Aprender a gobernar desde la debilidad.

Vivimos en un país caracterizado por una endémica fragilidad institucional que explica recurrentes crisis de gobernabilidad. Nada hace suponer que estemos, al menos por ahora, próximos a un nuevo episodio, pero el entorno político ha cambiado de forma súbita y profunda. Sin embargo, algunos actores políticos, sobre todo dentro del Gobierno, no se han adaptado aún al nuevo escenario. Por el contrario, continúan comportándose como si la reciente crisis cambiaria no hubiese implicado un punto de inflexión en la historia de la administración Macri.

Parecen esos boxeadores que luego de sufrir un duro golpe bailotean en el ring buscando oxígeno como si nada hubiera pasado. Pero el impacto se ha sentido, queda aún un largo round cambiario por delante y es imperiosa una estrategia adecuada para recuperar la iniciativa, pues la pelea por la reducción del déficit fiscal recién está comenzando. Ni hablar del proceso electoral 2019, que parecía resuelto hasta hace unas semanas y hoy está caracterizado por niveles de incertidumbre muy considerables.

La pelea por las tarifas, la votación del Senado y el posterior veto son tres fotos con un mismo origen: remiten a la renuencia por parte del Gobierno a concretar un acuerdo macro de gobernabilidad que incluya pautas concretas en materia de políticas de estabilización y reformas estructurales. La tentación hiperpresidencialista de Cambiemos, o al menos del macrismo puro, derivó en una errónea lectura de las victorias de 2015 y 2017: era posible gobernar con acuerdos contingentes, minimalistas y de limitada importancia. Por no querer aparecer débil y buscar el consenso con la legitimidad y el prestigio intactos, ahora el Gobierno no tiene más opción que lograr un compromiso, pero lo hace desde una posición de fragilidad.

El Gobierno necesita los apoyos necesarios para aprobar el presupuesto 2019 con fuertes recortes: esto implica en la práctica el fin (el fracaso) del gradualismo. En estos días se está negociando con el FMI la profundidad de las medidas de austeridad, pero todo hace suponer que si este año el déficit rondará los 2,5% del PBI, el año próximo debería reducirse al menos a la mitad. Semejante recorte implica un esfuerzo muy superior a las medidas que en su momento propuso Ricardo López Murphy en su breve paso como ministro de Economía de Fernando de la Rúa. Por eso Macri está rápidamente buscando el diálogo con los gobernadores: aunque la mayoría tenga un presupuesto relativamente equilibrado, la Argentina necesita gastar mucho menos, tanto en la administración central como en las provincias y los municipios. Además, es imperioso bajar la carga tributaria para estimular el crecimiento: tenemos múltiples desafíos en materia de competitividad, pero uno de los obstáculos más evidentes es la presión fiscal. Nada de eso puede lograrse sin un consenso que incluya a los gobernadores. Aunque debería involucrar a otros actores económicos, políticos y sociales.

¿Está trabajando el Gobierno en esa dirección? Hasta ahora no parecen haberse dado los pasos necesarios. La reincorporación de los exiliados (Monzó, Frigerio) a la mesa política constituyó un giro más cosmético que real. Y si bien es cierto que Nicolás Dujovne tiene asignada la agria tarea de “ajustador oficial”, no hubo una modificación efectiva en los principales procesos de toma de decisiones. El concepto que impulsaron los gurúes comunicacionales del oficialismo durante la reunión de gabinete ampliado la semana pasada fue “convicción”. Nada indica que exista en Cambiemos algo parecido a un espíritu autocrítico. Como si la tormenta cambiaria hubiese constituido un hecho discreto sin repercusiones relevantes en el equilibrio político real.

Esto puede generar entonces un problema reputacional. ¿Tiene el Gobierno las credenciales adecuadas para buscar un acuerdo? Tantas idas y venidas, tantos amagues nunca concretados pueden generar dudas en los potenciales involucrados. De hecho, los intentos para que el Senado aborte la cuestión tarifaria fueron hechos a destiempo y sin la sutileza necesaria. “Es tarde”, sentenció Miguel Ángel Pichetto cuando la Casa Rosada pretendió forzar la negociación para evitar el costo político del veto presidencial. Cambiemos debe reforzar mucho su músculo político si en efecto pretende concretar un plan de austeridad sustentable y convencer a los mercados de que tiene una política económica seria.

Sin embargo, la debilidad política del Gobierno debe ser puesta en contexto: el presidente aún conserva el apoyo de al menos un tercio de la población, algo de lo que no pueden jactarse muchos de sus colegas de la región. El desgaste limó su imagen, pero aún sigue siendo competitivo en la medida en que los líderes opositores sigan siendo incapaces de capitalizar los cambios de humor social. Más aún, tanto Elisa Carrió como, sobre todo, María Eugenia Vidal siguen teniendo umbrales de imagen positiva muy significativos. Lo mismo ocurre con Rodríguez Larreta en el AMBA. Es notable el caso de la gobernadora de Buenos Aires, que de hecho experimentó una leve mejora en el contexto de la crisis, de acuerdo con un sondeo recientemente realizado por D’Alessio Irol/Berensztein. Matices interesantes de un gobierno que pensaba llegar al proceso electoral de 2019 con una gestión consolidada y reconocida como eficiente. Sobre todo en materia económica, la gestión podrá mostrar muchos menos logros de los esperados.

La ausencia de candidatos competitivos por parte de la oposición es generalmente evaluada como una debilidad. Pero pueden contemplarse otras visiones alternativas. Si en efecto el peronismo ya tuviera una figura instalada, estaría sometido al desgaste de tener que dar respuesta a múltiples cuestiones de coyuntura. Como ocurrió con Sergio Massa desde las elecciones de 2013, picar en punta demasiado pronto puede ser contraproducente. Por el contrario, mantener la incertidumbre y aparecer sobre el final del proceso electoral aprovechando el factor sorpresa puede constituir una estrategia más adecuada, sobre todo dadas las restricciones presupuestarias que imperan en esta etapa en que el sector privado está mayoritariamente apoyando a Cambiemos.

