿𝗶́𝗮 𝗽𝗼𝗿 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗳𝘂𝗻𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗮𝗹 𝗺𝗶𝘀𝗺𝗼 𝗽𝗿𝗲𝗰𝗶𝗼
• 𝟯𝟲% 𝘀𝗶 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝗽𝗮𝗴𝗮𝗿𝗹𝗼 𝗲𝗻 𝗰𝘂𝗼𝘁𝗮𝘀 𝗰𝗼́𝗺𝗼𝗱𝗮𝘀
𝗜𝗻𝘀𝗶𝗴𝗵𝘁 𝗰𝗹𝗮𝘃𝗲:
El celular ya no compite por tecnología.
Compite por continuidad y confianza.
No es un producto.
Es la infraestructura de la vida digital.
—
Fuente: Estudios sistemáticos D’Alessio IROL
Post 1 de 3 | Tendencias que seguimos midiendo sobre el vínculo entre las personas y su celular










Se construyen en silencio, a partir de alertas pequeñas que se subestiman, se naturalizan o se postergan.En la experiencia de 𝗘𝗱𝘂𝗮𝗿𝗱𝗼 𝗗’𝗔𝗹𝗲𝘀𝘀𝗶𝗼, trabajando durante décadas en resolución de crisis reputacionales, hay una constante clara:
👉 𝗹𝗮𝘀 𝗰𝗿𝗶𝘀𝗶𝘀 𝗺𝗮́𝘀 𝗰𝗼𝘀𝘁𝗼𝘀𝗮𝘀 𝗻𝗼 𝗳𝘂𝗲𝗿𝗼𝗻 𝗽𝗼𝗿 𝗳𝗮𝗹𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗶𝗻𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻, 𝘀𝗶𝗻𝗼 𝗽𝗼𝗿 𝗳𝗮𝗹𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗽𝗹𝗮𝗻𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝗮𝗰𝗰𝗶𝗼́𝗻.Cuando la crisis se vuelve visible, 𝗲𝗹 𝟴𝟬% 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗯𝗮𝘁𝗮𝗹𝗹𝗮 𝗿𝗲𝗽𝘂𝘁𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹 𝘆𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗲𝗻 𝗿𝗶𝗲𝘀𝗴𝗼.
Las crisis son como los incendios: la diferencia entre una anécdota y una catástrofe está en la 𝗽𝗿𝗲𝗽𝗮𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝘆 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗼𝗿𝗱𝗶𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗽𝗿𝗲𝘃𝗶𝗮.
Hoy, además, las organizaciones están más expuestas que nunca.
Un comentario en redes, un conflicto interno, un proveedor en problemas o una mala decisión comunicacional pueden escalar en cuestión de horas.
Por eso, la verdadera prevención 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗿𝗲𝗮𝗰𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗿 𝗿𝗮́𝗽𝗶𝗱𝗼, sino 𝗱𝗲𝘁𝗲𝗰𝘁𝗮𝗿 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀.
Leer correctamente las señales, integrarlas en un sistema y transformarlas en decisiones.
Porque la reputación no se protege cuando estalla el conflicto.
𝗦𝗲 𝗽𝗿𝗼𝘁𝗲𝗴𝗲 𝗺𝘂𝗰𝗵𝗼 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀.