Cada año más gente sale a hacer ejercicio, pero pocos pueden practicarlo a diario

Hay una mayor conciencia por evitar el sedentarismo. Una encuesta reveló que en el último año 6 de cada diez personas hicieron gimnasia. Pero la falta de tiempo sigue siendo un obstáculo para darle continuidad.
Hace 50 años, se fumaba en todos lados. En los bares, en las casas, en las oficinas, en las reuniones de amigos. Las estadísticas médicas, las leyes que prohibieron fumar en lugares cerrados y una voz cada vez más fuerte que ganaron los no fumadores cambiaron el consenso social. Ahora, para encender tabaco hay que salir a un lugar abierto.
Con la actividad física pasó algo parecido: no hacer ningún tipo de gimnasia pasó a ser un disvalor. Es un signo de pasividad, de abandono y, se sabe, estar quieto puede despertar problemas de salud.
Una encuesta a 1.200 personas mayores de 18 años de todo el país parece confirmar ese nuevo consenso: 7 de cada 10 argentinos respondieron que “si tuviera hijos, les recomendaría hacer gimnasia”, aunque ellos no puedan cumplir con ese compromiso.
Además, 6 de cada 10 dijeron que practican actividad física con regularidad.
El año pasado se había hecho el mismo sondeo con preguntas similares y, en cambio, estaban compenetrados con el ejercicio sólo 5 de cada 10. Sin embargo, ahora sólo el 19% lo hace todos los días, contra el 26% del año pasado.
La investigación la llevaron adelante la Facultad de Motricidad y Deportes de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) en colaboración con la cadena de gimnasios Megatlón.
No estar en movimiento genera culpa. Del 42% de los entrevistados que contestó que no practica ningún tipo de ejercicio, 5 de cada 10 aseguraron que el problema es “la falta de tiempo”. Se sabe: cumplir con el trabajo, la familia, los amigos y, también, con el cuerpo, no es sencillo.
¿Cómo resolver esa tensión entre la presión por ejercitarse y la falta de horas? Sergio Doval, director del programa de Opinión Pública de la UAI, cree que las empresas deberán poner una cuota de esfuerzo para contribuir a mejorar la salud pública. “Hay más consenso sobre las enfermedades derivadas del estrés y las problemáticas que genera la alta demanda laboral, al mismo tiempo que muchas empresas ponen más el acento en el bienestar de sus trabajadores y en estimular su creatividad. En ese sentido, seguramente crecerán los espacios lúdicos o deportivos que autoricen tiempos específicos dentro de la jornada laboral para realizar algún tipo de actividad física”.
La variante se puede poner en práctica de varias maneras: desde 30 minutos en una sala de juegos dentro de la misma oficina hasta un descuento especial que la empresa ofrezca como estímulo en algún gimnasio cercano.
La preocupación por evitar el sedentarismo ya se vio reflejada en iniciativas públicas: en la Ciudad de Buenos Aires y en decenas de municipios, en los últimos años
se instalaron aparatos para poder hacer gimnasia al aire libre.
Para Doval, la propia sociedad empieza a “subir la vara” de la exigencia. “Se nota, sobre todo, en las generaciones más jóvenes.
Practicar algún deporte ya no es una obligación o un hobby, sino que se toma como una responsabilidad”.
En ese sentido, el cardiólogo Domingo Motta, jefe del área de Medicina del Deporte de la Fundación Favaloro, explica: “El sedentarismo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es el cuarto factor de riesgo en la mortalidad global y el factor principal en el desarrollo de las enfermedades no transmisibles”.
La evidencia científica señala su relación con algunas patologías graves: actúa como una de las causas en el 25% de los cánceres de mama y de colon, y tiene una incidencia del 27% en el desarrollo de la diabetes. “También es la causa del 30% de las enfermedades coronarias”, señala Motta. Ahora que hace calor, es el momento de correr o caminar más.