Deben descartarse sin embargo sprints finales como los de Raúl Alfonsín en 1983 o el del mismo Néstor Kirchner dos décadas más tarde. En efecto, el nuevo régimen electoral, incluyendo las PASO, obliga a todos los participantes a mostrar su juego con mucha anticipación. Esto siempre beneficia al “incumbente”, el que está en el ejercicio del poder, pues cuenta con más recursos políticos, institucionales e incluso económicos para torcer al menos en el margen voluntades electorales, como ocurrió la primavera pasada con los “préstamos Argenta”, focalizados en jubilados con prestaciones mínimas y beneficiarios de programas sociales. Esto explicó al menos en parte la mejora de la imagen del Gobierno justo antes de las elecciones, así como su declive cuando esos préstamos implicaron descuentos en los ingresos en un contexto de más inflación de la esperada.

Las prácticas demagógicas cruzan a todo el sistema político, incluyendo al Gobierno. Y las “magias” de corto plazo siempre se desmoronan ante el peso de una realidad atrapada en viejos problemas estructurales.

Por: Sergio Berensztein

Publicado en La Nación el 01/06/2018

Rusia 2018: Messi es el héroe; Sampaoli, la duda, y Alemania, el rival

-Grandes expectativas para la Selección en el Mundial: 7 de cada 10 consultados cree que el equipo de Sampaoli llegará hasta las últimas instancias. Solo uno de cada cuatro se anima a predecir que seremos campeones.

-Los alemanes desplazaron a Brasil como el rival supremo a derrotar en la final soñada.

-Preferencias: Armani al arco y el “Kun” Agüero como 9. Se espera que este sea el momento de la revelación de Pavón. El gran faltante: Icardi.

-Sampaoli tiene que ganarse el amor de los simpatizantes: 6 de cada 10 creen que no está a la altura de las circunstancias.

-Messi es profeta en su tierra: se lo considera el mejor del mundo y se espera que pueda jugar también el próximo Mundial.

-El equipo campeón del ’86 es considerado el mejor de la historia argentina y Bilardo el mejor técnico.

-El Mundial cambia las rutinas diarias: 4 de cada 10 argentinos reacomodarán sus horarios.

-Si bien mayormente se considera que los resultados futbolísticos no impactarán en el clima social hacia el Gobierno, alrededor del 30% de los consultados creen que puede tener alguna influencia.

-La televisión es el formato por excelencia para ver los partidos. Se complementa con sitios online y redes sociales.

 

Informe completo:  7 de cada 10 argentinos confían en que la Selección llegará al menos a cuartos de final

Monitor de Humor Social y Político – Mayo

La crisis impacta negativamente  en la imagen de Gestión, no así en los referentes de Cambiemos. María Eugenia Vidal, incluso, vuelve a crecer.

-Los acontecimientos de mayo impactaron negativamente en la visión sobre el presente económico.
-Crecen las críticas entre votantes del actual Gobierno. Siguen esperando más de la gestión.
-La preocupación por la actualidad no se traslada por completo a las expectativas: predomina un pesimismo sobre la situación general, pero dentro de valores equilibrados; y conservan proyectos personales solventados principalmente por ingresos propios.
-Inflación e inseguridad siguen siendo los temas que más preocupan en ambos lados de la grieta. Difieren en: reclamos sobre la corrupción del pasado, la distribución de subsidios y los piquetes (votantes de Cambiemos); y el rechazo al aumento tarifario (electores del FPV).

-Necesitan percibir acciones concretas ante los vaivenes económicos, y los cambios en el gabinete serían una buena señal. En este marco, valoran la ampliación de la “mesa chica” de Macri.

-La incertidumbre coyuntural no impacta de lleno en la imagen de los principales dirigentes de Cambiemos (Macri, Vidal y Carrió). Esta coalición fue votada por factores políticos e ideológicos antes que económicos y su panorama electoral sería favorable. Vidal, la diregente opositora más reconocida por quienes votaron al FPV, con un 28% de calificaciones positivas en este segmento.

Despenalización del aborto: el debate cobra protagonismo en las aulas de los secundarios

Entre compañeros y profesores, el tema se instaló entre los adolescentes ¿Cómo conviven la militancia por la legalización del aboto y las posturas “pro vida” en los colegios religiosos? ¿Cuál es el rol de los docentes?

Por Lucía Ríos

Hace pocos días, una vecina de Boedo se acercó hasta la puerta del colegio Nacional Nº3 Mariano Moreno con una queja puntual: quería que sacaran el pañuelo verde, emblema de la campaña para legalizar el aborto, que colgaba de la puerta de entrada. “La rectora le contestó que no pensaba sacarlo”, reconstruye Tamara Goldzamd, entrevistada por Télam, sobre cómo se vive el debate que se da en el Congreso y, también, en el colegio.

El centro de estudiantes del Mariano Moreno y su Secretarías de Géneros son los que motorizan los debates, asambleas, pañuelazos y hasta charlas con profesionales para abordar la legalización del aborto. “Cuando la problemática alrededor de la violencia de género empieza a fortalecerse, la secretaría también lo hace”, afirma Goldzamd. Esta institución es conocida por tener, entre otras cosas, un centro de estudiantes “bastante luchador” y sus alumnos dan la discusión de manera regular: “Sólo dos personas se animaron a decir que estaban en contra”, cuenta la militante.

“En nuestro caso, no necesitamos un Centro de estudiantes. Es un colegio chico y cualquiera puede hablar en representación de un grupo o a nivel personal con el director o con quien sea”, cuenta sobre la dinámica diaria María Clara del Castillo, alumna de quinto año del colegio católico San Francisco de Asís de La Plata. Algo parecido les sucede a Nadia Valdez y Andrea Rodríguez del Agrotécnico Didascalio Santa Teresa del niño Jesús, en Banfield, quienes relatan: “No hay centro de estudiantes pero sí contamos con el diálogo con los profesores y los directivos. El debate se da en un clima clima familiar”.

Allí, quienes impulsan las charlas con doctores o los debates en las aulas son los directores y autoridades. En el caso del San Francisco de Asís también participan los dueños del instituto. “Nadie está obligado a participar, son invitaciones”, cuenta María Clara.

