Nota: 𝗟𝗮𝘀 𝗰𝗿𝗶𝘀𝗶𝘀 𝗻𝗼 𝗲𝗺𝗽𝗶𝗲𝘇𝗮𝗻 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗹𝗹𝗮𝗻. 𝗘𝗺𝗽𝗶𝗲𝘇𝗮𝗻 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝗼𝗿𝗴𝗮𝗻𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲𝗷𝗮 𝗱𝗲 𝗲𝘀𝗰𝘂𝗰𝗵𝗮𝗿.

Este es el patrón que observé en décadas de trabajo con empresas e instituciones.

La mayoría de las crisis no surge por lo inesperado.
Surge por 𝘀𝗲𝗻̃𝗮𝗹𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮𝗻 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀 𝘆 𝗻𝗼 𝗳𝘂𝗲𝗿𝗼𝗻 𝗹𝗲𝗶́𝗱𝗮𝘀 𝗮 𝘁𝗶𝗲𝗺𝗽𝗼.

Nadie las priorizó.
Nadie actuó a tiempo. Hoy este riesgo es mayor que nunca. Según nuestro último 𝗠𝗼𝗻𝗶𝘁𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝗖𝗹𝗶𝗺𝗮 𝗣𝗼𝗹𝗶́𝘁𝗶𝗰𝗼 𝘆 𝗦𝗼𝗰𝗶𝗮𝗹 (𝗗’𝗔𝗹𝗲𝘀𝘀𝗶𝗼 𝗜𝗥𝗢𝗟 – 𝗕𝗲𝗿𝗲𝗻𝘀𝘇𝘁𝗲𝗶𝗻):

• 𝟱𝟱% se siente angustiado.
• 𝟳𝟯% siente que las marcas no compensan su lealtad.

Es una sociedad con menor tolerancia emocional y mayor sensibilidad frente a las decisiones de las organizaciones. Y este clima también entra a las empresas.

Muchos equipos creen que, si la organización tropieza, 𝗹𝗼𝘀 𝗱𝗲𝘀𝗽𝗶𝗱𝗼𝘀 𝘀𝗲𝗿𝗮́𝗻 𝗹𝗮 𝗽𝗿𝗶𝗺𝗲𝗿𝗮 𝗿𝗲𝘀𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮.

Cuando esa expectativa aparece, la organización se vuelve más frágil.

Porque las crisis no solo ocurren más rápido.
Escalan más rápido.

Por eso, el liderazgo no se define en la crisis.
Se define antes.

Prepararse implica:
• escuchar señales tempranas,
• identificar riesgos plausibles,
• definir roles y protocolos,
• trabajar escenarios antes de que ocurran.

A lo largo de las distintas subidas y bajadas del país aprendí una lección central:

𝗟𝗮𝘀 𝗰𝗿𝗶𝘀𝗶𝘀 𝗻𝗼 𝘀𝗲 𝗴𝗲𝘀𝘁𝗶𝗼𝗻𝗮𝗻 𝗲𝗹 𝗱𝗶́𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗮𝗽𝗮𝗿𝗲𝗰𝗲𝗻.
𝗦𝗲 𝗴𝗲𝘀𝘁𝗶𝗼𝗻𝗮𝗻 𝗲𝗻 𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗮 𝗼𝗿𝗴𝗮𝗻𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗵𝗶𝘇𝗼 -𝗼 𝗻𝗼 𝗵𝗶𝘇𝗼- 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀.

Nota: 𝗘𝗹 𝘃𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱𝗲𝗿𝗼 𝗺𝗼𝘁𝗶𝘃𝗼 𝗽𝗼𝗿 𝗲𝗹 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗮𝗿𝗴𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗼𝘀 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗮𝗻 𝘀𝘂 𝗰𝗲𝗹𝘂𝗹𝗮𝗿 (𝘆 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗹𝗮 𝘁𝗲𝗰𝗻𝗼𝗹𝗼𝗴𝗶́𝗮)

El celular dejó de ser un dispositivo.
Es la base de la vida cotidiana.

Desde ahí las personas pagan, trabajan, se comunican y acceden a servicios.
Y hay un punto clave: 𝗻𝗼 𝗮𝗰𝘁𝘂𝗮𝗹𝗶𝘇𝗮𝗿𝗹𝗼 𝗲𝘀 𝗲𝗺𝗽𝗲𝘇𝗮𝗿 𝗮 𝗾𝘂𝗲𝗱𝗮𝗿𝘀𝗲 𝗮𝗳𝘂𝗲𝗿𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗲𝗰𝗼𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗺𝗮 𝗱𝗶𝗴𝗶𝘁𝗮𝗹.
Las Apps pierden compatibilidad, seguridad y funcionalidad.

Por eso, cambiar el celular no es una decisión tecnológica.
Es una decisión de continuidad.

También el celular es la base de todos los que trabajamos en tecnología.
Porque es ahí donde ocurre la experiencia y se construye el vínculo con el cliente.