El tiempo no alcanza
Una encuesta de la consultora D’Alessio Irol sobre 370 casos concluyó, el año pasado, que el 70% de la gente siente que el tiempo no le alcanza. Solamente un 16% respondió que le “sobra tiempo para ocio”.
A la hora de “sacrificar” cosas que les gustaría hacer, 6 de cada 10 hombres suspenden la actividad física.
El descanso también sufre: en primer lugar, tanto varones como mujeres respondieron que eligen recortar horas de sueño Según la investigación, el concepto de “tiempo muerto” cambió. En la era de la productividad, el 94% de los encuestados dijo que usa esos ratos entre una actividad y otra para planificar el resto del día o solucionar tareas pendientes.
“Para muchos, dormir, desayunar, hacer una cola o dormir una siesta puede vivirse como una infracción o pérdida de tiempo”, analizó Enzo Cascardo, del Centro de Investigaciones Médicas en Ansiedad.

La cifra
150 minutos semanales de actividad física necesitan las personas de entre 18 y 64 años, según la OMS.

“Nunca puedo mantener la regularidad y voy poco”

Fernanda Bustos (45) siente culpa. “Hace 15 años que pago el gimnasio, pero nunca puedo mantener la regularidad y voy poco”, se lamenta. Esta licenciada en marketing, que tiene dos trabajos, cuenta: “Estoy todo el día corriendo y no me dan los tiempos. A veces me juro, mañana voy seguro, pero después el
día se complica y lo primero que suspendo es el gimnasio. Para mí, las obligaciones laborales están primero; a fin de mes, caigo en que prácticamente no fui”. Fernanda probó con ir a la primera clase de la mañana (a las 8), pero … “Tengo que estar a las 10 en el Centro y nunca llego a tiempo desde Núñez”. Por eso, descartó esa opción.
“Me propuse ir a última hora, pero llego agotada y digo: ‘Nooo…
mejor mañana’”. Otras veces, prefiere bajar de la adrenalina del día y quedarse en casa charlando con su pareja. “Me da culpa porque sé que es importante para la salud y que la actividad física también te despeja mentalmente, por eso pago la cuota, pero no logro acomodarme”, se sincera. Fernanda espera, en 2016, poder reservarse algún horario.

“El cuerpo responde mejor y está tonificado”

Dalila Vainer (21) estudia y su preocupación se centra en el año que viene. “Cuando empiece a trabajar, voy a tener que hacer menos actividad física. Pero me gusta tanto, que me propuse no abandonar. Voy a encontrar los horarios”. Esta futura corredora inmobiliaria empezó a entrenarse hace unos tres años para bajar unos kilitos y se enamoró del deporte. “Voy cuatro veces por semana al gimnasio, a la mañana, y si tengo ratos libres hago bicicleta o salgo a correr”, describe. La inquietud nació cuando estudiaba nutrición.
“Me di cuenta de que la alimentación es fundamental para estar bien físicamente, pero tiene que ir acompañada con actividad física”.
Ahora, se transformó en una motivadora natural. “Mis amigas me dicen: ‘Qué bueno que te guste ir tanto’. Yo noto la diferencia en lo físico, el cuerpo responde mejor a las exigencias y está tonificado.
Ahora, lo que trato de hacer es de incentivar a los que están en la duda. A mis viejos, que no tienen incorporado el hábito, todo el tiempo trato de darles motivación para que empiecen a hacer gimnasia”, contagia.