La escuela Ecos, un instituto privado en el barrio porteño de Villa Crespo, tiene un centro de estudiantes que surgió con la iniciativa de tres alumnas. Cindy Fraenkel, una de sus fundadoras, cuenta que el pañuelo verde se convirtió en un símbolo muy fuerte que permitió llevar el tema los distintos colegio cuando algunos alumnos lo empezaron a mostrar y surgieron preguntas: qué es y cómo se consigue. Eso dio pie a que pudiesen organizar charlas con profesionales, debates y que “participáramos de movilizaciones”. Cindy reconoce que las alumnas se enfrentan con otro problema: “Damos el debate todos los días en nuestras casas con algunos familiares porque tienen un nivel de deconstrucción muy distinto”.

Educación integral y aborto: ¿Cómo se relacionan?
Durante la adolescencia, hay una exploración de la sexualidad y de la propia identidad y es lógico que los jóvenes se involucren con esos temas. La posibilidad de un embarazo no deseado es uno de los miedos que aparecen en ese mundo. “Ronda desde siempre en las charlas de amigos, amigas y en las familias”, cuenta Cindy y explica: “Apostamos a la aplicación real de la ley de Educación Sexual Integral ya que cuando un estudiante le pregunta algo a algún profesor, al no haber capacitaciones docentes, no saben qué contestar y dicen: averigualo en tu casa. Es la peor respuesta que podemos recibir”.

El tema es abordado, en algunos casos, por profesores que se organizan, como en el caso del Mariano Moreno: “Hacen charlas en sus cursos y fomentan la discusión sobre esto y muchos otros temas más como la transfobia o las identidades de género”, cuenta Tamara.

Las escenas a las que remiten Cindy y Tamara están en sintonía con lo que indica un mapa más amplio. Según una investigación de la consultora D’Alessio Irol, dos de cada diez alumnos de escuelas secundarias públicas y privadas de la CABA y la provincia de Buenos Aires reciben información relacionada con educación sexual integral de manera habitual.

Una tríada clave: los profesores, los padres y la escuela
“Si algun profesor está a favor de la despenalización no lo suele manifestar porque al estar contratado por el instituto tiene que cumplir con el reglamento y las enseñanzas”, sentencia María Clara y continúa: “No está prohíbido pero no le corresponde expresar lo que piensa, así que supongo que se limita a no tocar el tema”. La alumna de quinto año cuenta que igualmente “toda pregunta de un alumno que no sea provida es bienvenida”.

Las entrevistadas coinciden en que hay alumnos a los que se les dificulta hablar el tema del aborto en sus casas. “Hay muchos padres en contra o que sostienen que son asesinatos o que simplemente no saben qué decir. Los de primer año, por ejemplo, nos cuentan que entienden la problemática y están a favor pero que en sus casas es un tema que no se toca”, explica Tamara y sigue con una anécdota que explica sobre por qué el debate es una puerta de entrada para hablar de salud reproductiva: “En una charla informal con chicas de primer año, terminamos explicándoles cómo se pone un preservativo porque tampoco lo sabían. En sus casas son temas tabú y les resulta imposible hablarlo”.

Azul Sokolowicz es vocal de la comisión directiva de la Escuela  Carlos Pellegrini, uno de los colegios que dependen de la Universidad de Buenos Aires. “Es fundamental que entendamos que tenemos el derecho de elegir sobre nuestros propios cuerpos y no tenemos por qué someternos a ser madres de manera forzada”, opina. “La mayoría se están posicionando a favor mediante votación”, avalúa.

Con respecto al rol de las instituciones, las tres cocincen: los debates son largos pero respetuosos, al menos hasta ahora.

¿Por qué el debate sobre el aborto tiene que estar presente en el aula?
Cindy da su postura: “Las adolescentes estamos en un momento de puro conocimiento de nuestro cuerpo. Los sábados voy a Ciudad Oculta a dar apoyo escolar y recreación y empecé a ver que pibas de entre 11 y 17 años con hijos o embarazadas y ahí es donde la injusticia social se ve de lejos”.

María Clara explica que en su colegio, al ser católico, tienen catequesis desde muy chicos y que en el secundario tienen formación religiosa “para tratar temas de ética y moral”. El aborto es central y lo abordan “muy a fondo”. “La campaña provida estuvo siempre, ya que el colegio promueve la vida mediante charlas y todo lo que se enseña en Biología y en las materias donde se pueda llegar a tratar este tema. Pero con el último proyecto de ley que se presentó en el Congreso, la campaña se hace con mucha más fuerza. El colegio busca concientizar a los alumnos mediante charlas con doctores y debates en clase sobre la gravedad del crimen que se quiere despenalizar”.

Para Azul, en cambio, el eje del debate es otro: “No es una cuestión de moral, sino que está en juego la salud de las mujeres. Acá  entra la cuestión de la igualdad social: no puede ser que las pobres mueran y las ricas puedan aportar”.

 

Publicado por Télam el 24/05/2018

Capacitan a alumnos para proceder frente a los abusos

GUÍA DE DERECHOS SEXUALES
Quieren que los adolescentes conozcan todos sus derechos: cómo proceder ante los episodios violentos y cómo acceder a los métodos de anticoncepción. Inclusive, en qué casos se puede pedir un aborto legal. La Defensoría del Pueblo inició una serie de charlas en escuelas secundarias públicas de la Ciudad, con participación de rectores, docentes y alumnos. Y allí difunden una guía de derechos sexuales para adolescentes. Las denuncias por abusos habían aumentado el año pasado, derivaron en causas judiciales, y en algunos colegios detectaron hasta siete casos. P.30 Educación . Una problemática que toma visibilidad

Por los abusos en los colegios, capacitan a alumnos para evitar que sean víctimas. La Defensoría del Pueblo porteña detectó gran cantidad de casos entre chicos. Elaboró una guía de derechos sexuales y esta semana empezó a difundirla en charlas con adolescentes.