En D’Alessio IROL medimos este proceso de manera sistemática.
𝗟𝗼𝘀 𝗱𝗮𝘁𝗼𝘀 𝘀𝗼𝗻 𝗰𝗹𝗮𝗿𝗼𝘀:
• 𝟱𝟮% 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗮𝗿𝗶́𝗮 𝗽𝗼𝗿 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝗱𝘂𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝗯𝗮𝘁𝗲𝗿𝗶́𝗮
• 𝟱𝟮% 𝗽𝗼𝗿 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱
• 𝟰𝟭% 𝗽𝗿𝗶𝗼𝗿𝗶𝘇𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝗲𝗮 𝘀𝗶𝗺𝗽𝗹𝗲 𝗱𝗲 𝘂𝘀𝗮𝗿
• 𝟰𝟯% 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗮𝗿𝗶́𝗮 𝗽𝗼𝗿 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗳𝘂𝗻𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗮𝗹 𝗺𝗶𝘀𝗺𝗼 𝗽𝗿𝗲𝗰𝗶𝗼
• 𝟯𝟲% 𝘀𝗶 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝗽𝗮𝗴𝗮𝗿𝗹𝗼 𝗲𝗻 𝗰𝘂𝗼𝘁𝗮𝘀 𝗰𝗼́𝗺𝗼𝗱𝗮𝘀

𝗜𝗻𝘀𝗶𝗴𝗵𝘁 𝗰𝗹𝗮𝘃𝗲:
El celular ya no compite por tecnología.
Compite por continuidad y confianza.
No es un producto.
Es la infraestructura de la vida digital.

Fuente: Estudios sistemáticos D’Alessio IROL
Post 1 de 3 | Tendencias que seguimos midiendo sobre el vínculo entre las personas y su celular

Nota: 𝗖𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝗼𝗿𝗱𝗲𝗻 𝗱𝗲𝗹 𝗖𝗘𝗢 𝗰𝗵𝗼𝗰𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝗹𝗮 𝗲𝗺𝗼𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝘆 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗶𝗻𝘂𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗹𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲.

𝗡𝗼 𝗲𝘀 𝗿𝗲𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗮𝗹 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗼: 𝗲𝘀 𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼𝗺𝗶́𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮.

Queremos decirlo sin rodeos, como solemos hacerlo cuando miramos datos y realidad al mismo tiempo.

Celebramos la IA —pero los datos incomodan.

Según el 𝗘𝘀𝘁𝘂𝗱𝗶𝗼 𝗠𝗲𝗱𝗶𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗣𝗮𝗴𝗼 (𝗗’𝗔𝗹𝗲𝘀𝘀𝗶𝗼 𝗜𝗥𝗢𝗟), 𝟳𝟲% 𝗰𝗿𝗲𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝘆𝗮 𝗹𝗼 𝗮𝘁𝗶𝗲𝗻𝗱𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗜𝗔 (89% entre usuarios de billeteras no bancarias).
Lejos de tranquilizar, esto genera 𝗱𝗲𝘀𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮 𝘆 𝗱𝗶𝘀𝘁𝗮𝗻𝗰𝗶𝗮.

Y ocurre en una Argentina donde la 𝗮𝗻𝗴𝘂𝘀𝘁𝗶𝗮 𝗲𝘀 𝗹𝗮 𝗲𝗺𝗼𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗻𝘂́𝗺𝗲𝗿𝗼 𝘂𝗻𝗼 (𝘔𝘰𝘯𝘪𝘵𝘰𝘳 𝘋’𝘈𝘭𝘦𝘴𝘴𝘪𝘰 𝘐𝘙𝘖𝘓–𝘉𝘦𝘳𝘦𝘯𝘴𝘻𝘵𝘦𝘪𝘯).

Cuando preguntamos a los clientes por la atención con IA, no aparece “wow tecnológico”: Aparece —junto con la valoración de la inmediatez— 𝗱𝗶𝘀𝘁𝗮𝗻𝗰𝗶𝗮 𝘆 𝘀𝗲𝗻𝘀𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝗱𝗲𝘀𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻. —y eso erosiona la continuidad del cliente.

La frase que impulsa la compra es simple: “𝗘𝘀𝘁𝗮 𝗺𝗮𝗿𝗰𝗮 𝗺𝗲 𝗲𝗻𝘁𝗶𝗲𝗻𝗱𝗲.” (correlación 𝟬,𝟴). 𝗘𝘀𝘁𝘂𝗱𝗶𝗼 𝗠𝗲𝗱𝗶𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗣𝗮𝗴𝗼 (𝗗’𝗔𝗹𝗲𝘀𝘀𝗶𝗼 𝗜𝗥𝗢𝗟).

Seguir el avance tecnológico es indispensable —nadie discute eso.
Pero 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮 𝗻𝗼 𝘀𝗲 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗺𝗮𝘁𝗶𝘇𝗮. Se construye con trato humano, criterio y empatía en los momentos que importan.

Si la IA reemplaza a las personas en los momentos críticos, podemos ganar eficiencia… y al mismo tiempo perder legitimidad y continuidad del cliente.