Los avances médicos incluyen el ejercicio
Análisis Any Krieger*
Que se sienta cierta responsabilidad por mantenerse saludable es algo positivo.
En la cultura de la época. Cada vez con más fuerza está presente la actividad física. Pero no es sólo un imperativo social, sino que además la medicina moderna reforzó ese aspecto. Los avances médicos incorporaron de una manera importante el ejercicio en la mejora de la salud. Hoy se sabe que muchas enfermedades pueden ser prevenidas si se evita el sedentarismo y se pone el cuerpo en movimiento. A veces, algunos tratamientos, incluso, no solo se basan en medicación, sino en volver a tener una rutina de ejercicios adecuada a las necesidades del paciente. De hecho, hay evidencias científicas que marcan que estar físicamente activo puede mejorar el estado de ánimo y demorar la aparición de enfermedades cardiovasculares o de hasta distintos tipos de cáncer. Desde ese punto de vista, no hay crítica posible al hecho de que practicar ejercicio se haya transformado en un mandato social, en un nuevo ingrediente del “sentido común”. Por otra parte, el auge de la estética también influye en esta realidad. La cultura contemporánea induce a lo bello, a poder mostrar un cuerpo contorneado, con los músculos marcados, en una época en que la imagen está en el centro de la atención todo el tiempo. En ese sentido, el cuerpo se ha tornado un fetiche hasta el punto que pareciera que es lo que más interesa en la vida. La juventud y el cuerpo son dos elementos que están en matrimonio y pasaron a ser lo más codiciado en la sociedad de hoy. Esa valoración, incentivada por el marketing y la publicidad, puede encerrar algunos peligros: uno es el de caer en los excesos. Eso es lo que se debería evitar.
Si el cuidado físico se vuelve una obsesión, ya estamos en un plano patológico, que a la larga va a generar angustia. Quienes toman este último camino, pueden sufrir consecuencias no deseadas que rayan en lo patológico, como anorexias, vigorexias o incluso la adicción a las cirugías estéticas. Estas complicaciones no eran tan frecuentes décadas atrás. La relación con el cuerpo siempre es una sublimación. Se trata de una insatisfacción radical respecto de un ideal al que nunca se llega, ni con cirugías ni con actividad física. En este sentido, resulta sumamente interesante comprobar los resultados del psicoanálisis en la pacificación en torno a la imagen de nuestro cuerpo.

*Psicoanalista. Miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA)

Pagos móviles: la revolución que se viene

El banco a través de la PC tenderá a quedar desplazado completamente por la banca móvil. Todo pasará por el teléfono y los bancos tienen que adecuarse a los tiempos que corren, con inversión en tecnología.

La tecnología y los bancos tienen aún una batalla importante que librar en la Argentina. Es la revolución de la “Banca Móvil” que viene algo demorada en el país, pero cuenta con todos los ingredientes necesarios para fortalecerse en el corto plazo e instalarse definitivamente como el “modus operandi” del futuro.

La penetración de la telefonía celular y del uso de internet es mayor en la Argentina que en otros mercados de la región. Sin embargo, el país está rezagado en lo que es el uso del mobile banking. Se estima que ya hay 29 millones de usuarios de smartphones, además que el 90% de los teléfonos vendidos en el último tiempo cuentan con este tipo de tecnología. En cambio, la venta de computadoras está en franco retroceso desde el año 2013. Así, los especialistas no dudan en asegurar que la clave para el crecimiento y desarrollo del negocio bancario de los próximos años entra en la palma de una mano.

Y detrás del desafío para los bancos se abre una gran ventana de oportunidad para las empresas de tecnología que hacen posible que las operaciones móviles se materialicen. Así lo entiende Marcelo Fondacaro, Director Comercial de VeriTran. “La banca móvil es la llave de entrada para una mayor inclusión financiera. Para llegar con productos bancarios no solo al tope de la pirámide que ya está hiperbancarizada, sino a los segmentos en los que la relación con el banco se limita solamente a la cuenta sueldo y la tarjeta de débito”.

Fondacaro pone la mirada incluso más allá, en ampliar fronteras, y llegar al uso del celular como medio de pago. “Los pagos móviles serán una segunda revolución en lo que es la banca digital y hacia ahí nos encaminamos”. “En la actualidad hay 1.5 millones de usuarios de banca móvil en la Argentina, pero creemos que ese número va a crecer rápidamente y durante los próximos 12 meses algunos bancos tendrán más usuarios de Banca Móvil que de Home Banking”, proyecta el ejecutivo durante una entrevista con Estrategas.