Por Rosario Medina

Aunque en la Argentina hay leyes que garantizan los derechos sexuales y reproductivos de los ciudadanos, muchas veces estos derechos parecen no estar al alcance de los adolescentes. Embarazos adolescentes, discriminación y abusos son situaciones que surgen con una frecuencia cada vez mayor en las secundarias. La Defensoría del Pueblo de la Ciudad viene trabajando el tema, a partir de casos de jóvenes, representantes estudiantiles o incluso autoridades escolares que se acercan para pedir ayuda ante situaciones complejas. Casos que muchas veces pueden ser graves, como hechos de violencia y de abuso, principalmente entre alumnos.

A fines del año pasado, se hizo público el caso de una alumna del Colegio Nacional Buenos Aires que denunció que fue abusada por un compañero, mayor de edad. Más allá de la atención particular de cada caso -que la Defensoría actúa preservando las identidades-, esa y otras denuncias sirvieron como disparador para elaborar una guía básica de derechos sexuales y reproductivos para adolescentes que esta semana comenzaron a difundir en una ronda de charlas que darán en todas las escuelas secundarias públicas de la Ciudad. La idea es que los jóvenes empiecen a conocer y hacer valer esos derechos.

`El año pasado hemos tenido denuncias graves que derivaron en causas judiciales. Y este año nuevamente tenemos casos`, reveló a Clarín Alejandro Amor, defensor del pueblo de la Ciudad de Buenos Aires. Las normas añadió- a veces son complejas de encontrar y de entender. Por eso la guía busca ser una síntesis que en forma fácil explica cuáles son los derechos vigentes: desde la violencia en el noviazgo hasta cómo acceder a los métodos de anticoncepción, pasando por en qué casos se puede solicitar un aborto legal.

Lamentablemente, los casos no son aislados. `Este año llegamos a detectar siete casos complejos en una misma escuela. Por lo que la necesidad está. También veníamos recibiendo el pedido de intervención de rectores, centros de estudiantes que llegan pidiendo ayuda porque son casos complejos, de adolescentes que no saben dónde recurrir. Muchas veces para ellos es más fácil hablar con nosotros que con las familias, en una primera instancia. Y los podemos orientar`, agregó Amor. La Defensoría también está terminando de delinear un protocolo de actuación para las autoridades ante este tipo de situaciones.

Desde 2016 está vigente en todo el país la Ley Nacional 26.150 de Educación Sexual Integral en las escuelas de todos los niveles, tanto públicas como privadas. Sin embargo, su aplicación todavía es dispar. Según una encuesta realizada en marzo por la consultora D´Alessio Irol para Clarín, sólo dos de cada 10 alumnos de la Ciudad y el Gran Buenos Aires recibe en el aula educación sexual de manera habitual. Otro aspecto sobre el que se debe avanzar, según la misma encuesta, es la mirada biologicista de la enseñanza de la educación sexual.

`La ley de ESI debe ser aplicada en profundidad. Antes de pensar en una ley de aborto debemos tener previamente una política muchísimo más fuerte de la ESI. Es necesario trabajarlo con más claridad y en los códigos que manejan los adolescentes`, señala Amor.

`Todos estos temas están en línea con una nueva mirada y viene a cubrir una falencia general. Si bien la ley de ESI ha sido promulgada hace muchos años, en el sistema educativo no ha sido plenamente implementada`, dijo a Clarín el rector del Colegio Nacional de Buenos Aires, Gustavo Zorzoli. El año pasado, durante las El próximo paso será elaborar un protocolo de actuación ante estos casos para autoridades

Escándalo. El año pasado una chica que participaba de la toma del Nacional Buenos Aires denunció que fue abusada por otro alumno. El caso disparó otras denuncias. ANDRÉS D´ELIA

tomas de colegios uno de los reclamos de los alumnos era la aplicación real y efectiva de la ley de educación sexual integral.

`Con los tiempos que corren agregó el rector- se necesitan nuevas herramientas y más programas para que los temas vinculados a la ESI se implanten dentro de las instituciones escolares`.

El Nacional Buenos Aires, como la gran mayoría de las escuelas, no es ajeno a las situaciones a las que se refiere el Defensor del Pueblo. Y el caso del año pasado terminó en una denuncia judicial y con la expulsión del alumno acusado. Pero el caso no es aislado. Desde la defensoría admiten que es un problemática que surgió por aquellos días en la mediación que convocaron entre todos los centros de estudiantes de las escuelas públicas de la Ciudad (que participaban de la protesta) y la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña. Fueron tres días de debate en los que surgieron varios casos. Y en las semanas siguientes, en reuniones posteriores a las tomas, siguieron apareciendo.

`La recepción de los chicos a la guía es extraordinaria, y también los rectores, docentes y celadores valoran el trabajo. Estamos contentos por la recepción, pero tristes porque pasan estas cosas`, resumió Amor. Ahora están trabajando en otros dos materiales destinados a la comunidad educativa: una guía sobre violencia de género y un protocolo de actuación para las autoridades de las escuelas ante casos de violencia o abuso. w EN CIFRAS 3 días de debate hubo en 2017 entre estudiantes porteños y funcionarios de Educación. Allí se detectó una gran cantidad de casos de abuso.

7 hechos de abuso dentro de un mismo colegio se detectaron luego de que se hiciera público el caso del Nacional Buenos Aires. Todos, entre alumnos.

2 de cada 10 alumnos de Capital y GBA recibe en el aula educación sexual habitualmente, según una encuesta reciente. 45 inasistencias corridas o fraccionadas le corresponden a las alumnas que son madres y 5 a los varones que son padres. La mayoría lo desconoce. Recibimos el pedido de intervención de rectores, centros de estudiantes que piden ayuda porque tienen casos complejos y también, de adolescentes que no saben dónde recurrir.` Alejandro Amor Defensor del Pueblo de la Ciudad

Con los tiempos que corren se necesitan nuevas herramientas y más programas para que los temas vinculados a la Educación Sexual Integral se implanten en las instituciones escolares.` Gustavo Zorzoli Rector del Colegio Nacional Buenos Aires.