Estamos invirtiendo millones en digitalización, pero corremos el riesgo de debilitar el vínculo que sostiene el negocio.

El desafío no es “más o menos IA”, sino:
¿𝗰𝗼́𝗺𝗼 𝗵𝗮𝗰𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗮 𝘁𝗲𝗰𝗻𝗼𝗹𝗼𝗴𝗶́𝗮 𝗻𝗼𝘀 𝗮𝗰𝗲𝗿𝗾𝘂𝗲 𝗮𝗹 𝗰𝗹𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲 𝘆 𝗻𝗼 𝗻𝗼𝘀 𝗮𝗹𝗲𝗷𝗲?

𝗟𝗮 𝗯𝘂𝗲𝗻𝗮 𝗻𝗼𝘁𝗶𝗰𝗶𝗮 𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝘁𝗲𝗻𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗺𝗮𝗿𝗴𝗲𝗻 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗵𝗮𝗰𝗲𝗿𝗹𝗼 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿:
𝗮𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗱𝗮𝘁𝗼𝘀, 𝗲𝘀𝗰𝘂𝗰𝗵𝗮𝗿 𝗺𝗮́𝘀 𝘆 𝗱𝗶𝘀𝗲𝗻̃𝗮𝗿 𝘂𝗻𝗮 𝗮𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗼𝗻𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗜𝗔 𝗮𝗽𝗼𝘆𝗲 —𝘆 𝗻𝗼 𝘀𝘂𝘀𝘁𝗶𝘁𝘂𝘆𝗮— 𝗲𝗹 𝘃𝗶́𝗻𝗰𝘂𝗹𝗼 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗼.

Nota: 𝗔𝗷𝘂𝘀𝘁𝗲, 𝗲𝗺𝗼𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗲 𝗜𝗔: 𝗾𝘂𝗲́ 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗿𝘂𝘆𝗲 (𝗼 𝗲𝗿𝗼𝘀𝗶𝗼𝗻𝗮) 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮

El ajuste económico dejó de ser solo un dato macro: es una experiencia cotidiana que se vive de manera muy distinta según el nivel socioeconómico. Esa vivencia condiciona cómo se perciben a las empresas —y a la tecnología con la que se relacionan con las
personas.

Nuestros datos muestran dos realidades contrastantes:

𝗖𝗹𝗮𝘀𝗲 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗮 𝘆 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗮-𝗮𝗹𝘁𝗮.
Para el 48% del total, el ajuste ya es parte de la rutina; sube al 68% en nivel alto y al
74% entre votantes de La Libertad Avanza. Predomina una lógica de adaptación: se reorganiza el gasto, se planifica y se comparan alternativas.

𝗖𝗹𝗮𝘀𝗲 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗮 𝗯𝗮𝗷𝗮 𝘆 𝘀𝗲𝗰𝘁𝗼𝗿𝗲𝘀 𝘃𝘂𝗹𝗻𝗲𝗿𝗮𝗯𝗹𝗲𝘀.
Para el 27% del total —y para el 75% del Frente de Izquierda y 58% de Fuerza Patria— el ajuste es preocupación permanente. No es rutina: es incertidumbre diaria, con mayor ansiedad y menor margen de maniobra.

Este contraste define cómo se recibe la 𝗜𝗻𝘁𝗲𝗹𝗶𝗴𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗔𝗿𝘁𝗶𝗳𝗶𝗰𝗶𝗮𝗹 en la relación con las empresas.

En medios de pago, la mayoría percibe que la IA ya está presente (41% la nota claramente y 25% “en algunos casos”). Pero las asociaciones espontáneas no son neutras: aparecen palabras como 𝘥𝘦𝘴𝘤𝘰𝘯𝘧𝘪𝘢𝘯𝘻𝘢, 𝘪𝘮𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘭, 𝘧𝘢𝘭𝘵𝘢 𝘥𝘦 𝘩𝘶𝘮𝘢𝘯𝘰𝘴 𝘦 𝘪𝘯𝘴𝘦𝘨𝘶𝘳𝘪𝘥𝘢𝘥.

¿𝗤𝘂𝗲́ 𝘀𝗶𝗴𝗻𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗹𝗮 𝗴𝗲𝘀𝘁𝗶𝗼́𝗻?

• Para quienes naturalizaron el ajuste, la IA puede ser valorada como eficiencia y  rapidez… 𝘀𝗶𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝘅𝗶𝘀𝘁𝗮 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗮𝗹𝗱𝗼 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗼 𝗮𝗰𝗰𝗲𝘀𝗶𝗯𝗹𝗲.
• Para quienes viven el ajuste como angustia, una IA mal implementada puede reforzar la sensación de desprotección: menos contacto humano se lee como abandono, no como modernización.