¿Qué es exactamente el mobile banking?

El teléfono móvil es el único canal transaccional que está disponible para el cliente las 24 hs, en la palma de la mano, y es uno de los tres elementos personales más esenciales, junto a la billetera y las llaves. Están presentes en casi toda la población bancarizada y en amplios sectores de la no bancarizada. Según datos de eMarketer, se estima que habrá 30,7 millones de usuarios de teléfonos móviles para fines de 2015, lo que representa una tasa de penetración del 70,6%. Frente a esto, los bancos tienen el desafío de brindar soluciones que puedan adaptarse a esta plataforma replicando y mejorando la experiencia de usuario que puede obtenerse a través de la web. El mobile banking es un servicio que permite realizar todas las operaciones necesarias, como pagar, transferir, extraer o consultar el saldo a través de sus dispositivos móviles.

¿Está preparado el mercado local para este cambio de modelo del que usted habla?

Desde el lado de los bancos, estamos convencidos que están tratando de utilizar tecnologías disruptivas, es decir innovaciones tecnológicas que en algún momento van a reemplazar a otros canales. Creemos que pueden dar un salto tecnológico para tener más clientes por menores costos y mejor atención. La banca móvil está en la mano de cada individuo, entonces éste es un cambio de modelo que incentiva la inclusión financiera. En cuanto a los usuarios, hay que hacer escuela, hay que explicar el sistema y sobre todo trabajar sobre la percepción de seguridad. Pero no hay que equivocarse y subestimar la capacidad de la gente de entender la tecnología.

¿La coyuntura económica le pone un freno a este proceso de modernización

No, no es una cuestión de coyuntura económica. Invertir en mobile banking es más barato que abrir una sucursal nueva. Los bancos son rentables y pueden hacerlo. Hay entidades financieras que lo han hecho y recuperaron en tres meses la inversión. La decisión de avanzar en este cambio tiene que ver con el mercado, con la competencia entre bancos que en este momento está muy quieta. Sin embargo ya se empezaron a hacer cosas. Hay que tener en cuenta también que hay una cuestión cultural que se debe modificar y eso no se puede hacer al mismo tiempo que se cambia la infraestructura. Es decir, primero tengo que invertir para que la tecnología esté disponible y a partir de ahí hacer escuela, para trabajar en la educación de los futuros usuarios.

¿De qué inversión hablamos y cuántos bancos en la Argentina están comenzando con ese proceso?

La inversión en mobile banking es el canal que ofrece mejor retorno de inversión frente a otros canales bancarios como cajeros automáticos, sucursales, call center. Además, se puede desplegar aún más rápido que el resto de los canales, es más segura y económica. En la Argentina los bancos tanto públicos como privados ya están evaluando como evolucionar su plataforma de banca móvil para llegar a los pagos móviles y billetera digital.

TRANSACCION MAS BARATA

La banca móvil tiene la ventaja de llegar a un universo mucho más amplio de personas. En ese sentido, y comparado con su antecesor, el home banking o internet banking ¿Abre un abanico más grande de negocios para los bancos que lo desarrollen?

Si. La gran oportunidad pasa por desarrollar los pagos móviles. Esa será una gran revolución. Además hay una cuestión de costos. Para los bancos una transacción a través del móvil es diez veces más barata que a través de internet banking. El mercado de pagos mueve a nivel mundial 20 billones de dólares, se puede ganar tanto por bajar costos para el adquirente, por disminuir el fraude, como también por nuevas oportunidades de negocio por ejemplo retiro de dinero sin tarjeta (en Argentina lo ofrece Red Link , conocido como “Retiro Punto Efectivo”) o permitir a una persona que no tiene tarjeta de crédito pagar en un e-commerce.