EL CASO DEL BUENOS AIRES. En septiembre del año pasado, un grupo de alumnos realizó una toma del Colegio Nacional Buenos Aires como protesta contra la reforma educativa propuesta por el Ministerio de Educación porteño. Una de las alumnas, de 14 años, denunció que otro alumno de 18 que cursaba 5° año abusó de ella el 8 de septiembre. `Fue una situación de mierda y una experiencia horrible que no es que pude olvidar y seguir adelante. Es algo que te deja hecha mierda y rompe un montón de cosas dentro tuyo`, explicó la joven en un posteo dentro de un grupo privado de alumnos en Facebook. Y agregó: `Cuento mi experiencia para que sepan que esta persona es un abusador y eso no se pone en discusión`. El 2 de octubre los padres de la joven formalizaron la denuncia ante la Justicia. Días más tarde, una resolución firmada por el rector de la UBA, Alberto Barbieri, ordenó prohibirle el ingreso al colegio al alumno, que también quedó imputado por abuso.

 

Publicado por Clarín el 24/05/2018

Consumidor con otra visión, pero hipersensible y malhumorado

La suba de tarifas y el retraso salarial ante la inflación impactan en la demanda masiva. Los hogares se cuidan en el gasto, y los que pueden, ahorran, viajan y buscan experiencias.

Por Diego Dávila

El mercado está frente a un consumidor hipersensible a las sacudidas del dólar y de la inflación, y con malhumor por el aumento de las tarifas y el retraso salarial. Pero es diferente al perfil del consumidor promedio con el que interactuó hasta 2015. El actual no gasta todo sus ingresos, compra menos ropa, va al shopping a comer más que a adquirir productos, apuesta a la vivienda con créditos hipotecarios y prioriza el turismo, las salidas y las experiencias.

Así lo destacan consultores especializados en consumo, para quienes este el cambio ha llegado para quedarse. El malhumor.

Hasta 2015, el consumidor destinó la mayor parte de su ingreso a consumo porque no tenía demasiadas opciones. La inflación y luego el cepo conspiraron contra el ahorro. A partir de 2016 empezó a captar las dificultades del nuevo escenario, pero creyó ver alguna recuperación en un horizonte cercano.

Según la encuesta nacional de Humor Social y Político de D’Alessio Irol y Berensztein, hasta el año pasado más del 50 por ciento de los consultados consideró que la situación económica del país era peor comparada con 2016 (en Córdoba, la misma proporción pensó que era mejor), pero un porcentaje similar confiaba en que mejoraría al año siguiente.

En 2018 esto cambió. Esa mayoría sigue considerando que la economía está peor comparada con 2017, pero entre enero y abril casi la mitad cree que no mejorará. `Se perdió la euforia sobre el futuro. Esto no quiere decir estar en bancarrota. Muestra que está molesto`, asegura Eduardo D´Alessio, uno de los responsables de la encuesta.

Según el estudio, en abril los temas económicos más preocupantes fueron la inflación, el aumento de la luz y el gas, y la alta presión impositiva.`La inflación es el gran generador de molestia. Pero las tarifas sumaron otro problema. Mientras fueron baratas, la clase media envió a sus hijos a un colegio privado o compró tecnología en cuotas. Ahora tiene que pagar más por los servicios y no tiene un horizonte claro de hasta cuándo van a seguir aumentando`, explica D´Alessio. 

Por segmento el mercado de consumo masivo cayó uno por ciento en 2017 y otro uno por ciento en el primer trimestre de este año, según la consultora Kantar Worldpanel. Pero no fue igual en todos los niveles socioeconómicos. El sector bajo inferior aumentó tres por ciento en 2017 (tras la baja de ocho por ciento en 2016) y otro uno por ciento entre enero y marzo pasados. Se benefició con el crecimiento de la construcción, la creación de empleo informal y los reajustes en los planes sociales.

En cambio, el nivel bajo superior lo achicó dos por ciento en 2017 y otro cuatro por ciento en el primer trimestre de este año.`Este ha sido el sector más afectado por la inflación y el ajuste de tarifas y transporte. Hay que entender que entre 15 y 20 por ciento de su ingreso disponible se destina a servicios públicos. En este segmento hay acumulado mucho malhumor social`, advierte Federico Filipponi, director comercial de Kantar Worldpanel.

Según el ejecutivo, estos hogares recortaron consumo por obligación. Los superiores lo hicieron por elección.`En el segmento medio-bajo, las tarifas representan siete a ocho por ciento del presupuesto. Tiene margen para el ahorro, mantiene el gasto pero sacrifica marcas y elige lugares baratos. Junto al nivel alto medio son los que siguen haciendo la compra mensual en el canal mayorista`, agrega.

Los dos niveles superiores son también los que apostaron a los créditos hipotecarios en UVA, alentados en 2017 por una visión positiva del futuro y la promesa del Gobierno de bajar la inflación. ‘Estos niveles consumen menos productos masivos, pero compran autos usados y nuevos, motos, turismo y bienes durables. Esto reconfigura el gasto`, explica Filipponi.

Un clic en los hábitos
Más allá del malhumor coyuntural, en el consumidor se produjo `un clic, un cambio que va a durar, que llegó para quedarse`. Así lo asegura Federico Filipponi, director comercial de Kantar Worldpanel, según el cual el comprador pone un equilibrio `más razonable` en sus compras.

Para el especialista, el cambio que muestra el consumidor tiene `dos aristas`. Una es de fondo y modificó la composición de sus gastos. Empezó a relegar productos masivos y re direccionó su demanda hacia experiencias como el turismo, las tecnologías y las salidas. Otra coyuntural, ya que al acelerarse la inflación, fue más amplia la distancia que puso con el consumo masivo. `Si de ahora en más los cambios son mayores o menores no importa, esta tendencia no va a cambiar`, resalta.

Resta determinar el impacto que tendrán en la Argentina fenómenos como el comercio electrónico.`El e-commerce no creció en el segmento de los productos masivos, que apenas representan 0,5 por ciento del consumo total en el país, porque los supermercados no lo desarrollaron`, explica el especialista.

Algo similar advierte Eduardo D´ Alessio, de D´Alessio Irol, a partir de la encuesta de Humor Social y Político. `A pesar del malhumor, el consumidor no toca los grandes proyectos: vivienda, automóvil y vacaciones`, señala.