𝗗𝗼𝘀 𝗱𝗲𝘀𝗮𝗳𝗶́𝗼𝘀 𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮𝘁𝗲́𝗴𝗶𝗰𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗹𝗮𝘀 𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲𝘀𝗮𝘀:

1. 𝗦𝗲𝗴𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗿 𝗽𝗼𝗿 𝘃𝗶𝘃𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮, 𝗻𝗼 𝘀𝗼𝗹𝗼 𝗽𝗼𝗿 𝗶𝗻𝗴𝗿𝗲𝘀𝗼.
2. 𝗜𝗻𝘁𝗲𝗴𝗿𝗮𝗿 𝗜𝗔 𝗰𝗼𝗻 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗮 𝗿𝗲𝗮𝗹.
Automatizar procesos sí; deshumanizar vínculos, no.

En una Argentina donde el ajuste es rutina para algunos y angustia para otros, el diferencial competitivo no será solo cuánta IA usan las empresas, sino 𝗰𝗼́𝗺𝗼 𝗰𝗼𝗺𝗯𝗶𝗻𝗮𝗻 𝗜𝗔 𝗰𝗼𝗻 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱, 𝗰𝘂𝗶𝗱𝗮𝗱𝗼 𝘆 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮.

Nota: 𝗔𝗿𝗴𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗮, 𝗲𝗺𝗼𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝘆 𝗺𝗮𝗿𝗰𝗮𝘀: 𝗽𝗼𝗿 𝗾𝘂𝗲́ 𝗹𝗮 𝗰𝗿𝗲𝗮𝘁𝗶𝘃𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗶𝘁𝗮 𝗰𝘂𝗶𝗱𝗮𝗱𝗼 𝗲𝘅𝗽𝗲𝗿𝘁𝗼

Hablar de Argentina activa emociones intensas: el desafío para las empresas es mantener el ingenio, pero ejercerlo con mayor sensibilidad y lectura experta del contexto.

Cada vez que por cualquier medio se habla de la situación de la Argentina —noticias, redes, tertulias, memes o comentarios cotidianos— no solo circulan datos: se activan emociones profundas.

Nuestros estudios muestran que predominan 𝗽𝗿𝗲𝗼𝗰𝘂𝗽𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 (𝟯𝟯%) 𝘆 𝗲𝗻𝗼𝗷𝗼 (𝟮𝟭%): más de la mitad de la sociedad entra en modo alerta emocional antes de cualquier argumento racional. Además, 𝗹𝗮 𝗶𝗱𝗲𝗼𝗹𝗼𝗴𝗶́𝗮 𝘆 𝗹𝗮 𝗲𝗱𝗮𝗱 𝗶𝗺𝗽𝗼𝗿𝘁𝗮𝗻: el enojo alcanza al 𝟲𝟰% 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲 𝗼𝗽𝗼𝘀𝗶𝘁𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗮𝗹 𝗴𝗼𝗯𝗶𝗲𝗿𝗻𝗼 y al 𝟰𝟬% 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗺𝗮́𝘀 𝗷𝗼́𝘃𝗲𝗻𝗲𝘀.

Esto no es solo “opinión pública”: es 𝗻𝗲𝘂𝗿𝗼𝗰𝗼𝗺𝘂𝗻𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗲𝗻 𝗮𝗰𝗰𝗶𝗼́𝗻, es cómo funciona el cerebro. Primero se activa el sistema emocional —marcado hoy por tensión e incertidumbre— y recién después interviene la razón.

El desafío para las empresas no es renunciar al ingenio, sino 𝗲𝗷𝗲𝗿𝗰𝗲𝗿𝗹𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝘀𝗲𝗻𝘀𝗶𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝗹𝗲𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗲𝘅𝗽𝗲𝗿𝘁𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗲𝘅𝘁𝗼.

Por eso, la creatividad sigue siendo clave para las empresas, pero debe ejercerse con 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝘀𝗲𝗻𝘀𝗶𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱, 𝗰𝗿𝗶𝘁𝗲𝗿𝗶𝗼 𝘆 𝗹𝗲𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗲𝘅𝗽𝗲𝗿𝘁𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗹𝗶𝗺𝗮 𝗲𝗺𝗼𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹. Comunicar bien ya no es solo ser ingenioso: es ser responsable.

𝗛𝗼𝘆 𝗺𝗶 𝘀𝘂𝗴𝗲𝗿𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗮 𝗰𝗿𝗲𝗮𝘁𝗶𝘃𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗶𝘁𝗮 𝗰𝘂𝗶𝗱𝗮𝗱𝗼 𝗲𝘅𝗽𝗲𝗿𝘁𝗼, lo que implica:

1. 𝗘𝘀𝗰𝘂𝗰𝗵𝗮𝗿 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗺𝘂𝗻𝗶𝗰𝗮𝗿.
Una escucha rigurosa, sistemática y bien hecha —basada en experiencia y
método— es el punto de partida.
2. 𝗟𝗲𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝗰𝗹𝗶𝗺𝗮 𝗲𝗺𝗼𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹.
No todo lo ingenioso es oportuno en contextos de tensión y preocupación.
3. 𝗣𝗿𝗶𝗼𝗿𝗶𝘇𝗮𝗿 𝗲𝗺𝗽𝗮𝘁𝗶́𝗮 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝘂𝗺𝗼𝗿.
Cuando predominan enojo y ansiedad, el chiste puede herir más de lo que conecta.
4. 𝗗𝗶𝘀𝗲𝗻̃𝗮𝗿 𝗺𝗲𝗻𝘀𝗮𝗷𝗲𝘀 𝗰𝗼𝗻 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗼𝗻𝘀𝗮𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘀𝗼𝗰𝗶𝗮𝗹 𝘆 𝘀𝗲𝗻𝘀𝗶𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗰𝘂𝗹𝘁𝘂𝗿𝗮𝗹.
No alcanza con ser original: hay que ser pertinente.
5. 𝗜𝗻𝘁𝗲𝗴𝗿𝗮𝗿 𝗰𝗿𝗲𝗮𝘁𝗶𝘃𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗰𝗼𝗻 𝗰𝗿𝗶𝘁𝗲𝗿𝗶𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮𝘁𝗲́𝗴𝗶𝗰𝗼.
Innovar sí —pero con brújula ética, comprensión del contexto y foco en
efectividad.

𝗘𝗻 𝘀𝗶́𝗻𝘁𝗲𝘀𝗶𝘀: cuando se escucha o se habla de Argentina manda el cerebro emocional. En el escenario actual, el verdadero desafío no es hablar más fuerte, sino 𝗹𝗲𝗲𝗿 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 —y transformar esa lectura, con experiencia y oficio, en una comunicación que 𝗰𝘂𝗶𝗱𝗲 𝘆 𝗳𝘂𝗻𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲 𝗮𝗹 𝗺𝗶𝘀𝗺𝗼 𝘁𝗶𝗲𝗺𝗽𝗼.

Nota: 𝗘𝗻𝘁𝗿𝗲 𝗲𝗹 𝗯𝗮𝗻𝗰𝗼 𝘆 𝗹𝗮 𝗯𝗶𝗹𝗹𝗲𝘁𝗲𝗿𝗮: 𝗲𝗹 𝗶𝗻𝗴𝗿𝗲𝘀𝗼, 𝗲𝗹 𝗻𝘂𝗲𝘃𝗼 𝘁𝗲𝗿𝗿𝗲𝗻𝗼 𝗲𝗻 𝗱𝗶𝘀𝗽𝘂𝘁𝗮

El avance de las billeteras virtuales ya no se limita a los pagos cotidianos.
Hoy, la verdadera disputa del sistema financiero pasa por 𝗾𝘂𝗶𝗲́𝗻 𝗮𝗱𝗺𝗶𝗻𝗶𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗲𝗹 𝗶𝗻𝗴𝗿𝗲𝘀𝗼 𝗽𝗿𝗶𝗻𝗰𝗶𝗽𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀: 𝗲𝗹 𝘀𝘂𝗲𝗹𝗱𝗼, 𝗹𝗮 𝗷𝘂𝗯𝗶𝗹𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗼 𝗹𝗮 𝗽𝗲𝗻𝘀𝗶𝗼́𝗻.

En ese marco, 𝘂𝗻𝗮 𝗽𝗿𝗲𝗴𝘂𝗻𝘁𝗮 𝗶𝗻𝗰𝗼𝗿𝗽𝗼𝗿𝗮𝗱𝗮 𝗮𝗹 𝗘𝘀𝘁𝘂𝗱𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗠𝗲𝗱𝗶𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗣𝗮𝗴𝗼 𝗱𝗲 𝗗’𝗔𝗹𝗲𝘀𝘀𝗶𝗼 𝗜𝗥𝗢𝗟, 𝗮 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗿 𝗱𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝘀𝘂𝗴𝗲𝗿𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗙𝗲𝗿𝗻𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗠𝗲𝗮𝗻̃𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘀𝘂 𝗰𝗼𝗹𝘂𝗺𝗻𝗮 𝗲𝗻 𝗜𝗻𝗳𝗼𝗯𝗮𝗲, 𝗽𝗲𝗿𝗺𝗶𝘁𝗲 𝗮𝗻𝘁𝗶𝗰𝗶𝗽𝗮𝗿 𝗵𝗮𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗼́𝗻𝗱𝗲 𝘀𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗿𝗲𝗼𝗿𝗱𝗲𝗻𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗺𝗮 𝗳𝗶𝗻𝗮𝗻𝗰𝗶𝗲𝗿𝗼.

Los datos muestran una 𝗮𝗽𝗲𝗿𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗰𝗿𝗲𝗰𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲, 𝗽𝗲𝗿𝗼 𝘁𝗼𝗱𝗮𝘃𝗶́𝗮 𝗰𝗮𝘂𝘁𝗲𝗹𝗼𝘀𝗮 𝘆 𝘀𝗲𝗴𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗱𝗮:

🔹 𝟮𝟲% acepta cobrar indistintamente en banco o billetera
🔹 𝟭𝟱% lo haría bajo ciertas condiciones (transferencias simples, beneficios concretos)
🔹 𝟯𝟳% sigue eligiendo la cuenta bancaria tradicional como espacio de resguardo del ingreso

👉 El banco conserva su rol como refugio, pero la billetera comienza a disputar centralidad, especialmente en algunos segmentos.