Es un desafío grande, porque involucra todo un cambio cultural… ¿Cómo se logró en otros países desarrollar con éxito este nuevo nicho de negocios?

La clave es que la aplicación pueda ser usada por todo tipo de teléfonos móviles y que sea de muy bajo o ningún costo para el usuario. Es decir, la aplicación debe ser pequeña, de poco peso, para que no le consuma el saldo prepago a quien la va a utilizar, cada transacción debe ser muy liviana. Por ejemplo, a quien haga un pago desde su cuenta bancaria la operación debería costarle cero pesos de operación telefónica. De la misma manera, para el comerciante que recibe ese pago. Hoy hay modelos que cobran 4,9% de la transacción, y esos modelos se llevan hasta un cuarto de la ganancia del comercio (POS móviles). Otro dato importante para que se consolide es que funcione para los hiperbancarizados y para los que solo tienen una cuenta universal, o incluso para los que tienen la tarjeta SUBE. Que puedan presentar su teléfono en un comercio y pagar con el saldo de la tarjeta. De esa manera se está alcanzando a la base de la pirámide y se arma un ecosistema de pago. La aplicación tiene que ser sencilla de usar, ese también es un punto importante porque si el usuario entra y ve que es muy compleja, que no es amigable, la borra y no la utiliza más.

El temor al fraude siempre es un freno para la aceptación por parte de los usuarios de estas nuevas herramientas. ¿Es seguro operar a través de un teléfono?

Las operaciones que se realizan a través de los celulares tienen una seguridad mayor que a través de internet banking, porque los teléfonos ya de por sí implementan mecanismos de seguridad y protección de claves, y esto sumado con nuestra tecnología donde todos los datos están cifrados, genera que el intercambio se realice con un nivel de seguridad muy elevado. Además, otra funcionalidad que se tiene a través de este dispositivo es la posibilidad de generar un software token para autentificar las transacciones. Esta solución reemplaza a los hard token o la tarjeta de coordenadas, que es menos sofisticada y menos segura, porque los datos pueden ser copiados y replicados mediante una foto. En el caso del software token en cambio, el celular genera una clave dinámica diferente para cada transacción y la trasmite para autentificarla. Por otro lado, permite realizar lo que llamamos firma de transacciones, que no sólo valida la autenticidad del usuario, sino también del monto y el destinario.

En la Argentina, ¿cómo es la experiencia que hay hasta el momento?

Actualmente hay 1,5 millones de personas que entran a través de su dispositivo móvil y hacen alguna transacción que por el momento son muy sencillas, como consultas de alguna transferencia. El crecimiento que se espera es de 50% anual de cantidad de usuarios y los datos que difunde el Banco Central también abonan esas proyecciones. Según los últimos informes el uso de las vías digitales para operaciones bancarias en el primer trimestre de este año creció un 47% respecto al mismo periodo del año anterior.

Datos que marcan tendencia 

·       A nivel mundial, en los próximos cuatro años, el número de usuarios de banca móvil llegará a los 1.800 millones de personas, representando así más del 25% de la población mundial, según se desprende del Informe Global de la Banca Móvil realizado por KPMG a partir de datos de la encuesta suministrados por UBS Lab Evidencia.

·       En la región el 70% de los latinoamericanos no están bancarizados según un artículo desarrollado por Latin Trade Group en el año 2012. En nuestro país específicamente, una encuesta realizada por la consultora D’Alessio IROL, asegura que en la Argentina existen cerca de 9 millones de personas no bancarizadas, es decir, que no son titulares de una cuenta o tarjeta de crédito.

·       Una encuesta mundial de banca digital elaborada por PwC señala que los usuarios de banca móvil aumentarán este año un 64%. En cambio, en los canales tradicionales como las sucursales y la banca telefónica, los usuarios caerán un 25% y un 13% respectivamente.