Compras por sector social. Variación del consumo en productos masivos según el nivel socioeconómico.
A diferencia del ciclo kirchnerista, que sostuvo la economía mediante el incentivo al consumo, el gobierno de Cambiemos le quitó fuego a esta actividad para darle lugar a la inversión.
Esto profundizó el cambio que provocaron los millennials (nacidos durante el cambio de siglo), generación con una incidencia cada vez mayor en la economía. Así lo asegura Oscar Piccardo, presidente de IPorl, consultora especializada en consumo.`El consumo encontró competidores: el crédito hipotecario y el aumento de las tarifas. Además, las tarjetas bajaron la agresividad de sus planes hasta 12 cuotas y no en todos los casos. Tanta agresividad era inviable para el comercio y para los bancos, que habían encontrado su techo`, opina.

Este proceso aceleró el `redireccionamiento` en la toma de decisiones de los consumidores, lo que explica que los últimos fines de semana largos hayan registrado cifras récord de turistas y de gasto, mientras que, en forma simultánea, el consumo masivo se reducía.

`El consumidor millennial no gasta 100 dólares en una chomba, tiene un ropero más chico. Mientras tanto, el comercio tradicional sigue basado en el atributo simbólico de la marca prestigiosa, cuando estos nuevos compradores tienen un consumo racional, gastan sus ingresos de manera distinta`, resalta.

Comercio en crisis.
Según Piccardo, este cambio en el consumidor se trata de una tendencia global y que puso en crisis al comercio a niveles globales. ‘Esta situación ha provocado mortandad de shoppings y de grandes centros comerciales en Estados Unidos. También aceleró la crisis de los grandes jugadores del retail, como las cadenas de supermercados`, explica.

Agrega que en Latinoamérica, todo el comercio se queja de la dificultad para crecer. `Lo que sucede en Argentina es que la situación económica genera un cóctel que lo potencia, y ante esto el consumidor responde de manera sensible y exagerada`, indica.

Para el especialista, hay un nuevo consumidor que `vive la vida hoy`. Puesto en el contexto argentino, el millennial racionaliza su consumo, reacciona de manera sensible a las fuertes contracciones del ingreso y redirecciona su gasto a los servicios públicos y tarifas, pero también al turismo, a la gastronomía o a la vivienda.

`Si el comercio no vuelve a pensar la forma en que hace las cosas y no se redimensiona, está condenado a seguir cayendo. Todo depende de la espalda (financiera) que tenga para aguantar. Al que no trabaje con experiencias y con lo digital, le costará mantenerse. Ya no alcanza con estar en los shoppings o en la peatonal, el volumen de circulación de gente no lo es todo`, advierte. Cambios Comercio electrónico El `e-commerce` versus el comercio tradicional.

Canales.

Para Oscar Piccardo, el ecommerce empezó a horadar a algunos sectores del comercio tradicional, ya que se trata de un canal de venta distinto. Un ejemplo es la venta de indumentaria, rubro en el que el comercio electrónico `está modificando los ámbitos y las cantidades del consumo`, señala el especialista.

Publicado en La Voz del Interior el 15/05/2018

Monitor de Humor Social y Político – Enero

EL GOBIERNO NO LOGRA REMONTAR AÚN LA CAÍDA DE DICIEMBRE

-El 2018 comienza con cierto grado de incertidumbre, asociado a los rezagos del convulsionado mes de diciembre. Los ciudadanos están alertas a cómo evolucionarán temas sensibles como la inflación, el empleo y el tipo de cambio.

-Los dirigentes del oficialismo siguen liderando el ranking de imagen positiva, pese a que todavía no retornaron a los valores de noviembre cuando predominaba el optimismo post-electoral.

-La oposición no consigue apoyarse en figuras fuertes de amplia aceptación.

Puede descargar el informe acá: EL GOBIERNO NO LOGRA REMONTAR AÚN LA CAÍDA DE DICIEMBRE

Enamorado de su gradualismo

Muchos esperaban que este 2018 sin elecciones a la vista pudiera ser el año del ajuste. Probablemente aún lo sea para quienes analizan la realidad desde una óptica populista y piensan que cesantear a un solo empleado estatal es poco menos que un sacrilegio. Pero las más recientes señales del gobierno de Mauricio Macri, empezando por la `recalibración` de las metas de inflación, indican que el combate al populismo se dará al compás de la canción que hizo célebre el puertorriqueño Luis Fonsi. Esto es, despacito.
¿Qué ocurrió para que, de pronto, el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, quedara reducido a la altura de un ministro del Poder Ejecutivo y por debajo del jefe de Gabinete, Marcos Peña? ¿Qué obró para que todos olvidaran que, al inicio de su gestión presidencial, Macri se jactaba de que una de las principales contribuciones que podía hacerle a la economía era respetar la autonomía del Banco Central?
Dos factores explican el triunfo de la postura encabezada por Peña y el enamoramiento del gradualismo. El primero fue que imperó cierto temor a que una excesiva concentración en la lucha contra la inflación terminara impidiendo un mayor crecimiento económico. El segundo, la caída en la imagen presidencial y en las expectativas económicas de la opinión pública durante el último mes.
Distintas encuestas reflejan que los sectores medios de la sociedad, en particular, quienes mayoritariamente votaron a Cambiemos, han comenzado a exhibir malestar ante el devenir económico. El estudio de DAlessio Irol y Berensztein, concluido el 20 de diciembre entre 1.278 encuestados, da cuenta de que, por primera vez en la presidencia de Macri, es negativa la percepción social sobre el futuro económico. La gestión del Gobierno, que en noviembre era calificada como buena por el 53% y mala por el 42%, pasó a fines de 2017 a ser calificada como mala por el 54% y buena por el 45%.
El consuelo para el oficialismo es que no solo cayó la imagen positiva de Macri (del 53 al 44% en un mes). También se derrumbó la imagen de prácticamente toda la dirigencia. La oposición no logra rearmarse y el peronismo es percibido como una fuerza fragmentada, carente de liderazgo y sin poder de fuego.
Solo Cristina Fernández de Kirchner surge con un claro perfil en la oposición. Ella misma lo dejó trascender en sus últimas exposiciones, tanto en el Senado como ante dirigentes de su sector: hay que oponerse a todo lo que proponga el gobierno de Macri. `Para eso nos ha votado la gente`, aclara la expresidente. Su objetivo de mínima es debilitar a Macri de cara a su posible reelección en 2019; su objetivo de máxima, bastante improbable, es forzar su retiro anticipado del poder, como ocurrió con De la Rúa.
Mientras los dirigentes peronistas debaten qué perfil adoptar y el Gobierno intenta aislar al kirchnerismo, la mencionada encuesta ofrece otro dato interesante: el 40% dice que le gustaría ver un peronismo dialoguista en los próximos años; solo el 22% prefiere un peronismo combativo.