Las diferencias son claras:
• 𝗘𝗱𝗮𝗱: mayor apertura entre los menores de 34; más cautela y búsqueda de respaldo entre los mayores de 55.
• 𝗡𝗶𝘃𝗲𝗹 𝘀𝗼𝗰𝗶𝗼𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼́𝗺𝗶𝗰𝗼: a mayor nivel, mayor apertura; en los niveles bajos, el principal freno no es tecnológico, sino el riesgo percibido de perder el ingreso ante fallas o falta de soporte.
• 𝗧𝗲𝗿𝗿𝗶𝘁𝗼𝗿𝗶𝗼: CABA lidera la apertura; GBA y PBA refuerzan el valor de la cercanía y la atención física.

El ingreso sigue siendo 𝗲𝗹 𝘂́𝗹𝘁𝗶𝗺𝗼 𝗯𝗮𝘀𝘁𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲𝗹 𝘃𝗶́𝗻𝗰𝘂𝗹𝗼 𝗳𝗶𝗻𝗮𝗻𝗰𝗶𝗲𝗿𝗼.
Y su disputa ya no se define solo por tecnología o promociones, sino por 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮, 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝗰𝗮𝗽𝗮𝗰𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝗿𝗲𝘀𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮.

𝘌𝘴𝘵𝘶𝘥𝘪𝘰 𝘚𝘪𝘴𝘵𝘦𝘮𝘢́𝘵𝘪𝘤𝘰 𝘥𝘦 𝘔𝘦𝘥𝘪𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘗𝘢𝘨𝘰 – 𝘋’𝘈𝘭𝘦𝘴𝘴𝘪𝘰 𝘐𝘙𝘖𝘓 | 1ª 𝘖𝘭𝘢 2026

Nota: 𝗔𝗿𝗴𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗮, 𝗱𝗶𝗰𝗶𝗲𝗺𝗯𝗿𝗲 𝟮𝟬𝟮𝟱: 𝗲𝗹 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮 𝘆𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝘀𝗼𝗹𝗼 𝗹𝗮 𝗶𝗻𝗳𝗹𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻

Durante años, la inflación ordenó todas las preocupaciones.
Hoy, los datos muestran otra cosa.

𝗟𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗺𝗮́𝘀 𝗽𝗿𝗲𝗼𝗰𝘂𝗽𝗮 𝗮 𝗹𝗼𝘀 𝗮𝗿𝗴𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗼𝘀 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝘂𝗻 𝗽𝗿𝗲𝗰𝗶𝗼: 𝗲𝘀 𝗲𝗹 𝗳𝘂𝘁𝘂𝗿𝗼.

Según el Monitor D’Alessio IROL Berensztein · diciembre 2025

La inflación dejó de ser el único eje. (48% lo sigue indicando como problema) pero la ansiedad social pasó a primer plano.

• 𝟲𝟲% 𝗺𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮 𝗹𝗮 𝗶𝗻𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱
• 𝟲𝟬% la 𝗶𝗻𝗰𝗲𝗿𝘁𝗶𝗱𝘂𝗺𝗯𝗿𝗲 𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼́𝗺𝗶𝗰𝗮
• 𝟱𝟰% no ve 𝗽𝗿𝗼𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮𝘀 𝗰𝗹𝗮𝗿𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝗰𝗿𝗲𝗰𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼
• 𝟱𝟮% está preocupado por 𝗹𝗼𝘀 𝗮𝗷𝘂𝘀𝘁𝗲𝘀 𝗲𝗻 𝗰𝘂𝗿𝘀𝗼

¿𝗤𝘂𝗲́ 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗱𝗶𝗰𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝗱𝗮𝘁𝗼?

Que la sociedad ya no pregunta solo “¿𝘤𝘶𝘢́𝘯𝘵𝘰 𝘴𝘶𝘣𝘦?”
Pregunta “¿𝘩𝘢𝘤𝘪𝘢 𝘥𝘰́𝘯𝘥𝘦 𝘷𝘢𝘮𝘰𝘴?”.

Cuando la incertidumbre supera al precio,
el problema no es técnico: es 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮.

𝘓𝘢𝘴 𝘴𝘰𝘤𝘪𝘦𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘵𝘰𝘭𝘦𝘳𝘢𝘯 𝘴𝘢𝘤𝘳𝘪𝘧𝘪𝘤𝘪𝘰𝘴.
𝘓𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰 𝘵𝘰𝘭𝘦𝘳𝘢𝘯 𝘦𝘴 𝘯𝘰 𝘴𝘢𝘣𝘦𝘳 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘲𝘶𝘦́.