El 70% de los fumadores intentó dejar el cigarrillo alguna vez

El dato es el resultado de una investigación en Argentina con motivo del Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica.
Siete de cada diez fumadores argentinos intentó dejar al menos una vez el cigarrillo, según un informe elaborado con motivo del Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (Epoc).

Según la misma encuesta, ocho de cada diez sienten en su cuerpo los efectos perjudiciales, en especial el cansancio. Las mujeres se preocupan además por las consecuencias estéticas, como manchas en piel y dientes, según el informe de D’Alessio IROL.

Otra de las conclusiones que se obtuvo de la investigación es que el fumador es indiferente a las opiniones de otras personas sobre lo malicioso de su hábito, pero su principal motivación para dejar el tabaco es temer por su propia salud.

Un hallazgo

A pesar de que muchos de los que deciden dejar de fumar no pueden hacerlo, saben de lo incomodo que es para los no fumadores el hábito que profesan, un 42% estaría de acuerdo en que se prohíba fumar en espacios verdes públicos.

Sobre cómo comenzaron a fumar tres de cada diez personas aseguran que lo hicieron para saber qué se siente, es decir por “curiosidad”. Este factor es más fuerte en las mujeres (36%) que en los hombres (29%).

Fumar, un hábito casi imposible de dejar

El 70% de los consumidores de cigarrillos de la Argentina admitió haber intentado abandonar la adicción en alguna oportunidad. Sin embargo, la mayoría reincidió a pesar de reconocer que se trata de una costumbre que es perjudicial para la salud.

No quedan dudas sobre los daños a la salud que provoca el cigarrillo. Ya ni las propias tabacaleras rechazan que el producto que fabrican y comercializan genera enfermedades que muchas veces terminan provocando la muerte de quienes tienen el hábito de fumar.
De hecho, en la Argentina, al igual que en el resto del mundo, se fueron endureciendo las normas y leyes anti tabaco durante los últimos años. Pero si bien está claro que fumar es una decisión personal que va mas allá de la conciencia sobre sus riesgos, se trata de un hábito casi imposible de abandonar.

Por lo menos así lo sugiere una encuesta dada a conocer ayer en la cual se asegura que siete de cada 10 argentinos intentó alguna vez dejar de fumar. Y la mayoría reincidió. La encuesta fue elaborada por la consultora D’Alessio IROL con motivo de conmemorarse hoy el Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (Epoc). Se trata de una investigación entre fumadores y ex fumadores y no fumadores para conocer su percepción sobre el tabaquismo, hábito indicado como el principal factor de riesgo de dicha dolencia.

De acuerdo al estudio, la curiosidad, junto con la presión social, son los factores que se convierten en la puerta de entrada a esta adicción. En este sentido, tres de cada 10 fumadores comenzaron para saber qué se siente al fumar.

Este factor es más fuerte en las mujeres (36%) que en los hombres (29%). Es que la imagen del cigarrillo está arraigada al “ser grande”. De todos modos, ocho de cada 10 encuestados admitieron sentir en su cuerpo las consecuencias de este hábito. ¿De qué manera?: Cansancio; manchas en los dientes; problemas para respirar y en la garganta; discusiones familiares; manchas en la piel.

Además, el 84% de los fumadores reconoce que el cigarrillo los ha perjudicado. “La sensación de cansancio es uno de los estados más frecuentes de un fumador, dado que el tabaquismo disminuye el rendimiento físico y mental”, dice el informe.

Entre quienes lograron dejar el hábito, el 56% respondió que la principal razón fue por salud. Otro 16% por la salud de su familia y seres cercanos. Un 5% por molestias relacionadas con el tabaco. El mismo porcentaje por recomendación médica y un 4% para ahorrar dinero.