 

Publicado en Diario Castellanos, el 6/01/2018.

Finalmente, el gobierno de Macri terminó enamorado de su gradualismo

El pulso político por Fernando Laborda.

Muchos esperaban que este 2018 sin elecciones a la vista pudiera ser el año del ajuste. Probablemente aún lo sea para quienes analizan la realidad desde una óptica populista y piensan que cesantear a un solo empleado estatal es poco menos que un sacrilegio. Pero las más recientes señales del gobierno de Mauricio Macri, empezando por la `recalibración` de las metas de inflación, indican que el combate al populismo se dará al compás de la canción que hizo célebre el puertorriqueño Luis Fonsi. Esto es, despacito.

¿Qué ocurrió para que, de pronto, el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, quedara reducido a la altura de un ministro del Poder Ejecutivo y por debajo del jefe de Gabinete, Marcos Peña? ¿Qué obró para que todos olvidaran que, al inicio de su gestión presidencial, Macri se jactaba de que una de las principales contribuciones que podía hacerle a la economía era respetar la autonomía del Banco Central?

Dos factores explican el triunfo de la postura encabezada por Peña y el enamoramiento del gradualismo. El primero fue que imperó cierto temor a que una excesiva concentración en la lucha contra la inflación terminara impidiendo un mayor crecimiento económico. El segundo, la caída en la imagen presidencial y en las expectativas económicas de la opinión pública durante el último mes.

Distintas encuestas reflejan que los sectores medios de la sociedad, en particular, quienes mayoritariamente votaron a Cambiemos, han comenzado a exhibir malestar ante el devenir económico. El estudio de D´Alessio Irol y Berensztein, concluido el 20 de diciembre entre 1278 encuestados, da cuenta de que, por primera vez en la presidencia de Macri, es negativa la percepción social sobre el futuro económico. La gestión del Gobierno, que en noviembre era calificada como buena por el 53% y mala por el 42%, pasó a fines de 2017 a ser calificada como mala por el 54% y buena por el 45%.

El consuelo para el oficialismo es que no solo cayó la imagen positiva de Macri (del 53 al 44% en un mes). También se derrumbó la imagen de prácticamente toda la dirigencia. La oposición no logra rearmarse y el peronismo es percibido como una fuerza fragmentada, carente de liderazgo y sin poder de fuego.

Solo Cristina Fernández de Kirchner surge con un claro perfil en la oposición. Ella misma lo dejó trascender en sus últimas exposiciones, tanto en el Senado como ante dirigentes de su sector: hay que oponerse a todo lo que proponga el gobierno de Macri. `Para eso nos ha votado la gente`, aclara la expresidenta. Su objetivo de mínima es debilitar a Macri de cara a su posible reelección en 2019; su objetivo de máxima, bastante improbable, es forzar su retiro anticipado del poder, como ocurrió con De la Rúa.

Mientras los dirigentes peronistas debaten qué perfil adoptar y el Gobierno intenta aislar al kirchnerismo, la mencionada encuesta ofrece otro dato interesante: el 40% dice que le gustaría ver un peronismo dialoguista en los próximos años; solo el 22% prefiere un peronismo combativo.

 

Publicado en La Nación 5/01/2018.

Consejos de los expertos a Macri para comunicar medidas antipáticas

LA OTRA MIRADA. Consejos de los expertos a Macri para comunicar medidas antipáticas. Más allá de algunos logros recientes, como la comunicación del anuncio de subas en el transporte -mitigada por el boleto multimodal- lo cierto es que el Gobierno tiene problemas para comunicar la crisis. Frente al panorama de reformas que se vienen, 3 Días consultó a varios expertos para saber cómo debería transmitirlo el Gobierno.

Por Giselle Rumeau.

Hay quienes creen que al no comunicar bien los cambios en las jubilaciones, el Gobierno malgastó el capital político que acumuló en las urnas. Pero la especialista en medios Adriana Amado plantea lo contrario: usó esa fuerza para realizar las medidas impopulares de golpe. Es una de esas tantas cosas que suceden inevitablemente en cualquier mandato de gestión política: ejercer el poder produce desgaste y los presidentes y sus gobiernos suelen sufrir caídas estrepitosas en la percepción de su imagen positiva por parte de la opinión pública. En el inicio de su tercer año al frente de la Casa Rosada, Mauricio Macri no es la excepción. Los cambios en el cálculo de la movilidad jubilatoria y la reforma previsional enturbiaron la visión optimista que creció tras los comicios de octubre. Basta un dato para corroborarlo: la imagen positiva del Presidente cayó a 44% en diciembre, 9 puntos desde el 53% registrado en octubre y noviembre, según el Monitor del Humor Social realizado el mes pasado por la firma D´Alessio IROL/ Berensztein y publicado el miércoles por El Cronista.

En el Gobierno prefieren mirar el lado lleno del vaso. Afirman que Macri aún mantienen una alta imagen positiva en relación al resto de los presidentes de Latinoamérica y destacan como algo normal que se produzca esa baja ante medidas antipáticas. Así, minimizan la medición como algo del momento, un mal humor de corto plazo, alentados por la experiencia: lo mismo -dicen- le sucedió hace un año, tras los tarifazos energéticos y finalmente ganó las elecciones.

Es verdad. Pero no menos cierto es que en los primeros meses del 2018 seguirán las malas noticias por la continuidad del plan de cambios estructurales. Habrá más medidas impopulares, como la reforma laboral o la extensión de la edad jubilatoria. Y la clave será la forma en que se comunique y se administre la crítica y el rechazo.