𝗖𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝗽𝗿𝗶𝗻𝗰𝗶𝗽𝗮𝗹 𝗽𝗿𝗲𝗼𝗰𝘂𝗽𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲𝗷𝗮 𝗱𝗲 𝘀𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝗽𝗿𝗲𝗰𝗶𝗼 𝘆 𝗽𝗮𝘀𝗮 𝗮 𝘀𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝗿𝘂𝗺𝗯𝗼, 𝗲𝗹 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮 𝘆𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼́𝗺𝗶𝗰𝗼.

𝘔𝘰𝘯𝘪𝘵𝘰𝘳 𝘋’𝘈𝘭𝘦𝘴𝘴𝘪𝘰 𝘐𝘙𝘖𝘓 𝘉𝘦𝘳𝘦𝘯𝘴𝘻𝘵𝘦𝘪𝘯 · 𝘥𝘪𝘤𝘪𝘦𝘮𝘣𝘳𝘦 2025

En los medios – enero 2026

? Noticias de Mendoza – 02/01/2026 – El termómetro político rumbo a 2026: respaldo estable y alertas sociales encendidas

? El Cronista – 02/01/2026 – La encuesta que marca al Gobierno en 2026: el dato que lo consolida y la urgencia que persiste

? Diario del Norte – 15/01/2026 – Tarjeta de crédito: crece su uso para llegar a fin de mes
? Catamarca Ya – 21/01/2026 – Una encuesta midió a los principales políticos

? Aire de Santa Fe – 24/01/2026 – La baja de los índices nacionales de seguridad y la sensación de que el problema se agudiza

? El Cronista – 26/01/2026 – Un vacío de representación que busca ser llenado
? FM sol pehuajo – 29/01/2026 – Encuesta: los políticos con mala nota

Nota: 𝗟𝗮𝘀 𝘀𝗲𝗻̃𝗮𝗹𝗲𝘀 𝘁𝗲𝗺𝗽𝗿𝗮𝗻𝗮𝘀 𝗲𝘅𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻. 𝗘𝗹 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮 𝗲𝘀 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗻𝗼 𝘀𝗲 𝗹𝗲𝗲𝗻.

Las crisis no aparecen de golpe.
Se construyen en silencio, a partir de alertas pequeñas que se subestiman, se naturalizan o se postergan.
En la experiencia de 𝗘𝗱𝘂𝗮𝗿𝗱𝗼 𝗗’𝗔𝗹𝗲𝘀𝘀𝗶𝗼, trabajando durante décadas en resolución de crisis reputacionales, hay una constante clara:
👉 𝗹𝗮𝘀 𝗰𝗿𝗶𝘀𝗶𝘀 𝗺𝗮́𝘀 𝗰𝗼𝘀𝘁𝗼𝘀𝗮𝘀 𝗻𝗼 𝗳𝘂𝗲𝗿𝗼𝗻 𝗽𝗼𝗿 𝗳𝗮𝗹𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗶𝗻𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻, 𝘀𝗶𝗻𝗼 𝗽𝗼𝗿 𝗳𝗮𝗹𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗽𝗹𝗮𝗻𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝗮𝗰𝗰𝗶𝗼́𝗻.Cuando la crisis se vuelve visible, 𝗲𝗹 𝟴𝟬% 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗯𝗮𝘁𝗮𝗹𝗹𝗮 𝗿𝗲𝗽𝘂𝘁𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹 𝘆𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗲𝗻 𝗿𝗶𝗲𝘀𝗴𝗼.
Las crisis son como los incendios: la diferencia entre una anécdota y una catástrofe está en la 𝗽𝗿𝗲𝗽𝗮𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝘆 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗼𝗿𝗱𝗶𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗽𝗿𝗲𝘃𝗶𝗮.

Hoy, además, las organizaciones están más expuestas que nunca.
Un comentario en redes, un conflicto interno, un proveedor en problemas o una mala decisión comunicacional pueden escalar en cuestión de horas.

Por eso, la verdadera prevención 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗿𝗲𝗮𝗰𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗿 𝗿𝗮́𝗽𝗶𝗱𝗼, sino 𝗱𝗲𝘁𝗲𝗰𝘁𝗮𝗿 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀.
Leer correctamente las señales, integrarlas en un sistema y transformarlas en decisiones.

Porque la reputación no se protege cuando estalla el conflicto.
𝗦𝗲 𝗽𝗿𝗼𝘁𝗲𝗴𝗲 𝗺𝘂𝗰𝗵𝗼 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀.

Nota: 𝗟𝗮 𝗮𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗮𝗹 𝘃𝗶𝗮𝗷𝗲𝗿𝗼 𝗱𝗲𝗷𝗼́ 𝗱𝗲 𝘀𝗲𝗿 𝘂𝗻 𝗮𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹 𝗱𝗲𝗹 𝘃𝗶𝗮𝗷𝗲 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗰𝗼𝗻𝘃𝗲𝗿𝘁𝗶𝗿𝘀𝗲 𝗲𝗻 𝘂𝗻𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝘁𝗿𝗮𝗻𝗾𝘂𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱

No se elige por lo que cubre, sino por la certeza de no quedar solo.