En la encuesta se sostiene que “casi la totalidad de los fumadores se plantea en algún momento abandonar esta adicción. Los motivos se relacionan plenamente con el cuidado del propio cuerpo, cuando sienten amenazada su salud”. Un 63% de los consultados dijo estar dispuesto a seguir un programa para dejar de fumar y otro 30% lo rechazó. En cuanto a la cantidad de veces que intentaron abandonar el hábito, el 54% admitió haberlo hecho entre una y dos veces; otro 18% entre tres y cuatro veces; 17% más de cinco veces y un 11% dijo no haberlo intentado nunca. Además, cuatro de cada 10 encuestados que actualmente son fumadores estuvieron meses sin fumar.

Y un 30% incluso logró abandonar la dependencia por años, pero volvió al hábito. Otro dato de la investigación revela que el humo del cigarrillo incomoda a casi la totalidad de las personas que no fuman. Sin embargo, en muchos de los casos no se animan a pedirle al fumador que lo apague.

“Los ex fumadores son algo más tolerantes, sin embargo a un 70% de ellos también les incomoda que fumen en su presencia” dice el trabajo. Además, agrega que al 63% de los encuestados les parecería correcto que se prohiba fumar en los espacios verdes públicos. “La medida sería muy bien aceptada entre el grupo de los ex fumadores (65%) y no fumadores (77%). Incluso entre los fumadores 4 de cada 10 fumadores aceptarían este cambio”, agrega el trabajo.

“Es como tener un granito, casi no te das cuenta de que lo llevas”

Lo dice Nicolás Batsios, un porteño de 33 años que hace cuatro meses se implantó dos chips, uno en cada mano.:
“Hace 4 meses me puse dos implantes NFC. La sensación es similar a un granito en cada mano. Al principio es extraño, lo tocás a cada rato, pero en unas pocas semanas ya casi no te das cuenta de que lo llevas metido bajo la piel”, cuenta Nicolás Batsios, un porteño de 33 años que se sumó a la tendencia.
“El chip viene dentro de una jeringa, que hace de aplicador. Yo no me animé a inyectarlos, me daba impresión, así que le pedí a un amigo que me ayudara. Es apenas un pinchazo”, recuerda. Para aquellos que tienen aprensión a insertar este chip bajo la piel, también hay anillos y piercings que cumplen la misma función.
Como Batsios se dedica a la seguridad informática, investigó durante varias semanas cúal era el mejor y lo encargó a un vendedor de China. “Yo los utilizo como método de autenticación, para agendar información y guardar claves. Pero puede servir también para abrir puertas o guardar tu historial médico. Y si sufrís un accidente, el médico que te atiende podría saber, con solo apoyar un lector en tu mano, tu tipo de sangre y si sos alérgico a determinados medicamentos o tu obra social. Lo podés programar desde la computadora o el celular”, detalla.
En nuestro país Batsios es un pionero, pero no es el único. Un estudio de la consultora D’Alessio IROL, sobre una base de 380 argentinos, refleja que si bien no todos están dispuestos a instalar uno de estos chips en su cuerpo, no hay dudas de que se trata de una tecnología que llegó para quedarse. Ante la pregunta si aplicarían un chip subcutáneo a sus hijos, 7 de cada 10 personas evaluarían la posibilidad. La mitad de los consultados lo haría para monitorear cuestiones relacionadas con la salud. La mayoría lo haría para almacenar sus datos médicos. La otra razón más elegida sería para poder rastrearlo, por si se pierde o lo secuestran. Además, tres de cada 10 personas evaluarían la posibilidad de utilizar chips como localizador, ante la posibilidad de ser víctimas de un secuestro.
Pero sólo la mitad de los encuestados se lo implantaría.