Mucho se ha dicho sobre las debilidades de la comunicación macrista para explicar y sostener medidas dramáticas. Hay quienes creen que el error fundamental fue no haber trnasmitido de entrada y sin reservas la hecatombe heredada del kirchnerismo, que minó el camino hacia adelante.

Otros identifican el problema en la falta de un relato M. Para evitar cualquier debate oseoso, vale aclarar que no se trata de pensar al relato político como una ficción. O peor aún, como una explicación desmesurada de lo absoluto, que no deje lugar a la disidencia y pida adhesiones incondicionales, tal como desplegó el Gobierno anterior. Lo que se le pide al macrismo es comunicar su visión de país de largo y mediano plazo, un plan que especifique el rumbo, con la dosis de mística que eso conlleva.

Para muchos, al no explica bien los cambios en las jubilaciones, Macri malgastó el capital político que acumuló con el triunfo de octubre. Pero la doctora en Ciencias Sociales por FLACSO y licenciada en Letras por la UBA, Adriana Amado, cree que sucedió exactamente al revés: el Gobierno usó esa fuerza para realizar todas las medidas antipáticas en un santiamén, sin dejar que los ciudadanos se recuperen del primero golpe. `Estratégicamente le sirvió para legitimar lo que viene ahora que es el recorte del gasto público. Paradójicamente, muchos de los críticos de la reforma previsional pedían a Cambiemos que saquen el dinero de otro lado. Y con el rechazo, estaban habilitando de alguna manera lo que vendrá, como el recorte de subsidios o el achicamiento de la planta pública`, asegura.

Más allá de algunos logros recientes, como la comunicación del anuncio de la suba de tarifas -mitigada por el boleto multimodal que incluye descuentos en viajes sucesivos- lo cierto es que el Gobierno tiene problemas para comunicar la crisis. Frente al panorama de cambios irreversibles, 3Días consultó a varios expertos de comunicación política para dar algunos consejos al Gobierno. Pasen y lean:

– Distinguir al equipo de comunicación de campaña del de gestión: algunos expertos consideran que gran parte del problema está en la amalgama que se hace entre comunicación electoral y de gestión. Si hay algo en lo que el Gobierno de Cambiemos resultó eficaz es en construir un discurso negativo del pasado centrado en el kirchnerismo. Esa estrategia de ´lo viejo contra lo nuevo´ le permitió ganar dos elecciones, pero la comunicación del día a día es diferente y por eso consideran que deberían ser diferentes los equipos. Es la visión del sociólogo Marcos Novaro. En cambio, el especialista en comunicación política, Orlando D´Adamo, remarca que la transición de la comunicación de campaña a la de gestión es compleja. `El gobierno no comunica mal pero es evidente que ha habido aciertos y desaciertos. Entre los primeros, la construcción de un estilo diferente de comunicación presidencial. El no uso de las cadenas nacionales (y menos el abuso de la era K), la realización de conferencias de prensa y las entrevistas a periodistas le han dado un toque de seriedad y formalidad muy importante a la vez que carece de la vocación autorreferencial de victimización permanente de los tiempos de Cristina. Si ´yo´ era la palabra más usada, ahora lo son ´equipo, argentinos o nosotros´. También se destaca la conferencia de prensa pos electoral como un acierto`, explica D´Adamo. En tanto -dicelas fallas más visibles se dieron en la comunicación de tarifas, la Ley Previsional y las nuevas medidas para la economía.

– Hacer docencia para explicar las medidas económicas: los analistas asumen que transmitir decisiones en política económica nunca es sencillo. La gente se aburre con la economía, parte de la base que siempre son malas noticias y en general no entiende en que medida esas decisiones pueden afectar su vida cotidiana. `Creo que habría que hacer una suerte de docencia en estas cuestiones, al menos como para que no se instale, como en la Ley Previsional, la opinión de la oposición como dominante`, remarca D´Adamo. En ese sentido, todos recomiendan realizar un trabajo informativo para explicar los motivos y objetivos de la medida y la proyección social de su impacto.

– Admitir que una medida puede ser impopular: el politólogo Julio Burdman también cree que existe cierta tendencia oficialista a negar que algunas políticas, como la reforma previsional, son impopulares. Y por lo tanto, no logran medir los costos de sus decisiones. `Deberían admitir que eso es una posibilidad y no negarla de raíz`, dice.

– Enfocarse en la prensa y los grupos ilustrados: la experta en medios Adriana Amado considera que quienes mejor comunican para el macrismo son los opositores. `El Gobierno es bastante torpe para comunicar el día a día pero como los otros dramatizan demasiado, esa exageración termina siendo un punto a favor del oficialismo: cuando las cosas malas suceden siempre es en menor escala de lo planteado`, remarca. Según su visión, las críticas no sólo le llueven de la oposición sino del grupo más activo e informado de la población. `Lo que falla es que aquellos que suelen mover la opinión publicada son siempre los más disconformes. Y esos son siempre los menos atendidos. Porque a este gobierno le cuesta mucho comunicar en la crisis. Y como estamos en épocas de crisis y reformas, creo que si no fuera por la decisión de la oposición de llevar la situación a un extremo, le costaría mucha más legitimarse en la opinión pública`, explica. Y agrega: `Falta ver como administrar esa crítica furibunda que hay en la prensa y en el grupo de la población más informado, posiblemente con razón, pero como es el grupo informado, al igual que lo hace la protesta social, llevan los argumentos a unos extremos que en ambos casos se clausura la escucha`. La clave de todo -dice- es la información. El gobierno debería elaborar más informes técnicos a través de especialistas y ponerlos a disposición de estos grupos informados. Con todo, la mayoría considera que la diferencia con el kichnerismo es inmensa. `El anterior gobierno comunicaba muy bien para fanáticos. Lo carismático y lo discursivo era lo principal, Y por eso los argumentos de Macri resultan muchas veces ´descremados´`, cierra Amado.

 

Publicado en El Cronista, Suplemento Tres Días, el 5/01/2018