𝗦𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼́𝗺𝗶𝗰𝗮 𝗽𝗿𝗶𝗺𝗲𝗿𝗼, 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲𝘀𝗽𝘂𝗲́𝘀 (𝗽𝗲𝗿𝗼 𝗷𝘂𝗻𝘁𝗮𝘀)

Al momento de viajar, las personas priorizan 𝘃𝗮𝗿𝗶𝗮𝗯𝗹𝗲𝘀 𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼́𝗺𝗶𝗰𝗮𝘀 𝗱𝘂𝗿𝗮𝘀 —tipo de cambio y costos—, pero 𝗹𝗮 𝗔𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗮𝗹 𝗩𝗶𝗮𝗷𝗲𝗿𝗼 𝗮𝗽𝗮𝗿𝗲𝗰𝗲 𝗶𝗻𝗺𝗲𝗱𝗶𝗮𝘁𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗱𝗲𝘀𝗽𝘂𝗲́𝘀.

𝗣𝗮𝗴𝗼𝘀, 𝗮𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝘆 𝘃𝗶𝗮𝗷𝗲 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗻 𝘂𝗻 𝘀𝗼𝗹𝗼 𝗲𝗰𝗼𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗺𝗮.

Todo se evalúa como una 𝗲𝘅𝗽𝗲𝗿𝗶𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗴𝗿𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝘃𝗶𝗮𝗷𝗲: si uno falla, cae la percepción del conjunto.

• La Asistencia al Viajero no se piensa como un extra: se piensa como parte del “viajar sin sobresaltos”.
• Incluso, 𝟰 𝗱𝗲 𝗰𝗮𝗱𝗮 𝟭𝟬 𝘃𝗶𝗮𝗷𝗲𝗿𝗼𝘀 especifica la necesidad de contar con atención medica en la 𝗔𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗮𝗹 𝗩𝗶𝗮𝗷𝗲𝗿𝗼 𝗶𝗻𝗰𝗹𝘂𝗶𝗱𝗮 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗽𝗮𝗾𝘂𝗲𝘁𝗲.
• 𝟮𝟲% solicita que también cubra fraude en la contratación de los servicios (booking, abnb, apps de viajes, etc.), robo de pertenencias y protección de compras (equipaje y objetos personales).
• 𝟴𝟰% consideran indispensable contar Asistencia al Viajero cuando el destino es más lejano e infrecuente como Asia.

𝗡𝗼 𝘀𝗲 𝗲𝘃𝗮𝗹𝘂́𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗼 𝘁𝗲́𝗰𝗻𝗶𝗰𝗼, sino como 𝗰𝗮𝗽𝗮𝗰𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝗿𝗲𝘀𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮 𝗮𝗻𝘁𝗲 𝘂𝗻 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮 𝗿𝗲𝗮𝗹.

Importa más:

• que alguien atienda en la central de asistencia 24/7,
• que hable mi idioma,
• que resuelva rápido,

que el detalle fino de la cobertura.

𝗔 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝗲𝗱𝗮𝗱, 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝗰𝗲𝗻𝘁𝗿𝗮𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗮𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮

A partir de los 𝟰𝟱 𝗮𝗻̃𝗼𝘀, y con mucha fuerza en 𝗚𝗲𝗻𝗲𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗦𝗶𝗹𝘃𝗲𝗿,
la asistencia al viajero 𝘀𝘂𝗯𝗲 𝗲𝗻 𝗷𝗲𝗿𝗮𝗿𝗾𝘂𝗶́𝗮 y se vuelve un factor decisivo, no complementario.

Funciona como una 𝗿𝗲𝗱 𝗽𝘀𝗶𝗰𝗼𝗹𝗼́𝗴𝗶𝗰𝗮 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼́𝗻, especialmente en viajes largos o al exterior. En el discurso espontáneo, la asistencia aparece asociada a:

• tranquilidad,
• respaldo,
• no estar solo si algo pasa.

Para este segmento: viajar sin asistencia es “viajar expuesto”.

𝗕𝗿𝗲𝗰𝗵𝗮 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲 𝗽𝗿𝗼𝗱𝘂𝗰𝘁𝗼 𝘆 𝗰𝗼𝗺𝘂𝗻𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻

Se encuentra, desde la visión de los clientes, una distancia entre:
• lo que las empresas creen que venden (cobertura),
• y lo que el viajero espera (respuesta).

De acuerdo a nuestro último sondeo sobre este tema, los potenciales clientes necesitan más que se les 𝗲𝘅𝗽𝗹𝗶𝗾𝘂𝗲 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗾𝘂𝗲́ 𝗽𝗮𝘀𝗮, 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗵𝗮𝗰𝗲𝗿, 𝘆 𝗹𝗮 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮 𝗲𝗻 𝗾𝘂𝗲 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗼𝗻𝗱𝗲𝗿𝗮́𝗻 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝘂𝗻𝗮 𝗲𝗺𝗲𝗿𝗴𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗺𝗲́𝗱𝗶𝗰𝗮 𝘀𝘂𝗰𝗲𝗱𝗲 que en una acumulación de adicionales.