Un nuevo desafío

Cambio es la palabra de este año electoral. Para las más de 600.000 pequeñas y medianas compañías que hacen al grueso de la matriz empresarial argentina, cambio es el pan de cada día. Acostumbradas a tener que adaptarse a una de las coyunturas más demandantes del mundo, según una investigación realizada por The Economist, la PyME argentina es hoy una de los activos de la economía local. Así también lo graficaron los programas de los tres precandidatos presidenciales que acudieron al 51° Coloquio de IDEA, celebrado al cierre de esta edición en su ya tradicional sede de Mar del Plata. Todos remarcaron que, en un eventual gobierno propio, la PyME será uno de los principales frentes a activar para volver a insertar la economía argentina en el mundo. Razón no le falta: el sector es uno de los que más sufre el círculo vicioso que generó el intento fallido de regular la economía a través de controles al comercio exterior, restricción de acceso a las divisas y la pérdida de talento calificado. Sin embargo, al mismo tiempo, se trata de un segmento que hace de la resi-
liencia una marca registrada. La tradicional encuesta que realiza la consultoraD’Alessio IROL para Idea Pyme reveló que un 51 por ciento de las PyMEs consultadas tuvo resultados positivos en el primer semestre (en 2014, había sido un 48 por ciento). Un 45 por ciento de las compañías logró superar los resultados del año pasado. En lo que va de 2015, las PyMEs también lograron hacerse atractivas para los bancos. Aprovecharon los préstamos a tasa subsidiada del 18 por ciento anual vigentes para hacer inversiones de mediano y largo plazo. Mientras, las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) se convierten más y más en una herramienta
de valor. El stock de financiamiento al sector crecerá en torno a un 30 por ciento en 2015 estiman los expertos. Parte de la razón radica en las proyecciones que hace un 30 por ciento de los empresarios, en cuanto espera una mejora de la situación económica hacia fin de año; en 2014, a esta altura, solo lo hacía un 24 por ciento. Una de las oportunidades radica en ampliar su inclusión en la cadena de valor de las grandes organizaciones. Solo el 25 por ciento de las pequeñas y medianas empresas pertenecen a la cadena de valor de una gran compañía, según revelan los datos de D’Alessio IROL. Otro potencial se presenta en el sector de servicios e innovación, donde la rentabilidad, siempre según los datos duros, anticipa incrementar su tendencia positiva.
En el lado B de las expectativas para el futuro inmediato, las PyMEs sitúan la presión impositiva, el nivel de inversión y el mantenimiento de la demanda interna en primer lugar. Mientras, el mercado coincide en que el próximo año marcará un antes y un después para la realidad PyME local. Es por eso que decidimos orientar el foco de este reporte anual de El Cronista en las herramientas que guían en este momento de cambio. La meta, la de siempre: aportar para encarar mejor lo que viene. Hasta el próximo número.

*Podés conocer la visión de los empresarios PyME en: http://goo.gl/qYStW1

“Hay un claro cambio de tendencia”

El ánimo de los empresarios está este semestre mejor que el anterior. Según la encuesta que la consultora D’Alessio Irol elabora para IDEA, 76% de los consultados se inclina por augurar un mejoramiento económico o el mantenimiento de la situación actual. Hay un claro cambio de tendencia, dado que en la medición anterior primaban las respuestas negativas. En lo que respecta a exportaciones, ventas e inversión, que habían mostrado valores negativos, ahora las expectativas para los próximos 12 meses son de una reversión.

El dato
Leve repunte del salario real del sector privado

El salario real del sector privado creció 1,4% (interanual) en agosto (último dato disponible). Esta evolución no sería preocupante si durante 2014 el poder de compra de los trabajadores no hubiera caído, en promedio, 4,7% anual. Los datos surgen del informe semestral de la consultora Ecolatina. Así, si se compara el actual salario real contra el existente en agosto de 2013, se ve una contracción del orden del 2,8%. A su vez, la evolución de corto plazo del salario real no fue homogénea entre el sector privado y el público. Este último fue el que menos aumentos recibió durante buena parte de la última década, pero desde hace más de dos años que viene mostrando los mayores incrementos. De hecho, el año pasado el sector privado formal sufrió una contracción mayor al 5%.